24-07-2026, 08:04 AM
La efusividad de Mahou y la desmesura de Merlot provocan en la amazona una sonrisa que muestra cierto grado de gracia y una calma poco disimulada. ¿Tofu? Desde hace un momento no dejan de nombrar el platillo estrella que degustarán una vez culmine el evento. Runin prefiere disfrutar los sabores fuertes que nacen de sí mismos, más que aquellos que surgen por agentes externos; aun así, no rehúye ninguna invitación, ya sea explícita o implícita. ¿Cómo hacerlo cuando el dúo de señoritas extrovertidas llena el cubículo de gracia, jolgorio y encanto? Imposible.
Merlot intenta besar a Ynal ante la atenta mirada de la amazona. ¿Qué? Incluso alguien tan desapegada como ella tiende a ser un tanto entrometida. ¡Bah! Curiosa es la palabra correcta. Una lástima que la intención de la dulce pelirrosa se ve frustrada por el suave pelaje del hurón quien, protegiendo la inocencia de su dueño, le impide verse envuelto en un acto tan íntimo como lo es un cálido beso en la frente.
En un intento de cercanía, la fémina de mirada chocolate emite algunas preguntas. ¿El abuelo Zhang? ¿Qué tan viejo es el sorprendente burro? Runin ríe entre dientes. Debe ser alguien sabio si incluso la desenvuelta Mahou se detiene a observar con atención a su compañero de tripulación. No pasa demasiado tiempo antes de que la prueba de por finalizada, dando paso a los vocablos del dirigente.
¡Ah! ¿Así que la tortuga se llama “Juan”? ¡Incluso ha batido un récord! Durante una fracción de segundo, la fémina de mirada chocolate se siente intrigada por el emperador, quién parece sobrepasar las habilidades de todos los competidores, salvo por la resistencia del verdoso ser, que se lleva la indiscutible victoria. Sin embargo, así como hay ganadores, también están aquellos que sucumben, convirtiéndose en las sombras de otros.
Una mirada más relajada es dedicada a Barald cuando este se dirige hacia las gradas. La morena sabe bien de lo que es capaz el azabache; solo espera que la derrota no provoque pensamientos pesimistas en su presuntuoso amigo, ni que su orgullo llegue a resquebrajarse. Más centrada en la competición se percata de lo evidente. ¡Argh! ¡Están en el segundo lugar! Justo tras el sexto grupo. Runin respira profundamente antes de dejar escapar una corta carcajada, esta vez centrando su oscuro mirar en el oficinista.
—Cariño, creo que en vez de comer tofu deberíamos tomar un trago y que nos cuentes la vida que llevas. —Pronuncia, puede parecer burlarse durante un instante, pero su fija mirada no muestra más que honestidad. —Hoy has hecho cosas más que sorprendentes, Ynal, así que nunca te contentes con un cuarto puesto. —Runin levanta el puño, recordando el efímero momento de desmedida fuerza que había sentido en la primera competencia. Inconsciente relame sus labios, como si saborease las venideras palabras.

