09-08-2026, 07:49 PM
(Última modificación: 09-08-2026, 07:50 PM por Kai T. Gomi.)
Había perdido el barco, y ahora aquel cuerpo escombro no tenía forma alguna de ir a la siguiente isla. ¿Cómo se suponía que iba a ir hacia Karate ahora? Peor aun. ¿Cuánto más iba a tardar en llegar? Mínimo tendría que esperar a que partiese el próximo barco en un par de semanas como poco. La vena en su frente se hinchó en un parpadeo y tan solo podía espetar cosas al aire, algo que atrajo varias miradas para nada discretas. - ¿Qué miráis? ¿Acaso uno no se puede enfadar o qué? ¡Iros a la mierda! - Sus dientes rechinaban constantemente en cada momento que abría la boca para hablar.
Con ello atrajo más miradas, pero sobre todo la de un estibador de la zona que se encontraba recogiendo cabos y, por desgracia para el luchador, había escuchado también la maravillosa idea que había tenido sobre robar un barco. En plena vorágine de ira, el muchacho de ojos carmesí sintió como su peso se desvanecía en un instante y como sus ropas comenzaban a tirar de él hacia arriba, como si estuviera intentando aprender a volar. Y desde luego que iba a aprender a volar. - ¿Eh? - La ira desapareció para dar paso a la confusión, las cejas del joven se arquearon, intentando entender que es lo que estaba pasando.
Hasta que giró su cabeza y miró detrás de él. - ¡Eh! ¡Suéltame, que coño haces clembuterol andante! - El estibador que lo había escuchado se había acercado por su espalda, lo había agarrado de la ropa, sin problema alguno al sacarle un par de cabezas, y lo había levantado como un gato callejero a su cría. - ¿Qué me has llamado niñato? ¿A quién vas a robar un barco tú? ¿Sabes lo que cuesta y la gente que depende de uno? ¡A pastar! - Dijo tajante.
Y como si fuese un disco con poco peso, terminó de levantar al peliblanco hasta el punto en el que las puntas de sus pies dejaron de tocar el suelo y, con más facilidad y fuerza que destreza, lo lanzó un par de metros hacia un lado como un simple saco de patatas. - Serás... - El joven arrastró su cara por todo el empedrado hasta terminar deteniéndose ante los pies de otro joven, aunque este era de pelo negro. - *Fhiii* - Su pantalón apenas se movió. - tewoamatamalditogrimbro - Balbuceaba con su boca aun contra el suelo, algo que apenas dejaba entenderlo.
Por otro lado, aquel estibador simplemente se sacudió las manos dando un par de palmadas, como si aquel hubiese sido el ejercicio que utilizaba para calentar antes de entrenar. - Otro niñato más que se cree que puede hacer lo que quiera... - Sus pasos se alejaban de la multitud al igual que su voz.
El manitas, de otra forma, quiso levantarse y terminó apoyando una de sus palmas sobre el pie de aquel al que había caído a sus pies. - El día que tenga el brazo como mi cabeza, ese día... ese día se van a arrepentir de reírse de mi... - Sus ojos mostraban una furia que solo podía conseguir uno al sentirse humillado.
Con ello atrajo más miradas, pero sobre todo la de un estibador de la zona que se encontraba recogiendo cabos y, por desgracia para el luchador, había escuchado también la maravillosa idea que había tenido sobre robar un barco. En plena vorágine de ira, el muchacho de ojos carmesí sintió como su peso se desvanecía en un instante y como sus ropas comenzaban a tirar de él hacia arriba, como si estuviera intentando aprender a volar. Y desde luego que iba a aprender a volar. - ¿Eh? - La ira desapareció para dar paso a la confusión, las cejas del joven se arquearon, intentando entender que es lo que estaba pasando.
Hasta que giró su cabeza y miró detrás de él. - ¡Eh! ¡Suéltame, que coño haces clembuterol andante! - El estibador que lo había escuchado se había acercado por su espalda, lo había agarrado de la ropa, sin problema alguno al sacarle un par de cabezas, y lo había levantado como un gato callejero a su cría. - ¿Qué me has llamado niñato? ¿A quién vas a robar un barco tú? ¿Sabes lo que cuesta y la gente que depende de uno? ¡A pastar! - Dijo tajante.
Y como si fuese un disco con poco peso, terminó de levantar al peliblanco hasta el punto en el que las puntas de sus pies dejaron de tocar el suelo y, con más facilidad y fuerza que destreza, lo lanzó un par de metros hacia un lado como un simple saco de patatas. - Serás... - El joven arrastró su cara por todo el empedrado hasta terminar deteniéndose ante los pies de otro joven, aunque este era de pelo negro. - *Fhiii* - Su pantalón apenas se movió. - tewoamatamalditogrimbro - Balbuceaba con su boca aun contra el suelo, algo que apenas dejaba entenderlo.
Por otro lado, aquel estibador simplemente se sacudió las manos dando un par de palmadas, como si aquel hubiese sido el ejercicio que utilizaba para calentar antes de entrenar. - Otro niñato más que se cree que puede hacer lo que quiera... - Sus pasos se alejaban de la multitud al igual que su voz.
El manitas, de otra forma, quiso levantarse y terminó apoyando una de sus palmas sobre el pie de aquel al que había caído a sus pies. - El día que tenga el brazo como mi cabeza, ese día... ese día se van a arrepentir de reírse de mi... - Sus ojos mostraban una furia que solo podía conseguir uno al sentirse humillado.
Leyenda de una Leyenda
- Pienso -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
- Narro -
- Hablo -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
![[Imagen: Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png]](https://i.ibb.co/QFgm7LkF/Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png)
