T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos?
#33
La mayoría de hombres cuchillo murieron con el primer ataque en área de Bambú. El Bearquake era una técnica temible, aunque más temible todavía era su Oleaje, que había perfeccionado tanto a lo largo de los años que requería de una increíble habilidad para su ejecución. Habilidad de la que no disponía en esos momentos por haberse centrado en demasía en dominar los secretos del haki, de modo que tuvo que rematar al resto de cuchillos con una técnica más débil e imperfecta, pero igualmente devastadora: Tsunami. El resto de cuchillos que quedaban perecieron con el impacto de aquella gigantesca ola de pavimento, la cual terminó de arrancar las puertas de sus goznes y de arrastrarlas hasta el exterior hechas pedazos. Con aquellos dos ataques, no quedó cuchillo alguno para hacerle daño a nadie. El daño que habían hecho, eso sí, permaneció como innumerables marcas cortantes en el cuerpo del mink panda, cuyas heridas, si bien no eran graves, podrían suponer un problema en la batalla venidera contra el conde Adam.

La pelea de Kisuke parecía ponerse interesante. El hombre reloj demostró una habilidad mayor a la que le atribuyó el panda en un principio al lograr interponer su báculo frente al ataque de su comandante, sin embargo su bastón nada tenía que hacer contra el poder de Kisuke, capaz de partir muchas más cosas que un simple bastón de madera. La suerte estuvo del lado del relojero, que logró evitar una muerte prematura con aquel movimiento azaroso. Cobarde como era, empezó a retirarse suplicando la ayuda de su señor y Bambú vio con claridad una apertura para rescatar a los rehenes. —¡Voy a ello, comandante, volveré en cuanto sea posible! —No dudó ni por un instante de que Kisuke se las apañaría bien en el primer encontronazo contra el conde del castillo, si es que decidía enfrentarlo directamente en lugar de preparar el terreno a su favor o sencillamente acompañar a Bambú.

Adolf se lo había indicado con claridad. Las chicas se encontraban en el sótano, bajando las escaleras de la cocina y girando a la izquierda para llegar a donde estaban. También les había advertido de DonDinDin, que estaba huyendo; de los cuchillos, que habían muerto; y del látigo del relojero, que a estas alturas uno podría asumir que era otra persona disfrazada. No necesitaba navegar por los complejos pasillos del castillo para encontrar la cocina para llegar a los rehenes, pues poseía los poderes sobrenaturales que le otorgaba la Oshi Oshi no mi. El suelo se deformó bajo los pies de Bambú, síntoma de que sus poderes habían empezado a funcionar. Extendió su kenbunshoku básico como un radar en un radio de 200 metros para localizar a los rehenes, cuyas presencias debían de estar en el subsuelo y seguramente evocarían emociones negativas tales como el miedo en sus auras, y empezó a excavar en dirección hacia ellas. La boca del túnel, situada directamente entre las escaleras y la puerta, tenía un diámetro de cinco metros de ancho, suficiente para que el mink y unas cuantas humanas pudieran salir y maniobrar sin demasiadas dificultades. Orientó el túnel en una diagonal descendente hacia el lugar donde se encontrarían las presencias en el subsuelo y confiaría en que Kisuke hiciera lo que creyese más adecuado.

Datos
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 10976 + 0 = 10976
Energia: 8770 + 15 = 8785
Espiritu: 3476 - 332 = 3144


Mensajes en este tema
RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - por Max D. Bambú - 16-08-2026, 02:50 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)