10-07-2026, 06:45 AM
Maki llevaba medio camino y no podía hacer que merlot se callase, contando las historias una y otra vez de sus aventuras, de todo lo que habían pasado en parejas o de manera individual, iba adelante, esperando que algo les atacase, que algo les emboscase, esperando la saeta, el veneno y la trampa, pero nada de eso llego, solo aves, hermosas aves que respondían a la llamada silbante de Maki, peces multicolores y una nueva integrante venia con ellos. Maki pronto supo que era una chica de bien. Sobre todo, porque su hermana le había aceptado. Tenia buen ojo para la gente y decidió hace un tiempo que confiaría en su intuición, salvo. Cuando portase un jodido uniforme azul —Seguro no eres Vivi… como te llamas niña?...— Pregunto a pesar de que se le olvidaría pronto el nombre. Melones. Había decidido su nombre desde que le vio. ¡Pero hey! Podía preguntar, porque quizás tenía un nombre fácil de recordar como Maki 2… nunca se sabe. Miro de reojo primero y después con una risa tímida y algo nerviosa al grupo del inicio de chiste de rutina standapera, el burro, la mona y el ángel. Como se había confundido… aunque. Parecía o le parecía que había visto ese martillo antes. Se rasco el mentón como si ahí tuviera algún tipo de switch que le hiciera recordar.
Se rio de sí misma rascándose la cabeza rapada cuando el monje le indico lo de la medicina para la alopecia. Pero por dentro sus dientes crujieron con ira. Pero. No era el momento de pelear. —No reconoces el estilo de una mujer guapa cuando la vez caballito?— Le respondió conteniéndose de iniciar un pleito pues su hermana comenzó a enumerar una cantidad ingente de cosas graciosas de su nuevo estado, —Es solo algo momentáneo… ya volverá mi color natural… espero— Miro con ira sanguinolenta a la sirena y después se volvió al grupo de furros. Quizás después habría algún momento para ponerle la cola al burro. Maki había visto antes a esta chica. La reconoció después de verla bastante. Pero no recordaba su voz. —Tú… creo que te conozco ¿No? ¿Eres esa tipa muda que conocí en Drum no?... o fue en Whisky peaks?... no recuerdo bien. — La recordaba por que era muy fuerte y ahora. Parecía que lo era más… la vena de la batalla poco a poco en Maki comenzó a inflarse más y más… estaba con mucha gente fuerte alrededor. Se detuvo frente a ella un segundo. —Esos músculos… te ves mas fuerte… si… has estado entrenando?. Quizás cuando terminemos nuestros asuntos podamos enfrentarnos que te parece?... digo. Medir fuerzas. — Dijo caminando de espaldas por el camino sin dejar de apreciar a todos alrededor para finalmente agarrar del brazo para llevar adelante a Hyak y a la chica nueva que parecía que “Adoptarían” parecía como el Gigantón Moai. Solos.
El único que no le daba buena espina era el silencioso empleado de la paquetería que los acompañaba. Parecía demasiado estirado. Hermoso, bien entrenado. Pero. Sospechoso. Sus ojos afilados le dedicaron una mirada felina desconfiada antes de continuar arrastrando adelante del grupo a sus amigos con el coloso de los… ¿Mushrooms?... parece nombre de sándwich —Gigantón, te uniste a un servicio de sandwicheria? Me suena a hongos… son buenos?— Dijo la estúpida. Seguro había visto el símbolo de los piratas en el diario, pero pito que los recordaba. No ponía atención a esas cosas.
Espera… a esa mona también la había visto antes… no… si… bah da igual.
Se agachó unos segundos, hundiendo dos dedos en el barro. Lo frotó entre el índice y el pulgar. No había demasiadas huellas. Un ave gordo? Algún ciervo?. Nada que oliera a depredador. Aquello le inquietaba más que encontrar sangre y no le dejaba bajar la guardia. Los animales parecía que abundaban igual que la vegetación. Al menos la mas curiosa, Merlot estaba sobre el… mierda estaba jugando otra vez con el cabello, esta vez del gigantón… ¿Sería muy cruel cortarle todo ese cabello rosa para que aprenda?... fue en ese momento que algo raro ocurrió. Un ave, Pequeña, negra como azabache voló cerca de ella, se posó en una rama. Maki le miro, le silbó una vez más y este parecía responderle… giro su cabeza a un lado, luego a otro. Y elevando una vez más el vuelo terminó posándose sobre su hombro. Maki respondió con un pequeño silbido diferente, casi una conversación. El ave agitó las alas y desapareció entre las copas. No le había dicho nada útil. Solo que todo estaba demasiado tranquilo.
Cuando el ave volvió a volar, perdiéndose en el follaje abrió los ojos de par en par… pareció que una ráfaga de viento le golpeaba el rostro dándole una revelación aterradora mientras fruncia el ceño y le removía un mechón fantasma de la frente —Acabo de hablar con un jodido pájaro?— Murmuro.
