[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
#72
Maki ahí apoyando a los guerreros, sentía las miradas de odio de ciertos marines, sobre todo de un Mink, un leopardo o algo así, para ella existían tres clases de Mink: los gatos, los perros y los que aún no decidían qué querían ser. No entendía por qué todos insistían en ponerles nombres distintos. Leopardo, tigre, lince... eran gatos con diferente presupuesto. Aunque recordaba al burro que acompañaba a la Musa de Bronce y seguía sin estar del todo segura de que aquel mono hablara de verdad. Quizá todos los monos hablaban y simplemente nadie les hacía suficiente caso. Era una posibilidad perfectamente razonable. Aparte también noto las miradas de algunos de los presentes ya conocía esas caras. Primero venían el asco, luego el miedo, después las ganas de hacer preguntas muy incómodas. Afortunadamente casi siempre se les quitaban las ganas cuando ella sonreía o les lanzaba una mordida

Comprendía perfectamente esas miradas. Primero descubrían que las marcas no eran tatuajes. Después empezaban a imaginar crímenes. Era curioso. Nadie suponía nunca que simplemente había tenido muy mala suerte. Sus pensamientos entonces se volvían ariscos y deseosos de apuñalar, pero ahora en este preciso momento entre la emoción y la bebida no podía importarle menos. Durante años esas miradas siempre terminaban igual, alguien decía algo, ella respondía peor y acababan a puñetazos, ahora mismo su mente, sus ojos, sus oídos dejaban escapar las voces, podía escuchar a la naranjita hablándole que no se cayera al escenario, pero no podía evitar emocionarse con la furia del combate. Había demasiados pájaros. Palomas, halcones, águilas... para ella todos entraban en la categoría "Pollos algunos con licencia para volar" Como la Musa de Bronce y la otra Musa… donde se habrá ido esa hermosa pelirosada? La que estaba con Uker antes?.

El combate parecía algo fuera de su comprensión. El asalariado usaba barro, se convertía en barro, como ella en iguana, y el gigantesco ser, el Chocoboy podía ver como con su enormidad intentaba contenerlo entre sus dedos. El barro fluía, pero se escapaba, parecía una tarea titánica pero no imposible. Podía ver la cinta de su brazo aun aguantando ahí… Maki sintió que el calor se subía a la garganta… que se le salía por la boca que algo se le colaba entre los huesos y los sentimientos parecían aflorar solos. —ADELANTE CHOCOAMAZONA DALE CON TODO DESTAPALE LOS SESOS — Dijo con toda su energía sin despegar su vista del par chocolatoso pero inmediatamente después como dominada por una corriente eléctrica en la dirección contraria —NO TE DEJES UKER MATALA!!! DEJA A SUS HIJOS SIN SUMINISTRO DE LECHE CON CHOCOLATE!!— Intento apoyar a su ex amante, bueno... tampoco era personal. Simplemente le gustaba que ganara quien estuviera pegando más fuerte en ese preciso instante.

Cuando vio las acciones que vinieron después esta vez parecía decidida a meterse en la maldita arena. Intento levantar la pierna para pasarse, para ver mejor y mas cerca pero un par de alados se le acercaron mientras miraron a uno de los ángeles cerca… ella rugió queriendo ver mejor, que la dejasen, pero la gente la contuvo metiéndola de nuevo en las gradas. —SUÉLTENME!! Voy a ayudar!! No estorben a los profesionales pájaros hijos de puta!!…— Amenazo, pero la gente se reía de sus amenazas. El color esmeralda recorrió su cuerpo como si fuera una especie de resplandor, pero se contuvo mierda que difícil era no pelear cando la emoción te embarca. Respiro, conto hasta doce veces infinito y se calmó… bebió un trago mas de cerveza cuando vio al hombre de barro actuar de nuevo —PÉGALE VAMOS PÉGALE BOMBÓN DE CHOCOLATE QUIERO VERTE PARTIR ESPINAS!!! ¡¡Eso!! ¡¡Písale la cara!! ¡¡No sé si sirve, pero se ve increíble!!— grito con una voz un tanto más diferente de la habitual cargada de violencia y vandalismo contra los seres vivos. Esta era una voz más sensual, melodiosa y azucarada.

Y finalmente y sin asunto también apoyo al otro combatiente sin recordar quien era. —go dale… eso… sí. asalariado. Ve por un bono— miro alrededor, esto era. Era parte de todo lo que soñaba. Un coliseo de combate, un emperador, guardianes infranqueables, gente rompiéndose las espaldas, bastones de oro y plata y toda una afición detrás de ello, si todas las islas tuvieran un sitio donde pudieras beber cerveza mientras dos monstruos intentaban partirse por la mitad, el mundo sería bastante mejor. Pero claro debía correr mucho dinero detrás, pero lo que realmente valoraba ella de todo este modelo, era el honor. Que los luchadores ganaran renombre, que ganaran poder experiencia y habilidad que se convirtieran en leyendas como el que se había presentado recientemente dando inicio a los juegos, pero para que fuera tan eficaz, para que funcionara había algo que ella aun no podía imaginar. Y eso era ser tan fuerte por si sola como el jodido emperador de Skypea, Zarotsuki parecía estar en la cúspide del poder. Sentado en su trono como un verdadero dios mirando a hormigas pelearse por un poco de gloria. Eso… eso aun Maki no lo había contemplado. Ni lo contemplaría hasta muchos años después. Todavía no entendía que todo aquello no existía gracias al honor. Existía gracias al poder.


Play Me!
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Maki D. Zen'in - 30-07-2026, 09:04 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 3 invitado(s)