15-08-2026, 07:05 PM
Los gritos que estaban montando tres de los miembros de los Alas Negras causó que llamaran la atención del joven Fujiwara, preguntando sobre el motivo de aquel jaleo y, sobre todo, si había alguna noticia de su capitán.- ¡Yikepa, colegui! Nanai, íbamos a echarle un ojo a ver si aparecía algo ahora, ¿es o no es? - Intentaba sonar calmado Garnet pero lo cierto era que no podía evitar estar del todo tranquilo, sabiendo lo que sabía. El heredero del título del Rey de los Piratas, agarró seguidamente su bebida, comenzando a evaluarla, dándole a todo una sobresaliente nota salvo al propio sabor de esta, sacando su característica osadía al declarar que era capaz de tumbarle bebiendo.- ¿Huuh? Ni en un millón de años colegui, ¡aún estás muy verde para derrotar al gran Garnet-sama, puajá! - respondió, imitando su sonrisa llena de picardía, mientras alzaba su ceja izquierda.
La noticia de cabecera era cuanto menos impactante, más que por la propia noticia en sí, por la foto que acompañaba a la primera página. Y es que no era para menos, porque vaya culazo que le habían sacado a Triana. Aquello si que era la Santa Trinidad. Ante la incriminación, por parte de Triana, de que Garnet estuviera adulterando su comida para que su trasero engordara más de lo debido, Tobías y el propio Kenzo salieron en defensa de las palabras del pelirrojo. Desafortunadamente, Kenzo cruzó la línea que no debía pasar a la hora de hablar con Triana, y era faltarle el respeto a la doña. Después de que ella le dejara claro que le fundía en un entrenamiento, Garnet - tras reposar su jarra de cerveza en la barandilla - se introdujo las manos en su tanga, e inclinó su torso hacia delante, como si fuera un pandillero de la calle.- Oe, mocoso, cuida tu puta lengua o en el próximo entrenamiento te dejo tiritando, ¿es o no es? - sentenció, de manera intimidante, exponiendo el absoluto respeto y afán que sentía por la espadachín.
Al leer la noticia, se pudo apreciar como la bebida que le había preparado al vaquero le había sentado especialmente bien, o mejor dicho, le había emborrachado como era debido. Después de que el skypiean expresara su deseo de reventar a cualquiera que fuera a por ellos, el peliazul le siguió mostrándose afectado por el alcohol, continuando por comentar el calor que hacía pese a ser invierno.- Nanai, hermano... - respondió de forma escueta Garnet, mientras volvía a agarrar su jarra y se trincaba un buen trago. Al terminar de beber, esbozó una sonrisa. - Más bien eres tú el que está caliente como una mona de tanto beber, borrachuzo, ¡PUAJAJAJA! - Soltó una carcajada, pasando a chocar su jarra con el vaso de su hermano de otra madre de forma suave. Para más inri, comenzó a insistirle al músico que le trajera otra ronda de su brebaje. El músico negó con la cabeza. - Sería la monda verte más ciego, pero nanai, ya vas demasiado tarunga, ¿es o no es? - le increpaba, mientras le señalaba con su índice izquierdo. El nivel de borrachera era tal que incluso palabras de odio salieron por la boca del afable y tranquilo Tobías, llegando incluso a advertir una presencia imaginaria que, a pesar del susto inicial que todos se llevaron, pareció ser una alucinación del vaquero.- Menos mal que al final no le puse esa ayaguasca... Pueje pueje. - pensaba el músico, mientras observaba como la capitana le quitaba su arma al barbanaranja.- Mejor, a ver si nos vas a llenar de agujeros, pistolitas, pueje. - Y le dio otro trago a su ambrosía divina.
