[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
Narrador / María Merlot



Gradas bajas.
Maullando.

¡Miau miauuuu miAUUUU miau!

¿Voz rasposa, profunda y llena de pasión contenida? María Merlot abrió los ojos, luego parpadeó sorprendida. ¿Ese Gato Negro estaba Coqueteando con ella? Eso significaba el tercer miAUUUUU con énfasis en la U ¿Cierto? Pocas cosas la dejaban sin palabras, eso lo hizo y más aun cuando lo vio subirse a su asiento ¿Por qué quería ganar mas altura? Así le dejaba más bien acceso a su zona blanda y dolorosa, claro, ella no haría nada… no cuando entendió su disculpa llena de las mieles de un recién enamorado. Siempre le pasaba, imaginó que ese gato no sería la excepción, y más cuando su pelaje se erizo con ese “ardor frustrado” que denotaba su voz.

La intervención del perfecto marine pelirrojo la hizo voltear a verlo. ¿Estaba ladrando? ¡Ella no sabía Ladriñez! Increíble, debía pedirle que le enseñará. Mas allá, la risa de Kiwi la hizo sonreír también. Bueno, no expondría las palabras seductoras, románticas, embriagadoras, sensuales, provocadoras y excitantes del mínimo negro, y más cuando creyó entender que uno de esos maullidos significaba: “Me disculpó con tu horrenda hermana en forma militar” —… aceptó tus disculpas y se las haré llegar a mi Unnie, Arándano Amargado. Sin embargo, ten en cuenta que la próxima vez te pongo un cono alrededor de esa peluda cabecita tuya y te nalgueo por mal portado... aunque eso seguro te guste... — le advirtió con una mano en la cintura, y la otra señalándolo, mientras la Piruleta en su cabeza hacia lo suyo en sentido contrario, es decir, hacia la arena — … y oye… — se acercó a él, inclinado la cabeza hacia arriba mirando aquellos bigotes adorables —… gracias por lo de hermosa, también estas acolchadito y apapachable Grrrrrrrr — le susurró sonriéndole encantadoramente y guiñándole uno de sus orbes ámbar.

Además María aquí me debe unas trenzas, sir.

La voz de su esposo de mentiras, la hizo voltear a verlo, nuevamente. Siempre tan diplomático y sereno. ¿Cómo se vería molesto? ¿Perdiendo los papeles? ¿Dejándose llevar por sus emociones de manera descontrolada? María desvió la mirada, no es que no quisiera hacerle trenzas es que… no se atrevía a tocarlo, la imagen de él en su cabeza pura e inmaculada… no le permitía mancharlo con la capa maldita de su pasado. Si por azares del destino, su padre se levantará de entre los muertos… ¿Cómo le explicaría lo que ella era? Y no, no hablaba de ser pirata, sino de haber sido lo que fue en las manos Pedro Francesco Ruíz De León Madrigal.

La mirada ámbar fue de la cabellera rosada a la pelirroja. ¿Su maravilloso Algodón de Azúcar conocía a Bertram Gaufrid? ¡Claro que sí! Siendo el mejor médico del planeta azul, y el más ético también, era obvio que un perfecto marine como él lo reconocería. Eso la hizo sonreír, iba a agregar algo pero, como siempre sucedía, la sola presencia de Hyakinthos la absorbía y hacia detener todo lo demás en su cabeza.

Merlot, hermosa.

Sus ojos se enfocaron solo en él, brillaron con amor y admiración. Esperó paciente sus palabras siguientes. Cuando llegó a su lado, la tocó. Aquel tacto la hizo sonreír como una chica pequeña inclinando la cabeza para encontrarse con sus ojos amarillos. Para cualquiera a su alrededor, podría ser más que obvio, el amor que destellaba la mestiza por el humano. ¿Qué clase de Amor? Se los dejaba a la imaginación — ¿Inventarme? ¿Tu dices? Entonces es así, no existe tal idioma. Discúlpame por maullar tontamente — la voz salió dulce y sumisa, si él le hubiera dicho que el cielo era amarillo, aunque estuviera frente a sus ojos el celeste, le creería —… estoy bien, aunque antes, cuando estaba con el Malvavisco me volví a sentir mal pero se me pasó con los minutos. Estoy bien, muy bien, te lo prometo — le respondió con encanto pero rapidez para que no se preocupará.

¿No quieres acompañarme a buscar algo para comer?

— ¡Claro! Vayamos por más dulces y mermeladas, cualquier cosa que tu quieres me sabrá increíble — los orbes brillaron con emoción, el cariño en su expresión y tono la hacia ver aun más hermosa y radiante — ¿Trenzarte? ¿A ti? — esa propuesta no la vio venir, y como pocas veces la sangre subió a sus mejillas ruborizándola hermosamente mientras le regelaba una sonrisa especial, de esas que venían directo desde su corazón — yo… yo… claro… cuando quieras. ¡Pero rosado con rosado no se verá! ¡Necesito mi cabello celestre, y el verde de Unnie, y uno de Vivi! ¿Dónde esta Vivi? — giró su cabeza en cortocircuitos no podía hacerle cualquier cosa a Hyakinthos, si él quería unas clinejas las tendría aunque no le gustará tocarlo.

¿Quién es el guapo de las trenzas?

María volteo a ver al único participante de ese grupo al cual trenzo. ¿Guapo? Si, se podría decir. ¿Robándole la atención de Hyakinthos? No, eso si que no le gustaba. La mirada de la mestiza se entrecerró y por un instante emociones nada bonitas destellaran en estos enfocados hacia el moreno. Negó con la cabeza, espantando el querer romperle la cabeza en mil pedazos por llamar la atención de su adorado médico — … es Cha Cha Chá… estaba en el grupo de Unnie. Toca las maracas, es encantador — comentó sonriendo con su naturaleza amistosa de nuevo — … vamos por esa comida — cortó rápido el rollo, tomando con celos el brazo del médico y haciéndolo caminar — … Adiós Kiwi, Bertram Gaudfrid, Cha Cha Chá, Arándano Amargado, Manzanilla… — se despido arrastrando al médico con ella, odiaba compartirlo, odiaba cuando su atención no era solo suya.

Justo cuando habían caminado unos metros, la voz de El Dirigente anunció la resolución del combate  — … perdió Bombón. Le tocará doble ración de tofu por intentarlo — musitó ignorando todo lo demás. Unos pasos más allá, la voz de un tipo nuevo en la arena la hizo volver a detenerse. Ese sujeto no era un ángel guapo ni joven ni agradable de ver — … me gusta lo que tiene en su mano, el resto de él… Iuuunk — susurró volteando a ver la masculino, quien era la persona más hermosa de su vida, eso hizo que el gordo de la arena le resultada aún más desagradable.

¿Eso era un peluche? Los ojos de la mestiza se abrieron detallando al muy nombrado y renombrado rey. La voz le recordó a la de su cabeza, que realmente salía de las caracolas. Sonrió ante esa imagen, sus palabras y la emoción la contagiaron. Aplaudió con el público.

¡QUE COMIENCE EL ENFRENTAMIENTO FINAL!

— ¿Crees que me dejaría acariciarlo? — preguntó a su interlocutor, volviendo a tomarlo por el brazo para seguir andando hacia los puestos de comidas. Por ahora, la prioridad no era la final sino buscar el alimento que su amado pelirrosado le pidió.



ESQUIZO ESQUIZO MERLOT
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Maria Merlot - 03-08-2026, 12:47 AM

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