06-12-2023, 06:07 AM
Salimos a la calle de vuelta, dejando al paciente atrás. Yo me quedé más aliviado por el tema y tocaba terminar de zanjar los asuntos y la cadena de favores con Harry. Genuinamente quería compensar al tipo que me había ayudado sin querer nada a cambio.
En mitad del paseo, un lar de pasos alejados de la puerta, quise empezar mi discurso. No obstante, Harry se me adelantó. Parecía tener prisa. Me dijo que debería estar a cargo del paciente y que debía marchar, pues su deber con su familia requerían su tiempo. Yo me mantuve e intenté convencerlo a escuchar:
-Terminaré rápido, no te preocupes. Es más que nada hablar sobre eso mismo que me comentas, y una cosita que me guardo para el final...- Comencé con un tono de voz acelerado, dejando en claro que sería breve pero que mis palabras eran urgentes. -¿Cómo decirlo...?- dije con más calma, pues ya tenía su atención. -Se que a veces parezco un poco frío o que no presto atención a las cosas, pero realmente no es tan así. Me has demostrado que eres buena persona altruista, y eso lo valoro por encima de todo, así que es justo que se te devuelva el favor.- empecé a rebuscar por mis bolsillos y escasas pertenencias hasta sacar un caracol de bolsillo, un DenDen Mushi.- Yo no sé cómo funciona esto... Si has de llamar a un número, si se conectan entre sí... Pero sé que podremos mantener el contacto con él. No dudes en llamarme para pedirme lo que haga falta, Harry.- le prometí con una gran sonrisa y todo amigable. -Haré todo lo que esté en mi mano para colaborar en tu necesidad. Y si el día de mañana te va mal de dinero, no dudes en acudir a mi y a la Marina, pues siempre tendrás un hueco en mi equipo.- concluí, lanzando una gran mirada de satisfacción y amistad. Acto seguido extendí mi mano para ofrecer un apretón cordial y en un tono más suave terminé. -Gracias por todo, de corazón.- al terminar de estrechar la mano, una bombilla se encendió en mi cerebro, haciéndome recordar mi verdadero cometido. -Oh... Y si me permites una última cosa, jeje...- desde otro bolsillo, saco una foto arrugada y se la presento al vaquero. -Este es el comandante de la Marina Joe, el colmillo. Estoy en su búsqueda y por eso estoy rondando estos lares. Por casualidad no lo habrás visto por aquí... Sería de grandísima ayuda... Y te juro no te robo más tiempo JAJAJA.- dije sonrojado y con una gran carcajada.
Ya no podía ofrecer más. Mi aventura con Harry terminaría tras aceptar mi ayuda y, sobretodo, si por casualidad se había topado con Joe. No obstante esperaba que el destino nos volviera a juntar y pudiéramos ayudar a más personas, codo con codo, en el mismo bando.
En mitad del paseo, un lar de pasos alejados de la puerta, quise empezar mi discurso. No obstante, Harry se me adelantó. Parecía tener prisa. Me dijo que debería estar a cargo del paciente y que debía marchar, pues su deber con su familia requerían su tiempo. Yo me mantuve e intenté convencerlo a escuchar:
-Terminaré rápido, no te preocupes. Es más que nada hablar sobre eso mismo que me comentas, y una cosita que me guardo para el final...- Comencé con un tono de voz acelerado, dejando en claro que sería breve pero que mis palabras eran urgentes. -¿Cómo decirlo...?- dije con más calma, pues ya tenía su atención. -Se que a veces parezco un poco frío o que no presto atención a las cosas, pero realmente no es tan así. Me has demostrado que eres buena persona altruista, y eso lo valoro por encima de todo, así que es justo que se te devuelva el favor.- empecé a rebuscar por mis bolsillos y escasas pertenencias hasta sacar un caracol de bolsillo, un DenDen Mushi.- Yo no sé cómo funciona esto... Si has de llamar a un número, si se conectan entre sí... Pero sé que podremos mantener el contacto con él. No dudes en llamarme para pedirme lo que haga falta, Harry.- le prometí con una gran sonrisa y todo amigable. -Haré todo lo que esté en mi mano para colaborar en tu necesidad. Y si el día de mañana te va mal de dinero, no dudes en acudir a mi y a la Marina, pues siempre tendrás un hueco en mi equipo.- concluí, lanzando una gran mirada de satisfacción y amistad. Acto seguido extendí mi mano para ofrecer un apretón cordial y en un tono más suave terminé. -Gracias por todo, de corazón.- al terminar de estrechar la mano, una bombilla se encendió en mi cerebro, haciéndome recordar mi verdadero cometido. -Oh... Y si me permites una última cosa, jeje...- desde otro bolsillo, saco una foto arrugada y se la presento al vaquero. -Este es el comandante de la Marina Joe, el colmillo. Estoy en su búsqueda y por eso estoy rondando estos lares. Por casualidad no lo habrás visto por aquí... Sería de grandísima ayuda... Y te juro no te robo más tiempo JAJAJA.- dije sonrojado y con una gran carcajada.
Ya no podía ofrecer más. Mi aventura con Harry terminaría tras aceptar mi ayuda y, sobretodo, si por casualidad se había topado con Joe. No obstante esperaba que el destino nos volviera a juntar y pudiéramos ayudar a más personas, codo con codo, en el mismo bando.
Resumen