Tras aquello, Triana pasó la página, estando ya preparados para leer el contenido de la siguiente noticia. Garnet se acercó, quedando a la izquierda de la doctora. La primera noticia era algo que ya conocían, una extensión de la anterior, en la que hablaban sobre el asesinato de Utakata a manos de ellos mismos.- ¿Vida del noble? ¿¡Huh!? ¡Pero si ese pavo estaba psicótico perdido! - comentó entre dientes para, acto seguido, ponerse firme e hinchar su pecho de orgullo.- Pero al menos, ahora se coscarán de que pasa si se meten con nosotros, ¡PUAJAJAJA! - añadió, con una sonrisa llena de confianza, volviendo a erguirse tras eso hacia el frente.
Seguidamente, pudo ver como, a pie de página, estaba la foto de Yojimbo. - ¿¡YOJIMBO?! - exclamó, cambiando su sonrisa por una mueca de angustia. Sólo con verle, aunque fuera en fotos, su cabeza sentía un pinchazo brutal, mientras sudores fríos comenzaban a descender lentamente desde su cabeza. Para su desgracia, esa sensación de angustia se acrecentó cuando sus ojos se desviaron directamente hacia el título de la noticia. - Ejecución pública... -
musitó, quedándose perplejo ante aquella situación. Intentó buscar más información en el propio periódico, pero lo único que pudo hallar era que lo ejecutaban en 9 días. - Tch, mierda... Puta mierda... - Sus puños se apretaban con fuerza, al mismo tiempo que sus dientes chirriaban. - ¡¡QUÉ PUTA MIERDA ES ESTO!! ¿HUUUUH? - le increpaba al periódico, encoraginado hasta el punto de que sus ojos se mostraban blanquecinos en su totalidad... Hasta que la capitana habló.
En un mensaje de puro desprecio e ira, en el que maldecía a todos los que estaban involucrados con esa noticia, Garnet pudo sentir emerger desde el interior de Triana una energía espiritual que buscaba quebrar su alma. Algo que ya había experimentado varias veces con muchas otras personas.- ¿Huh? - pronunció, sin más, sintiendo como su rabia se rebajaba un poco, debido al shock de sentir aquella onda expansiva, pasando a mirar fijamente hacia la mujer de cabellos dorados.- ¿Qué cojones ha sido eso, capi? - preguntó, pasando a cerrar los ojos y a negar con la cabeza.- Mejor dicho... ¿Qué cojones vamos a hacer con esto? ¿Nos da tiempo a llegar a ese lugar o qué? - cuestionó, señalando el periódico con su índice derecho. Probablemente, se presentaban ante la decisión más importante que debían afrontar los Alas Negras.
La noticia de cabecera era cuanto menos impactante, más que por la propia noticia en sí, por la foto que acompañaba a la primera página. Y es que no era para menos, porque vaya culazo que le habían sacado a Triana. Aquello si que era la Santa Trinidad. Ante la incriminación, por parte de Triana, de que Garnet estuviera adulterando su comida para que su trasero engordara más de lo debido, Tobías y el propio Kenzo salieron en defensa de las palabras del pelirrojo. Desafortunadamente, Kenzo cruzó la línea que no debía pasar a la hora de hablar con Triana, y era faltarle el respeto a la doña. Después de que ella le dejara claro que le fundía en un entrenamiento, Garnet - tras reposar su jarra de cerveza en la barandilla - se introdujo las manos en su tanga, e inclinó su torso hacia delante, como si fuera un pandillero de la calle.- Oe, mocoso, cuida tu puta lengua o en el próximo entrenamiento te dejo tiritando, ¿es o no es? - sentenció, de manera intimidante, exponiendo el absoluto respeto y afán que sentía por la espadachín.