…
…
…
Maldita merlot.
Miro un instante atrás, como posando la mirada en cada uno de los pintorescos miembros de esta compañía… si algo emergía de entre las ramas podría saltar sobre todos para defenderlos?... Maki no quites el dedo del gatillo de tu espada se dijo a sí misma. Si alguien cortaba a Merlot o Hyak siquiera con la mirada. Morirá.
Al llegar al borde, al linde del bosque Maki se emocionó, quiso saltar a la ciudad, pero viendo a un costado… pudo medio ver… cosas cayendo… era horrendo… una ejecución? ¿Un ritual? ¿Una batalla?... Maki miro sombría la situación. Estuvo a punto de decir algo cuando escuchó el rugir de la gente. Cientos de voces eufóricas Maki se quiso agazapar con algo de temor. No el temor que siente que serás herido, sino por los suyos. Tremendamente perspicaz quiso saber de donde venia dicho sonido como un cuerdo, estruendoso. Enorme… —Es…. ¿Una bestia? Debe ser enorme… prepárense señores de los cielos… Valars…— Quiso ordenar la tostada con patas, pero. Algo apareció frente a ellos. algo cegador, destellante y peligroso. Merlot se quedó en silencio, las hojas viajando por el carrusel del viento se detuvo y el trinar de las aves desapareció. Maki quiso saltar como lo había pensado antes. Hyak… quiso ubicar a su hermano. No lo vio, pero lo sintió. La mano salió sola. Ni siquiera pensó en ello. La palma quedó frente a Melones como un escudo improvisado.
Un… ángel, no como los falsos que Maki había visto por todo el mundo. Sino uno verdadero casi que se vio obligada a ponerse de rodillas, suplicar por perdón y absolución de pecados, pero no. No lo hizo, se resistió su voluntad era grande. No se sometería ante nadie.
Entonces el dios. Hablo. No lo era, pero para Maki y para la resonancia de su propio espíritu consideraba que sí. ¿Juegos?... información. Vale. Quizás era el anfitrión de dichos juegos. Claro.
Esto era… emocionante… —Saludos emisario… mi nombre es MAKI D. ZEN´IN del Clan Zen´in de Marine Ford… antigua recluta Marine, pero con los ojos despiertos y henchida de ira venganza y furia, decidí unirme a mis amigos, mis luces en la niebla, mis hermanas y hermanos. Los piratas Valar. Servidores de los dioses. pero enemiga de los falsos. Para buscar el camino recto a la tierra prometida. Al reino de Valinor… la última isla, donde todos los tesoros sean entregados a manos llenas. Tesoros del alma, la sabiduría, la fuerza y la belleza. Tu quién eres… si no es impertinente la pregunta.— Declaro Maki acostumbrada a no mentir y lidiar con las consecuencias de su honestidad.
La ciudad a pesar de encontrarse ante esta aparición no mostraban mas que una mirada furtiva como si fuera rutina o quizás estaban mucho mas concentrados en sus propios asuntos comerciales. Maki deseaba probarse a si misma, desde que Bartolomew había mencionado aquello de juegos sintió que la competencia le llamaba. Solo esperaba que el monstruo de los Valar estuviera a la altura y no resultara en una jodida decepción como en todo lo demás que intentaba.
Se rio de sí misma rascándose la cabeza rapada cuando el monje le indico lo de la medicina para la alopecia. Pero por dentro sus dientes crujieron con ira. Pero. No era el momento de pelear. —No reconoces el estilo de una mujer guapa cuando la vez caballito?— Le respondió conteniéndose de iniciar un pleito pues su hermana comenzó a enumerar una cantidad ingente de cosas graciosas de su nuevo estado, —Es solo algo momentáneo… ya volverá mi color natural… espero— Miro con ira sanguinolenta a la sirena y después se volvió al grupo de furros. Quizás después habría algún momento para ponerle la cola al burro. Maki había visto antes a esta chica. La reconoció después de verla bastante. Pero no recordaba su voz. —Tú… creo que te conozco ¿No? ¿Eres esa tipa muda que conocí en Drum no?... o fue en Whisky peaks?... no recuerdo bien. — La recordaba por que era muy fuerte y ahora. Parecía que lo era más… la vena de la batalla poco a poco en Maki comenzó a inflarse más y más… estaba con mucha gente fuerte alrededor. Se detuvo frente a ella un segundo. —Esos músculos… te ves mas fuerte… si… has estado entrenando?. Quizás cuando terminemos nuestros asuntos podamos enfrentarnos que te parece?... digo. Medir fuerzas. — Dijo caminando de espaldas por el camino sin dejar de apreciar a todos alrededor para finalmente agarrar del brazo para llevar adelante a Hyak y a la chica nueva que parecía que “Adoptarían” parecía como el Gigantón Moai. Solos.
