16-08-2026, 06:09 PM
Las maldiciones que masticaba se convirtieron en un murmuro constante, probablemente se estaba acordando de toda la familia del estibador que lo había lanzado cual saco de patatas. Probablemente lo que estuviese haciendo era canalizar su ira interna, desmenuzándola poco a poco para convertirla en energía, en combustible, para partirle toda la cara. Pero alguien interrumpiría la carga. Acompañado de un chasqueo de lengua, una fuerza allí donde tenía puesta la mano, algo de lo que no se había dado cuenta por la situación. Con un simple movimiento de aquel pie empujó la mano del peliblanco que se vio forzado a rodar por la inercia del empujón, lo que lo obligó a rebozarse por el camino un poco más.
Algo confuso, el luchador usó su propia palma para aferrarse al suelo y anclarse sobre un punto de apoyo para detener el inesperado giro. - Pero... ¡¿Qué cojones os pasa en esta isla?! - Se levantó de un rápido salto y señaló a todo su alrededor pero, enseguida se dio cuenta de que todas las miradas se había diluido, ya no lo apuntaban a él, se dirigían hacia otro lugar. ¿Hacia donde? Era algo que no le importaba en lo más mínimo, porque en cuanto levantó la mirada hacia el responsable, de haberlo hecho arrastrarse más por el suelo, ya estaba por preparar un golpe educador de refuerzo positivo. Y si alguien se preguntaba porque lo iba a hacer con él y no el anterior, es porque este parecía un adolescente como él y el otro un hombre curtido por el trabajo duro bajo el sol. ¿Miedo? No, que va, simplemente sabía elegir cuando empezar sus batallas y con quien, un movimiento astuto si me lo me preguntan.
- Tú - Señaló al chico de pelo negro. - ¿Quién te crees que e... - Las palabras del luchador se desvanecieron el aire en cuanto se percató del estruendoso sonido de una explosión o algo similar en uno de los barcos que acababan de partir del puerto. Su cabeza se giró en aquella dirección pero el pelinegro todavía estaba en su campo de visión y lo vio perfectamente echar a correr de la nada. - Si claro, ahora huyes - Recitó en su mente al mismo tiempo que su diestra se adelantaba para echar a correr detrás. Lo separaban algunos metros, por lo que iría con algo de ventaja, pero el rufián quiso meter mar entre medias para escaparse de la tunda que le esperaba, algo a lo que Kai se negó en rotundo. - Y una mierda - Pegó un gran salto mientras que el otro estaba desatando los cabos que retenían el bote en el que se había subido. - ¿A dónde te crees que vas cabeza de palmera? - Cayó dentro del bote que tenía el espacio justo para los dos, la inercia de su movimiento era la suficiente como para terminar de alejar en el agua al bote del puerto una vez sueltos los cabos. - ¡Te crees que te vas a salir de rositas con el tremendo patadón que me has soltado! ¡Una mierda! - El agarre de sus brazos se aferró a su cabeza intentando hacer un mataleón, pero lo único a lo que pudo agarrar efectivamente es su cabeza y parte de los ojos.
Entonces se dio cuenta de la situación en la que se había metido, un barquito, en medio del agua, y no tenía ni la más mínima idea de navegar. - Mierda. ¿Sabes navegar? - Detuvo su agarre un momento, disminuyendo la fuerza ejercida. Ya temía acabar en el fondo del mar.
Algo confuso, el luchador usó su propia palma para aferrarse al suelo y anclarse sobre un punto de apoyo para detener el inesperado giro. - Pero... ¡¿Qué cojones os pasa en esta isla?! - Se levantó de un rápido salto y señaló a todo su alrededor pero, enseguida se dio cuenta de que todas las miradas se había diluido, ya no lo apuntaban a él, se dirigían hacia otro lugar. ¿Hacia donde? Era algo que no le importaba en lo más mínimo, porque en cuanto levantó la mirada hacia el responsable, de haberlo hecho arrastrarse más por el suelo, ya estaba por preparar un golpe educador de refuerzo positivo. Y si alguien se preguntaba porque lo iba a hacer con él y no el anterior, es porque este parecía un adolescente como él y el otro un hombre curtido por el trabajo duro bajo el sol. ¿Miedo? No, que va, simplemente sabía elegir cuando empezar sus batallas y con quien, un movimiento astuto si me lo me preguntan.
- Tú - Señaló al chico de pelo negro. - ¿Quién te crees que e... - Las palabras del luchador se desvanecieron el aire en cuanto se percató del estruendoso sonido de una explosión o algo similar en uno de los barcos que acababan de partir del puerto. Su cabeza se giró en aquella dirección pero el pelinegro todavía estaba en su campo de visión y lo vio perfectamente echar a correr de la nada. - Si claro, ahora huyes - Recitó en su mente al mismo tiempo que su diestra se adelantaba para echar a correr detrás. Lo separaban algunos metros, por lo que iría con algo de ventaja, pero el rufián quiso meter mar entre medias para escaparse de la tunda que le esperaba, algo a lo que Kai se negó en rotundo. - Y una mierda - Pegó un gran salto mientras que el otro estaba desatando los cabos que retenían el bote en el que se había subido. - ¿A dónde te crees que vas cabeza de palmera? - Cayó dentro del bote que tenía el espacio justo para los dos, la inercia de su movimiento era la suficiente como para terminar de alejar en el agua al bote del puerto una vez sueltos los cabos. - ¡Te crees que te vas a salir de rositas con el tremendo patadón que me has soltado! ¡Una mierda! - El agarre de sus brazos se aferró a su cabeza intentando hacer un mataleón, pero lo único a lo que pudo agarrar efectivamente es su cabeza y parte de los ojos.
Entonces se dio cuenta de la situación en la que se había metido, un barquito, en medio del agua, y no tenía ni la más mínima idea de navegar. - Mierda. ¿Sabes navegar? - Detuvo su agarre un momento, disminuyendo la fuerza ejercida. Ya temía acabar en el fondo del mar.
Leyenda de una Leyenda
- Pienso -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
- Narro -
- Hablo -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
![[Imagen: Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png]](https://i.ibb.co/QFgm7LkF/Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png)
