12-08-2026, 11:27 PM
En el último momento, cuando el hijo de luz estaba por llevarse la victoria de forma magistral ante la atenta mirada del público, el grandote intenta una última ofensiva capaz de ilusionar a grandes y chicos. Gotas de sudor caen por el rostro de Kiyoshi, quien, con cada segundo que avanza la pelea, se interioriza más. — ¿Quién ganará? Nada está dicho. — En un principio, vio con mucha ventaja a Bartolomew. Luego, parecía que Hasegawa Shin le daba la vuelta a la tortilla, pero, al final, es solo un hombre el que decide cómo termina esta historia.
El Shichibukai, alabado anteriormente por Varo, alza la voz y deja conmocionado a todo el mundo. Kiyoshi no es capaz de entender de buenas a primeras qué es lo que está diciendo. No es que hable en otro idioma o algo parecido, sino que los argumentos que usa son medianamente extraños. Las emociones negativas que comenta son algunas que Kiyoshi ve necesarias para sobrevivir en este mar tan peligroso. ¿Será distinto ahora que se encuentran en el cielo y no allá debajo de donde provienen? Ya entendió que la cultura es diferente, ¿pero tanto? También cabe la posibilidad de que, debido a su borrachera, no sea capaz de comprender del todo. Y es que claro, desconoce que hay una habilidad capaz deber sentimientos en la gente. Por ahora, Kiyoshi es ignorante en ese tema.
— ¿No hay ganador? ¿Y eso qué significa? — ¿Será que comienza una batalla real entre todos los participantes e incluso los borrachos tendrán que arriesgar su pellejo con tal de alzarse con la victoria de estos juegos? Pues resulta que no. Ambos equipos consiguen cero puntos de este combate final. O sea, termina el evento con los puntajes que los dos grupos tenían hasta hace un rato. Debido a que Uker destacó en la pelea anterior, obteniendo más puntos, su grupo se alzó en la cima de la clasificación. Sin embargo, es Zarutsuki quien debe dar el veredicto final. Él es el jefe y el que impone las reglas. Nadie más tiene opinión. Menos ellos que solo son meros espectadores en las gradas,
“¡El equipo número dos!”
Esas palabras retumban en su mente, y también en la cabeza de todos los espectadores. El público clama de emoción, y Kiyoshi, en esta oportunidad, no es la excepción. No grita despavorido, pues no es propio de él, pero levanta los brazos como si aspirase a tocar el sol con los puños. No es que le importe que el grupo 2 gane, lo que celebra es que su compañero, su amigo, su cocinero y navegante, Uker, saldrá de este recinto como un verdadero ganador.
Rápidamente, sus ojos buscan la ubicación en que estaban sus compañeros, y siguen ahí. Tambaleando y sujetándose del muro es que corre en dirección paralela, regresándose de donde viene. Básicamente, es como si se estuviese arrepintiendo del camino tomado y regresando sobre sus anteriores pasos. Eso sí, ve demasiada gente entre medio, notando que tendría que evitar a demasiados tontos, y posiblemente sucios, como para llegar a ellos. Aquí es donde, impulsado por el alcohol, toma una decisión que, sobrio, sería prácticamente imposible.
— Los tontos solo se curan muriéndose. Si muero, al menos me curaré. — Concentra toda la fuerza posible en sus piernas y da el salto más alto que ha dado en su vida. Pasa por encima de la cabeza de muchos habitantes de Skypiea, quienes solo podrán ver un verdadero ser volador pasarles por arriba. Quién diría que esto sería un adelanto de lo que se vendría en la vida de este tonto médico. Ahora, no viaja por encima de un animal, sino que es él mismo quien desciende como si un águila en picada fuera velozmente a por su presa.
— ¡Eso es! — Dice en voz alta, a modo de celebración y felicitación, cuando cae en la espalda de sus tres compañeros: Varo, Eros y Uker, llevándolos a todos al suelo para que funcionen como su colchón amortiguador.
La cabeza del médico da vueltas y, durante varios segundos, se queda sentado en la espalda de antes, en lo que se orienta de nuevo. Cuando sus ojos ya son capaces de ver bien y el mundo no le da vueltas, al menos no tantas, procede a levantarse, permitiendo que los otros también se incorporen con normalidad. — Bien hecho, tonto. Realmente has ganado los juegos. — Un pequeño golpe da en el brazo derecho de Uker, como si de esa forma diese un abrazo un tipo como él.
Contento, emocionado, borracho. Son muchas cosas las que pasan por su cabeza y que seguramente nunca olvidará. Hoy, tanto para bien como para mal, será un día que siempre aparecerá en imágenes en su memoria.
