Ariel entró en la cocina con una expresión peculiar, comentando que Garnet se encargaba del fuego. Con un gesto de determinación, preguntó qué debía cargar, aparentemente sin notar los fardos de carne en la mesa del fondo. Su desconcierto quedó patente cuando indagó sobre la ubicación del animal.
"Si, esa es la carne. ¿Acaso querías comértelo con pelo incluido?" le respondí con una sonrisa traviesa. "Anda, siéntate y come" le dije, ofreciéndole uno de los bocadillos. Luego, me levanté y me acerqué a la ventana para revisar el progreso de Garnet con el fuego. Sorprendentemente, lo vi correr en forma zoan hacia algún lugar.
"Parece que tienes tiempo para comer. Espero que Garnet no se haya ido a ligar en vez de ocuparse de sus obligaciones" comenté, lanzando una patada a un barril, destrozándolo.
Con una sonrisa forzada, me volví hacia Ariel, reconociendo que había ganado mi respeto, aunque mi conocimiento sobre ella era limitado. Decidí romper el hielo. "Parece que tenemos algo de tiempo hasta que venga Garnet. Cuéntame sobre ti, ¿de dónde eres?" Caminé hasta la silla en la que estaba sentada anteriormente, dándole la vuelta para sentarme con el respaldo frente a mi pecho, apoyando mis brazos sobre él. "Yo vengo de Isla Chisi, soy una cazadora de la tribu Sardana" dije con los ojos llenos de genuino orgullo. "¿Y tú? ¿Tienes tribu o algo?" comenté mientras agarraba nuevamente el bocadillo y le daba un mordisco. La conversación prometía develar más sobre la misteriosa Ariel.
"Si, esa es la carne. ¿Acaso querías comértelo con pelo incluido?" le respondí con una sonrisa traviesa. "Anda, siéntate y come" le dije, ofreciéndole uno de los bocadillos. Luego, me levanté y me acerqué a la ventana para revisar el progreso de Garnet con el fuego. Sorprendentemente, lo vi correr en forma zoan hacia algún lugar.
"Parece que tienes tiempo para comer. Espero que Garnet no se haya ido a ligar en vez de ocuparse de sus obligaciones" comenté, lanzando una patada a un barril, destrozándolo.
Con una sonrisa forzada, me volví hacia Ariel, reconociendo que había ganado mi respeto, aunque mi conocimiento sobre ella era limitado. Decidí romper el hielo. "Parece que tenemos algo de tiempo hasta que venga Garnet. Cuéntame sobre ti, ¿de dónde eres?" Caminé hasta la silla en la que estaba sentada anteriormente, dándole la vuelta para sentarme con el respaldo frente a mi pecho, apoyando mis brazos sobre él. "Yo vengo de Isla Chisi, soy una cazadora de la tribu Sardana" dije con los ojos llenos de genuino orgullo. "¿Y tú? ¿Tienes tribu o algo?" comenté mientras agarraba nuevamente el bocadillo y le daba un mordisco. La conversación prometía develar más sobre la misteriosa Ariel.
