27-07-2026, 11:22 PM
85 de invierno, Año 16 ❥ Baterilla
La excusa perfecta estaba servida, y no había pruebas que pudieran incriminar de que ella había hecho esa carta porque dentro de ella no había ningún mensaje al mismo tiempo que ella tampoco podía ser incriminada al solo haber dado la carta. Era el escenario perfecto el que se ha montado junto a esa chica que le haría de testigo de que ella no tenía nada que esconder, y que solo eran dos marines que iban a entregar algo que solo podía ser una broma o un despiste de otro sargento internamente. Sea lo que sea, al menos Seraphim se ha saltado el entrenamiento de la mañana donde tiene que estar con todo el frío de las primeras horas para quedarse resguardada dentro de la sede en busca de la oficina de ese Sargento que hoy no iba a estar. Todo estaba tan bien orquestado que hasta para Seraphim le estaba costando no dar saltos de alegría por lo bien que estaba saliendo.
Cuando algo iba bien siempre hay algo que lo puede torcer.
— ¡Ay, gracias! Eres muy amable… —La voz angelical de Seraphim agradece a esa chica de la cabellera azabache como la noche, pero su sonrisa incómoda es un poco notoria cuando resalta sobre a quién tendrán que reclamar un problema sobre la carta si pasase algo. De hecho ella ha planeado eso para que NO pase nada y no haya nadie a quien reclamar, pero de ser así seguramente se hiciera la inocente… como siempre.
Sigue el paso de la chica de larga cabellera negra sin dejar de observar con esos grandes ojos rojos, fijándose en cada detalle de ella. Una belleza femenina potente con ese toque de “fatal” en cada parte de ella. Es de esas mujeres que sabes que puede destrozarte con la mirada, de esas a las que admira y que desea ser; pero que sabe que por el momento no puede serlo, pues su belleza es otro gusto. Sin embargo lo que más puede destacar de esa chica no es su aspecto, sino el olor tan agradable que desprende recordando a un campo de lavanda. Un olor que le recuerda mucho a la fragancia que usaba para dormir en la cama de su casa. Ese olor le recuerda a casa, le recuerda a su hogar… a ese hogar que su hermana le destrozó.
Seraphim vuelve en sí cuando escucha el nombre de la contraria, y entonces asiente con su cabeza mientras pone sus manos tras la espalda y responde con su nombre:
— Ara, ara. ~ Yo soy Seraphim, un placer.
Pero la siguiente pregunta de Nyssa ahora haría que Seraphim vuelva a tensarse un poco, pues sabe que le esta poniendo a prueba. No puede titubear ni dudar un momento de qué decirle porque en esto se basa su mentira: en mantener parte de la verdad para escaquearse de algo que no quiere. Por eso es que la peliazul, con esa naturalidad que tiene para el engaño y con ese aura de no haber roto un plato nunca, dice:
— Por lo general me paso más el día en los lugares comunes por eso no conozco mucho las zonas, y me da un poco de respeto ir sola… Ya sabes, soy muy poca cosa, haha… —Se rasca la cabeza en ese gesto dulce de chica que se menosprecia, pero la realidad es que se usa a sí misma de esa forma para verse inocente y frágil para que quieras protegerla. Toda una manipuladora experta.— Pero gracias por acompañarme, Nyssa. ¿Tu llevas mucho por aqui? Jamás te había visto, ¿perteneces a alguna división o eres nueva? Yo aun no estoy en ninguna división y estoy terminando mi entrenamiento básico. —Seraphim habla rápido para que no le pregunte por la carta ni nada, solamente quiere saber de esa chica a la que decidió tener de testigo para que así pueda saber por donde tirar si pasa algo malo. Es bueno saber cosas de las personas que te rodean, y más cuando quieres usarlas a tu favor.
Cosas a saber

![[Imagen: MFX3NEv.png]](https://i.imgur.com/MFX3NEv.png)