02-08-2026, 01:26 AM
El calorcito comenzaba a apoderarse del cuerpo y mente de Tobías. No estaba acostumbrado a beber alcohol y se notaba. Al hacer Triana referencia a su culo y su desproporcionado tamaño en la foto que salía en el periódico, no pudo evitar asomarse para ver el contenido de aquella página. Era cierto que se veía grande, pero parecía ser efecto del tipo de lente que se había usado para tomarla y del ángulo desde el que se había hecho. El vaquero no pudo evitar recordar la divina imagen que había presenciado tiempo atrás de manera furtiva. El calor aumentó más en su cuerpo. Aquella visión le acompañaría hasta su último día. Sin previo aviso, una tímida gota de sangre comenzó a asomar por el orificio derecho de la nariz del carpintero. Se frotó rápidamente su bigote con su dedo índice, a la vez que se giraba en dirección a la barandilla de cubierta, fingiendo que solo iba a tirar la ceniza de su cigarro al mar. - Tranqui, eso es por el objetivo de la cámara con la que se hizo la foto, tiende a deformar los extremos de la imagen. - Kenzo había hecho entrada en escena y el carpintero no se había dado cuenta, se podía culpar al alcohol y sobre todo a la embelesante imagen de su capitana, cualquiera de ellas. Garnet apoyó las palabras de Tobías haciendo hincapié en que la imagen distorsionada era tema de la perspectiva, justo después de alucinar con cómo se veían las posaderas de la capitana en funciones. Kenzo en cambio puso el dedo en la llaga afirmando que si tenía el culo grande y que la espadachina tenía que entrenar con él para bajar unas tallas. El descaro le hizo gracia al carpintero, al parecer, aquella bebida se estaba apoderando a pasos agigantados del cerebro del joven barba naranja.
Su tolerancia al alcohol no era demasiado alta, por no decir que era nula, y haberse bebido aquel brebaje tan rápido iba a resultar en un estado de gran embriaguez casi inmediato. No sabía la alta graduación del licor que acaba de engullir, la mezcla del cóctel había disimulado a la perfección la fuerte quemazón que provocaba en solitario. Su vista se iba desenfocando intermitentemente, a la vez que el sudor iba emergiendo por cada poro de su piel, aumentando el caudal progresivamente. Tobías se quitó el sombrero para abanicarse con él. La noticia vestía de malhechores a los Alas Negras, para sorpresa de nadie, afirmando que habían tomado rehenes y que se habían convertido en máxima prioridad de captura, a lo que el músico reaccionó con un enfado compartido por todos los presentes. - ¡ESO! ¡Qué veeengan esas maronetas del Goberno a por un poco más de leña, que noooos sobra! - Al vaquero le empezaba a costar vocalizar, aún alzando la voz, y alguna vocal se le atascaba, estirándose en el tiempo más de lo debido. Le dio una inesperada última calada a su cigarro, le había resultado demasiado corto, así que sacó otro, volviendo a ofrecerle a Triana y al resto, como si hubiera olvidado que los dos muchachos no fumaban. - ¿No hace demasado calor para ser nvernooo? - El carpintero estaba empapado en sudor, la mano le temblaba ligeramente mientras sostenía el mechero encendido frente a la punta del nuevo cigarro, dificultando su encendido y definitivamente se le había olvidado la existencia de la letra “i”. - Anda Gaaaaaaarmet traeme otro vaso, por favooooor, que me estoy deshdratando salvajemente. - Curiosamente la “y” si la pronunciaba. - Sgue leyeeendo Trana que querooo segur encendéndome. - Tobías volvió a abanicarse con su sombrero, mostrando su empapado cabello. - Esos hjos de puuuuuta no saben lo que leeees espera, cada vez los odo más. - La ira se estaba apoderando del joven barba naranja, algo completamente inusual en él.
Sin previo aviso, desenfundó veloz su revólver y disparó hacia popa, cerca de donde se situaba el timón. - Hay alguen en el tmón, bueeeeno… Haba… - El vaquero se veía confuso. - Os juuuuro que he vsto a alguen… - La bebido comenzaba a afectar en gran medida a la percepción de Tobías, tanto que comenzaba a generarle visiones imaginarias. - Era un coooonejo blanco con traje, como el de Momoro, peeeero un poco más gordo… - Seguía perplejo, tratando de ordenar su mente y analizando qué era lo que había visto, si realmente había un mink conejo en el Solar Karma o era efecto de su imaginación. - Tengo seeeeed, muuuucha sed. -
Su tolerancia al alcohol no era demasiado alta, por no decir que era nula, y haberse bebido aquel brebaje tan rápido iba a resultar en un estado de gran embriaguez casi inmediato. No sabía la alta graduación del licor que acaba de engullir, la mezcla del cóctel había disimulado a la perfección la fuerte quemazón que provocaba en solitario. Su vista se iba desenfocando intermitentemente, a la vez que el sudor iba emergiendo por cada poro de su piel, aumentando el caudal progresivamente. Tobías se quitó el sombrero para abanicarse con él. La noticia vestía de malhechores a los Alas Negras, para sorpresa de nadie, afirmando que habían tomado rehenes y que se habían convertido en máxima prioridad de captura, a lo que el músico reaccionó con un enfado compartido por todos los presentes. - ¡ESO! ¡Qué veeengan esas maronetas del Goberno a por un poco más de leña, que noooos sobra! - Al vaquero le empezaba a costar vocalizar, aún alzando la voz, y alguna vocal se le atascaba, estirándose en el tiempo más de lo debido. Le dio una inesperada última calada a su cigarro, le había resultado demasiado corto, así que sacó otro, volviendo a ofrecerle a Triana y al resto, como si hubiera olvidado que los dos muchachos no fumaban. - ¿No hace demasado calor para ser nvernooo? - El carpintero estaba empapado en sudor, la mano le temblaba ligeramente mientras sostenía el mechero encendido frente a la punta del nuevo cigarro, dificultando su encendido y definitivamente se le había olvidado la existencia de la letra “i”. - Anda Gaaaaaaarmet traeme otro vaso, por favooooor, que me estoy deshdratando salvajemente. - Curiosamente la “y” si la pronunciaba. - Sgue leyeeendo Trana que querooo segur encendéndome. - Tobías volvió a abanicarse con su sombrero, mostrando su empapado cabello. - Esos hjos de puuuuuta no saben lo que leeees espera, cada vez los odo más. - La ira se estaba apoderando del joven barba naranja, algo completamente inusual en él.
Sin previo aviso, desenfundó veloz su revólver y disparó hacia popa, cerca de donde se situaba el timón. - Hay alguen en el tmón, bueeeeno… Haba… - El vaquero se veía confuso. - Os juuuuro que he vsto a alguen… - La bebido comenzaba a afectar en gran medida a la percepción de Tobías, tanto que comenzaba a generarle visiones imaginarias. - Era un coooonejo blanco con traje, como el de Momoro, peeeero un poco más gordo… - Seguía perplejo, tratando de ordenar su mente y analizando qué era lo que había visto, si realmente había un mink conejo en el Solar Karma o era efecto de su imaginación. - Tengo seeeeed, muuuucha sed. -
info