— Aunque no te lo vayas a creer mucho. Ganaste y nosotros no solo porque tuviste un poco más de tonta suerte. Y porque la chica obscena se distrajo seduciendo a los de la primera fila. — O eso cree él, como borracho, en su mundo de borrachera. No está mintiendo, pues él no lo considera una mentira. Solo plasma una realidad en base a sus creencias.
El Shichibukai, alabado anteriormente por Varo, alza la voz y deja conmocionado a todo el mundo. Kiyoshi no es capaz de entender de buenas a primeras qué es lo que está diciendo. No es que hable en otro idioma o algo parecido, sino que los argumentos que usa son medianamente extraños. Las emociones negativas que comenta son algunas que Kiyoshi ve necesarias para sobrevivir en este mar tan peligroso. ¿Será distinto ahora que se encuentran en el cielo y no allá debajo de donde provienen? Ya entendió que la cultura es diferente, ¿pero tanto? También cabe la posibilidad de que, debido a su borrachera, no sea capaz de comprender del todo. Y es que claro, desconoce que hay una habilidad capaz deber sentimientos en la gente. Por ahora, Kiyoshi es ignorante en ese tema.
— ¿No hay ganador? ¿Y eso qué significa? — ¿Será que comienza una batalla real entre todos los participantes e incluso los borrachos tendrán que arriesgar su pellejo con tal de alzarse con la victoria de estos juegos? Pues resulta que no. Ambos equipos consiguen cero puntos de este combate final. O sea, termina el evento con los puntajes que los dos grupos tenían hasta hace un rato. Debido a que Uker destacó en la pelea anterior, obteniendo más puntos, su grupo se alzó en la cima de la clasificación. Sin embargo, es Zarutsuki quien debe dar el veredicto final. Él es el jefe y el que impone las reglas. Nadie más tiene opinión. Menos ellos que solo son meros espectadores en las gradas,
“¡El equipo número dos!”
Esas palabras retumban en su mente, y también en la cabeza de todos los espectadores. El público clama de emoción, y Kiyoshi, en esta oportunidad, no es la excepción. No grita despavorido, pues no es propio de él, pero levanta los brazos como si aspirase a tocar el sol con los puños. No es que le importe que el grupo 2 gane, lo que celebra es que su compañero, su amigo, su cocinero y navegante, Uker, saldrá de este recinto como un verdadero ganador.
![[Imagen: bGw5h6U.png]](https://i.imgur.com/bGw5h6U.png)
Rápidamente, sus ojos buscan la ubicación en que estaban sus compañeros, y siguen ahí. Tambaleando y sujetándose del muro es que corre en dirección paralela, regresándose de donde viene. Básicamente, es como si se estuviese arrepintiendo del camino tomado y regresando sobre sus anteriores pasos. Eso sí, ve demasiada gente entre medio, notando que tendría que evitar a demasiados tontos, y posiblemente sucios, como para llegar a ellos. Aquí es donde, impulsado por el alcohol, toma una decisión que, sobrio, sería prácticamente imposible.
— Los tontos solo se curan muriéndose. Si muero, al menos me curaré. — Concentra toda la fuerza posible en sus piernas y da el salto más alto que ha dado en su vida. Pasa por encima de la cabeza de muchos habitantes de Skypiea, quienes solo podrán ver un verdadero ser volador pasarles por arriba. Quién diría que esto sería un adelanto de lo que se vendría en la vida de este tonto médico. Ahora, no viaja por encima de un animal, sino que es él mismo quien desciende como si un águila en picada fuera velozmente a por su presa.
— ¡Eso es! — Dice en voz alta, a modo de celebración y felicitación, cuando cae en la espalda de sus tres compañeros: Varo, Eros y Uker, llevándolos a todos al suelo para que funcionen como su colchón amortiguador.
La cabeza del médico da vueltas y, durante varios segundos, se queda sentado en la espalda de antes, en lo que se orienta de nuevo. Cuando sus ojos ya son capaces de ver bien y el mundo no le da vueltas, al menos no tantas, procede a levantarse, permitiendo que los otros también se incorporen con normalidad. — Bien hecho, tonto. Realmente has ganado los juegos. — Un pequeño golpe da en el brazo derecho de Uker, como si de esa forma diese un abrazo un tipo como él.
Contento, emocionado, borracho. Son muchas cosas las que pasan por su cabeza y que seguramente nunca olvidará. Hoy, tanto para bien como para mal, será un día que siempre aparecerá en imágenes en su memoria.
— Aunque no te lo vayas a creer mucho. Ganaste y nosotros no solo porque tuviste un poco más de tonta suerte. Y porque la chica obscena se distrajo seduciendo a los de la primera fila. — O eso cree él, como borracho, en su mundo de borrachera. No está mintiendo, pues él no lo considera una mentira. Solo plasma una realidad en base a sus creencias.
Lávense las manos
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
