T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos?
#5
La entusiasta presentación de Kisuke le pilló con la guardia baja. ¿Él, un superior, presentándose como si fuera un mero recluta? Pese a estar desprevenido, no le sorprendió esa actitud juguetona que adoptaba a veces con el excesivo rigor marcial de Bambú. Era el pan de cada día y, a decir verdad, no lo cambiaría por nada. Cuando la conversación estaba encaminada y el niño hizo acto de presencia gritando atropelladamente, Kisuke se apresuró a tranquilizarlo con su particular forma de hablar e incluso apoyó sobre la cabeza del niño su mano derecha, pues la izquierda reposaba sobre Yamigiri como siempre. Los sollozos de Gregory cesaron poco a poco, y sus ojos brillantes por las lágrimas parecían denotar una cierta devoción absoluta por el dúo revolucionario con la que Bambú no sabía si sentirse cómodo. Le enorgullecía convertirse en el héroe de un niño, pero no quería creer que estaba haciendo nada extraordinario. Sencillamente hacía lo que haría por cualquier ciudadano en apuros. Devolvió de forma inmediata y casi inconsciente el saludo que le ofrecía Gregory, cuadrándose militarmente ante quizás un futuro recluta del Ejército, y lo deshizo para agacharse y escuchar con atención toda la historia del muchacho.

Tenía ya catorce años, aunque aparentaba menos edad. Quizás el estirón le estaba llegando tarde. Su hermana tenía ya 19 años y ambos vivían en una cabaña de las montañas cerca de Koma. Por allí cerca se había encontrado a la niña inconsciente, de modo que probablemente ambos acontecimientos estuvieran relacionados de alguna forma. La historia de los dos hermanos era trágica a más no poder. ¡Se dedicaban a minar carbón ellos solos, por el amor de Gol D. Ick! La minería no era un trabajo adecuado para unas personas tan jóvenes, aunque fuera el legado de su padre, que murió, aparentemente, "ejerciendo". La madre murió más tarde por una enfermedad, dejando a ambos niños huérfanos. Todo aquello habría podido solucionarse si los encargados de dirigir Mogaro se hubieran enterado, pero lamentablemente no fue el caso. Si Bambú no lograba ayudar a este pobre diablo que tenía delante suya no se lo podría perdonar.

La trágica historia devino en un misterio rápidamente. Al parecer Charllote se había encontrado con un hombre "que parecía un reloj gigante". —¿Un hombre reloj? —Nunca en toda su vida había visto a una persona que pareciera un reloj. Tampoco tenía constancia de que hubiera un castillo en Mogaro a parte del que coronaba Ciudad Kamome y que usaban para reuniones importantes como la que se produjo espontáneamente cuando Alhen Geouis apareció en la isla. —Un castillo... ¿DonDin, DinDin? —Era un nombre raro, aunque lo más probable es que el niño lo estuviera recordando mal. ¿Sería posible que hubiera un castillo oculto en las minas? Mientras meditaba en todo esto, a veces manifestando sus pensamientos en voz alta en forma de grave susurro, el niño se sacó un retrato de su hermana muy bien dibujado. —Cielos, dibuja muy bien recluta Gregorovich, honhonhon. —Dijo el panda entre risas. Le echó un buen vistazo rápido al dibujo y se lo tendió a Kisuke para que se hicera una idea también del aspecto de la chica. —Rastrear la montaña entera podría llevarnos más de una semana, pero la mina parece un lugar idóneo por donde empezar... —Comentó ahora ya con seriedad y mirando a Kisuke, aguardando su punto de vista en esta situación.

Datos


Mensajes en este tema
RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - por Max D. Bambú - 21-07-2026, 12:02 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)