[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
[personajeinvalido=3941]
“Wey, nos secuestraron a todos y despertamos con bombas en el cuello… no mames… seguro te creíste que no la libré y aprovechaste.” Comencé a reír, fuertemente por el alcohol, recordaba ese momento: la amarga preocupación, la búsqueda, el dolor de los golpes y la luz de ese marine… al igual que la curación de su compañero. —Me descubriste, capitán, espero tu cadáver para adueñarme de la habitación mas grande del Aloha… Así que nunca me des el gusto. — “cuento contigo para protegernos…” Ahí fue cuando mi sonrisa cedió un poco, reduciéndose a una simple mueca, eso era todo lo que pretendía y sin embargo, cuando llegue el momento… ¿En qué estás pensando, Tezca? Es un día de fiesta, aquella desgracia no tiene que venir a amargarte el día.
 
“¿Mezclandose con perros del gobierno, cariño? A ustedes no se les puede dejar solos dos minutos seguidos que empiezan a deberle favores a los que nos intentan capturar, fufufufu. “ Las palabras de la mujer me hicieron fruncir el ceño, cuando lo dice así no podía evitar que en efecto, he traicionado mis propios principis en lugar de luchar por sobrevivir. —¿Favor? ¿Cuál favor? ¡Bah! Deberían dar las gracias esos perros, tuvieron a dos estrellas como Barald y yo respirando el mismo aire putrefacto. — Tomé el último sorbo de golpe ¿Qué pensarían mis admiradores al ver que me junto con marines? ¡Primera y única! Pero no me iba a dejar llevar por las palabras de alguien que piensa que esas son unas buenas salchipapas, aunque sabía identificar cuando merecía mi reconocimiento. — y cada día me pongo peor, salud por eso, amiga. — Lo mejor del dia fue que mi compañero en armas, Barald, había decidido seguirme la corriente. —¡Así se dice, amigo mio! ¡Solo por ti! ¡Una ronda más, sírvete, sírvete! —
 
No fue hasta tarde que noté como Jin le ofrecía a Cardan de su plato. —¡Espera, Jin, Cardan no- Pero era demasiado tarde pues aquella serpiente tragona había decidido comer algo que claramente no podía comer. —…puede comer picante. Muy tarde, tu también, Cardan. — La serpiente estaba quejándose, a su forma, completamente enchilado. Increíble. —Ay, Cardan… ¿Alguien trae agua o leche? ¿Me entiendes? — La voz de mi pareja me hizo distraer una vez más y su risa me hizo sonreír y sus palabras ruborizarme, provocando que desviara la mirada. —Si, soy genial, no es noticia nueva. Soy el mejor, todos lo saben.  — “Tezca... Amor mío...” Mi mano inmediatamente fue a dar a su cabello, acariciándolo con suavidad mientras escuchaba sus palabras, el yakuza estaba bastante ebrio aunque no podría decir nada al respecto, yo también lo estaba. —Yo también, Jin… Todo aquello que dices, estoy ahí…— Me dejé llevar, el hombre quien por supuesto era más fuerte que yo, apretando sus manos mientras una sonrisa aparecía en mis labios.
 
¿Bailar? ¿Aquí? Yo… no bailaba en público, ni siquiera con copas encima, menos tan románticamente y frente a la gente más peligrosa del mar. Menos si me veía tan vulnerable. —¿Bailar aquí? Jin, más tarde… Ha pasado mucho tiempo y ambos estamos ebrios: Ni el momento, ni el lugar. — Me senté, jalándolo para ayudarle a sentarse a mi lado.
 
Fue momento que la joven pelinaranja se fue, levantándome para extenderle la mano y despedirme, guardando el papelito de su número de den den mushi. —¡Hasta la próxima vez, señorita! ¡Salgamos pronto! — Los quejidos del hombre Yakuza lograban incluso representarme, volteando una vez más al combate para mirarlos. —No creo que pronto, pero por dios, ese marine contra el cocodrilo parecía más asertivo ¿Es que se ha hecho más suave? —

— ¡HASTA AQUÍ EL COMBATE-SON! —Y al parecer me había equivocado, culminando este combate en un… ¿Empate? Bueno ahora estaba disgustado ¿Todo este combate para que termine en un empate? Por mi que se mataran ¿Cómo lo van a dejar en empate? —No puede ser… ¿Y la sangre? ¿Y la emoción? ¿Dónde quedó la batalla? ¿De verdad no es una broma? — Miré a mis compañeros y luego a Jin como si alguno pudiera darme alguna respuesta satisfactoria, al menos los ganadores eran el chico que acababa de conocer y Barald. El abrazo animado del capitán a este me hizo reír, inclinándome para mirarlo y darle una palmada al pelinegro en la espalda. —Bien hecho, Baralchi, aunque ya no recuerdo si tu victoria me hace más rico o pobre…— Bostecé, el efecto del alcohol probablemente haciendo que me sintiera un poco más cansado y aún así, giré a la otra tripulación, comenzando a aplaudir.
 
—¡Muchas felicidades! Sobretodo a ti, ganas en todo, eso es interesante. — Dije mirando a Uker, hasta que aquel capitán llamó a la despedida y de la nada me había sentido sentimental ¿se iban tan pronto? Pero el alcohol y comida que compartimos… ¿y si no los volvíamos a ver? Aún así solo quedaba una triste despedida. —¡Nos vemos… sepultura! — Así los había llamado aquel peliazul ¿no? —¡Amigo, Varo, te debo una bebida! ¡Te llevaré el mejor alcohol que pueda probar la próxima vez que nos veamos! ¡Tirador, piensa en lo que te dije! ¡Tu también, Uker, haremos grandes negocios entre campeones! ¡Piensa en el dinero y reconocimiento! ¡Capitán sepultura, no me vuelva a confundir con un gordo! ¡Déjeme invitarle a cenar la próxima vez! ¡Organicemos una fiesta! ¡Hasta la próxima! — Claro, super triste a ojos de quien se queda ¿Qué? Tal vez era demasiado cursi y sin embargo ¿Quién dejaría ir a talentos como tales? Si navegan los mares como nosotros entonces me son útiles.
 
Regresé a mi tripulación, levantándome para estirarme con cierta pereza, acomodándome los lentes y el cabello mientras colocaba mi palma sobre la cabeza de Jin. —¿Y bueno? ¿Qué hacemos? ¿Ya nos vamos a dormir? ¿Al afterparty? ¿Nos lo podemos robar? — Dije señalando al pelinegro.
 
 
 
 
 
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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Tezca Norova - 13-08-2026, 04:23 AM

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