—Se que puedes llegar a lo más alto si te lo propones.
Sonrie. —Busca siempre el primer lugar, cariño. La sensación es… única. —La amazona no es especialmente buena dando apoyo a los demás. Al contrario, suele ser directa y carecer de tacto; pero, si hay algo que tiene a buen saber, es que prefiere eso a recurrir a sus siempre afables mentiras. Esas las reserva para el engaño, no para la autocomplacencia ni la lástima. Eso, simplemente, no va con ella.
—Eso también va para ti, cariño. —Dice hacia Mahou cuando un nuevo llegado irrumpe en el lugar. ¿Un marine? La amazona arquea una de sus cejas cuando le ve acercarse hacia Merlot. ¿Una pirata con notables amistades en la institución de la justicia? Aunque divertido, no termina por interesarle la pronta conversación, por el contrario, se distrae mirando al pequeño Omi y a la última de sus competidoras.
Los brazos se cruzan y la nueva prueba es descrita con pompa y corona. ¡La prueba de la Certeza! Las explicaciones no demoran en llegar cuando la mujer aprieta con fuerza los labios. ¿En serio? ¿Moscas? El dirigente tiene ideas retorcidas para los pobres tiradores, si es que el escenario logra llenarse de ellos. Los nombres de los participantes no demoran en aparecer uno tras otro, algunos suenan a descarte, es evidente.
Nombres desconocidos provenientes de divisiones marines llenan de aburrimiento a la kuja. ¡Hey! ¡El equipo cinco! ¡Tezca! Es ahí cuando Runin no se controla y empieza a reír con fuerza, quizá demasiada. ¿Es que ninguno de sus compañeros ha logrado participar dando todo de sus capacidades? Solo espera que él no quede descartado a la primera como Yuuki o Barald. —¡TÚ PUEDES, TEZCA! —Puede parecer burla considerando el movimiento errático de sus hombros al reír, pero lo pronuncia sinceridad, al final del día es su mejor amigo de compras y su competencia en quién es el más egocéntrico dentro del Aloha Kai.
¿Eh? ¿Akira no peleaba a puño limpio? Ninguno de los ataques utilizados la primera vez que le vió le dan la impresión de ser un artillero. ¡Bueno! ¡Las cajas siempre están llenas de bombones y sorpresas! Otro nombre conocido aparece. ¿Por qué el exagerado muchacho de desdeñosa actitud, Kiyoshi, es quien participa en una prueba de ese calibre? Recuerda haber visto su arma y las intenciones hostiles en un principio. ¿Tendrá mejor puntería que su hermanita Yuuki? A veces el descarte es una magia de lo más interesante.
—¡Nunca mejor dicho, Ynal! ¡Esto aún no termina! ¡Hay que continuar apoyando! —Asiente, convencida. No sabe qué tipo de capacidades tenga Mahou, tampoco importa demasiado, si pueden mantener los ánimos entonces quiere pensar que existe esperanza. Los gritos en el cubículo, así como en la arena no se hacen esperar. El primer participante hace su aparición.
¡Kiyoshi Maeda!
Su seriedad y concentración proclaman control. La seguridad de sus pasos atrae la mirada de cientos. La costumbre de su pose delata constancia, dedicación y experiencia. La duda no existe cuando su voz se levanta ante el escenario que le pertenece a él y solo a él.
Yo soy el tonto subcapitán de los Sepultura.
Enuncia a viva voz.
Dispara.
Acierta.
Enuncia a viva voz.
Dispara.
Acierta.
Runin sonríe, cierra los ojos por un momento. ¿Debería volver a burlarse del tonto amante de la limpieza de los sepulturas? Claro que lo hará, mas nunca por su falta de habilidades.
Como bien llegó, se retira, dando paso al siguiente participante: el extraño pelirrojo que se les ha acercado con antelación; este tiene buena puntería con el arco, algo se remueve en el interior del pecho de la amazona. ¿Qué sería de ella si hubiera continuado portando sus flechas? Quizá se encontraría participando en una competencia de ese calibre. Niega con diversión, no, esa ya no es su vida, aunque admite que a veces le gusta limpiar las flechas que aún le quedan y, además, sentir el arco entre sus dedos como si fueran una antigua parte de sí.
El siguiente es el compañero de tripulación de Kiyoshi, el inteligente ser de vastos conocimientos. ¿Cómo se llamaba? ¿Varo? De repente, la fémina frunce el entrecejo al sentirse algo mareada. Un mal sabor asciende por su boca y su porte flaquea durante un instante, como si algo sobre sus hombros pesara un poco más. Incluso parece ligeramente desganada.
¡No! No, está bien. Lo que sea que le ha ocurrido de repente no es nada. Aunque, al abrir y cerrar las manos, las siente más débiles y lentas. ¿Será sólo su impresión? Seguro tiene hambre o sed, si, seguro.
Aún incómoda, intenta reponerse, tanto por el constante orgullo que la representa como por la llegada a la arena de una de sus personas favoritas en el mundo. Ahora que lo piensa ¿Ha vuelto a utilizar su shampoo? Las hebras rubias danzan hermosas dándole un aire místico en medio de la extraña escaramuza a la que está a punto de enfrentarse.

—¡SI QUEDAS EN ÚLTIMO LUGAR JURO QUE TE CORTO EL CABELLO MIENTRAS DUERMES, TEZCA!
La amenaza le hace toser un poco al final, extraño, sin duda; a pesar de ello continúa animando a su amigo quien pide prestada un arma para hacer uso de sus habilidades. ¡Ah! ¡Lo logra! No al nivel de los otros competidores, claro está, mas eso no le impide mostrarse altivo, confiado e incluso les dedica una reverencia. —FUFUFU ¡NUNCA CAMBIES, CARIÑO! —Respira profundo para intentar aminorar la presión en su pecho al gritar.
Un marine más aparece en escena, se ve animado, listo para el ruido. ¡Ah! ¡Otra marine más! Con unas interesantes orejas sobre su cabeza. Runin sonríe cuando la fémina grita destilando franqueza. ¡Bueno! Al menos sabe que Tezca no es el único al que han lanzado a la cueva del león sin poder defenderse al 100% de sus capacidades. ¿De qué concurso de belleza habla? No tiene idea, pero de existir pretende participar, es más que seguro.
Es ahí cuando la amazona inspira con fuerza, tratando de no sentirse tan endeble. ¡Pronto llegará el turno de su compañera! Y aunque no formen parte de la misma tripulación, si es parte de su equipo.

—¡Mahou! ¡Es tu momento de brillar! ¡DALO TODO!
Sonríe de oreja a oreja.
Ugh, siente la bilis en su garganta.
Si, en definitiva debe necesitar comida o agua.
BOLSA DE ESTRELLITAS