Al leer la noticia, se pudo apreciar como la bebida que le había preparado al vaquero le había sentado especialmente bien, o mejor dicho, le había emborrachado como era debido. Después de que el skypiean expresara su deseo de reventar a cualquiera que fuera a por ellos, el peliazul le siguió mostrándose afectado por el alcohol, continuando por comentar el calor que hacía pese a ser invierno.- Nanai, hermano... - respondió de forma escueta Garnet, mientras volvía a agarrar su jarra y se trincaba un buen trago. Al terminar de beber, esbozó una sonrisa. - Más bien eres tú el que está caliente como una mona de tanto beber, borrachuzo, ¡PUAJAJAJA! - Soltó una carcajada, pasando a chocar su jarra con el vaso de su hermano de otra madre de forma suave. Para más inri, comenzó a insistirle al músico que le trajera otra ronda de su brebaje. El músico negó con la cabeza. - Sería la monda verte más ciego, pero nanai, ya vas demasiado tarunga, ¿es o no es? - le increpaba, mientras le señalaba con su índice izquierdo. El nivel de borrachera era tal que incluso palabras de odio salieron por la boca del afable y tranquilo Tobías, llegando incluso a advertir una presencia imaginaria que, a pesar del susto inicial que todos se llevaron, pareció ser una alucinación del vaquero.- Menos mal que al final no le puse esa ayaguasca... Pueje pueje. - pensaba el músico, mientras observaba como la capitana le quitaba su arma al barbanaranja.- Mejor, a ver si nos vas a llenar de agujeros, pistolitas, pueje. - Y le dio otro trago a su ambrosía divina.
Tras aquello, Triana pasó la página, estando ya preparados para leer el contenido de la siguiente noticia. Garnet se acercó, quedando a la izquierda de la doctora. La primera noticia era algo que ya conocían, una extensión de la anterior, en la que hablaban sobre el asesinato de Utakata a manos de ellos mismos.- ¿Vida del noble? ¿¡Huh!? ¡Pero si ese pavo estaba psicótico perdido! - comentó entre dientes para, acto seguido, ponerse firme e hinchar su pecho de orgullo.- Pero al menos, ahora se coscarán de que pasa si se meten con nosotros, ¡PUAJAJAJA! - añadió, con una sonrisa llena de confianza, volviendo a erguirse tras eso hacia el frente.
Seguidamente, pudo ver como, a pie de página, estaba la foto de Yojimbo. - ¿¡YOJIMBO?! - exclamó, cambiando su sonrisa por una mueca de angustia. Sólo con verle, aunque fuera en fotos, su cabeza sentía un pinchazo brutal, mientras sudores fríos comenzaban a descender lentamente desde su cabeza. Para su desgracia, esa sensación de angustia se acrecentó cuando sus ojos se desviaron directamente hacia el título de la noticia. - Ejecución pública... -
musitó, quedándose perplejo ante aquella situación. Intentó buscar más información en el propio periódico, pero lo único que pudo hallar era que lo ejecutaban en 9 días. - Tch, mierda... Puta mierda... - Sus puños se apretaban con fuerza, al mismo tiempo que sus dientes chirriaban. - ¡¡QUÉ PUTA MIERDA ES ESTO!! ¿HUUUUH? - le increpaba al periódico, encoraginado hasta el punto de que sus ojos se mostraban blanquecinos en su totalidad... Hasta que la capitana habló.
En un mensaje de puro desprecio e ira, en el que maldecía a todos los que estaban involucrados con esa noticia, Garnet pudo sentir emerger desde el interior de Triana una energía espiritual que buscaba quebrar su alma. Algo que ya había experimentado varias veces con muchas otras personas.- ¿Huh? - pronunció, sin más, sintiendo como su rabia se rebajaba un poco, debido al shock de sentir aquella onda expansiva, pasando a mirar fijamente hacia la mujer de cabellos dorados.- ¿Qué cojones ha sido eso, capi? - preguntó, pasando a cerrar los ojos y a negar con la cabeza.- Mejor dicho... ¿Qué cojones vamos a hacer con esto? ¿Nos da tiempo a llegar a ese lugar o qué? - cuestionó, señalando el periódico con su índice derecho. Probablemente, se presentaban ante la decisión más importante que debían afrontar los Alas Negras.
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
