[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
El ambiente de las gradas era el adecuado, el que debía tener un espectáculo del nivel de la final de los Juegos del Soberano. Se palpaba la rivalidad entre los locales que habían optado por apoyar al rubio marine y los que, por el contrario, se veían maravillados por la montaña de músculos pirata. Todos querían sentirse parte de la final, aún cuando su bandera distara de las que se enfrentaban en la arena. Tomaban bandos, elegían un lado y alentaban a su adalid, su guerrero, su apuesta. ¿Cuánto dinero habría puesto en la victoria del hombre capaz de convertirse en luz y moverse más rápido que la vista? ¿Cuántos berries descansarían en la espalda del enorme buccaneer de cabello trenzado y brazos del tamaño de árboles?

Los piratas entonaban una melodía clásica, propia de los mares y la vida itinerante: una canción inconfundible, el Sake de Binks. Mientras ellos, marines, se salían —la mayoría—, del estereotipo serio y marcial para alentar como verdaderos fanáticos, a viva voz y con el corazón en la mano, dejándose la garganta en cada estrofa. Las tablas bajo sus pies vibraban y crujían. El aire se removía violentamente entre las filas de soldados, empujado por la fuerza y la pasión de sus gritos de guerra, la rebelión de su espíritu, el intenso calor de sus corazones emocionados.

Enji extendió el brazo a un costado y, tímidamente, el muchacho que vendía cervezas le alcanzó la jarra que le había encargado tan sólo unos minutos atrás, cuando todo ese hermoso desastre recién estaba empezando.

—¡Ésta me van a contraatacar, soldado Kibai! —Enji dio dos tragos a su cerveza, se limpió el bigote de espuma con el antebrazo y sonrió. El alcohol empezaba a fluir por su sangre como la adrenalina en un combate a muerte—. ¡Por mi madre que en este estadio no se escucha otra cosa que no sean mis marines! ¡Sostenme la cerveza, Juan!

Enganchó el borde de su jarra de cerveza en los “labios” de la tortuga Juan Sebastian, permitiéndole, con un movimiento de cabeza, inclinarla y atiborrarse de lúpulo amargo. Estaba en el comandante cangrejo-tortuga decidir qué tan borracho quería ponerse. Él, como buen capitán, ponía los recursos a su alcance.

Soltó su chaqueta, su abrigo oficial, y ya con las manos libres dio un fuerte aplauso frente a su propio rostro y dejó las palmas juntas. Las empezó a frotar entre sí y el veneno, como un espeso sudor morado, empezó a supurar de ellas. Primero en forma de gotas, gotas cada vez más grandes, encadenadas una detrás de otra hasta formar un caudal que, en lugar de caer, subía. El líquido violáceo ascendió sobre sus cabezas y se acumuló dos metros por encima del contingente marine en forma de una gran esfera, una amalgama tóxica. Enji aumentó la presión entre sus palmas y esa formación empezó a moldearse, a cambiar, a mutar frente a sus ojos. El cúmulo de veinticinco litros de veneno adoptó la forma de un kanji, el de “Justicia”, y atravesado en él la palabra “Rules”.

正
RULES
義


¡En La Marina nací,
tierra de Joe y Withend!
¡De los pibes de Baquella,
que jamás olvidaré!

¡No te lo puedo explicar!
¡Porque no vas a entender!
¡Irnos de putas con Tucrow
cuántos años lo soñé!
¡Pero eso se terminó!
¡Porque en la gran final!
¡Shinchan le gana a Barto
y nos vamos a embriagaaaar!

¡MUCHAAAAAACHOS!
¡HOY NOS VOLVEMOS A EMPEDAR!
¡SHIN GANARA LA PELEEEA!
¡Y LA GRADA COLAPSAAAR!

¡EL YUGUUUU!
¡DE DIMIPALO VAN A TOMAR!
¡HOY LA MARINA CELEEEBRAAA!
¡LA VUELTA VAMOS A DAAAAR!

La mano derecha agitando el chaquetón, la mano izquierda levantada en el aire y apretando el puño. Enji cantaba, saltaba y manipulaba al mismo tiempo los más de veinte litros de veneno que yacían suspendidos en el aire. Nunca se había sentido más inspirado.

off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4097 + 0 = 4097
Energia: 3872 - 16 = 3856
Espiritu: 1450 + 0 = 1450


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Enji - 10-08-2026, 01:19 AM

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