El único que no le daba buena espina era el silencioso empleado de la paquetería que los acompañaba. Parecía demasiado estirado. Hermoso, bien entrenado. Pero. Sospechoso. Sus ojos afilados le dedicaron una mirada felina desconfiada antes de continuar arrastrando adelante del grupo a sus amigos con el coloso de los… ¿Mushrooms?... parece nombre de sándwich —Gigantón, te uniste a un servicio de sandwicheria? Me suena a hongos… son buenos?— Dijo la estúpida. Seguro había visto el símbolo de los piratas en el diario, pero pito que los recordaba. No ponía atención a esas cosas. Espera… a esa mona también la había visto antes… no… si… bah da igual.
Se agachó unos segundos, hundiendo dos dedos en el barro. Lo frotó entre el índice y el pulgar. No había demasiadas huellas. Un ave gordo? Algún ciervo?. Nada que oliera a depredador. Aquello le inquietaba más que encontrar sangre y no le dejaba bajar la guardia. Los animales parecía que abundaban igual que la vegetación. Al menos la mas curiosa, Merlot estaba sobre el… mierda estaba jugando otra vez con el cabello, esta vez del gigantón… ¿Sería muy cruel cortarle todo ese cabello rosa para que aprenda?... fue en ese momento que algo raro ocurrió. Un ave, Pequeña, negra como azabache voló cerca de ella, se posó en una rama. Maki le miro, le silbó una vez más y este parecía responderle… giro su cabeza a un lado, luego a otro. Y elevando una vez más el vuelo terminó posándose sobre su hombro. Maki respondió con un pequeño silbido diferente, casi una conversación. El ave agitó las alas y desapareció entre las copas. No le había dicho nada útil. Solo que todo estaba demasiado tranquilo.
Cuando el ave volvió a volar, perdiéndose en el follaje abrió los ojos de par en par… pareció que una ráfaga de viento le golpeaba el rostro dándole una revelación aterradora mientras fruncia el ceño y le removía un mechón fantasma de la frente —Acabo de hablar con un jodido pájaro?— Murmuro.
…
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Maldita merlot.
Miro un instante atrás, como posando la mirada en cada uno de los pintorescos miembros de esta compañía… si algo emergía de entre las ramas podría saltar sobre todos para defenderlos?... Maki no quites el dedo del gatillo de tu espada se dijo a sí misma. Si alguien cortaba a Merlot o Hyak siquiera con la mirada. Morirá.
Al llegar al borde, al linde del bosque Maki se emocionó, quiso saltar a la ciudad, pero viendo a un costado… pudo medio ver… cosas cayendo… era horrendo… una ejecución? ¿Un ritual? ¿Una batalla?... Maki miro sombría la situación. Estuvo a punto de decir algo cuando escuchó el rugir de la gente. Cientos de voces eufóricas Maki se quiso agazapar con algo de temor. No el temor que siente que serás herido, sino por los suyos. Tremendamente perspicaz quiso saber de donde venia dicho sonido como un cuerdo, estruendoso. Enorme… —Es…. ¿Una bestia? Debe ser enorme… prepárense señores de los cielos… Valars…— Quiso ordenar la tostada con patas, pero. Algo apareció frente a ellos. algo cegador, destellante y peligroso. Merlot se quedó en silencio, las hojas viajando por el carrusel del viento se detuvo y el trinar de las aves desapareció. Maki quiso saltar como lo había pensado antes. Hyak… quiso ubicar a su hermano. No lo vio, pero lo sintió. La mano salió sola. Ni siquiera pensó en ello. La palma quedó frente a Melones como un escudo improvisado. Un… ángel, no como los falsos que Maki había visto por todo el mundo. Sino uno verdadero casi que se vio obligada a ponerse de rodillas, suplicar por perdón y absolución de pecados, pero no. No lo hizo, se resistió su voluntad era grande. No se sometería ante nadie.
Entonces el dios. Hablo. No lo era, pero para Maki y para la resonancia de su propio espíritu consideraba que sí. ¿Juegos?... información. Vale. Quizás era el anfitrión de dichos juegos. Claro.
Esto era… emocionante… —Saludos emisario… mi nombre es MAKI D. ZEN´IN del Clan Zen´in de Marine Ford… antigua recluta Marine, pero con los ojos despiertos y henchida de ira venganza y furia, decidí unirme a mis amigos, mis luces en la niebla, mis hermanas y hermanos. Los piratas Valar. Servidores de los dioses. pero enemiga de los falsos. Para buscar el camino recto a la tierra prometida. Al reino de Valinor… la última isla, donde todos los tesoros sean entregados a manos llenas. Tesoros del alma, la sabiduría, la fuerza y la belleza. Tu quién eres… si no es impertinente la pregunta.— Declaro Maki acostumbrada a no mentir y lidiar con las consecuencias de su honestidad.
La ciudad a pesar de encontrarse ante esta aparición no mostraban mas que una mirada furtiva como si fuera rutina o quizás estaban mucho mas concentrados en sus propios asuntos comerciales. Maki deseaba probarse a si misma, desde que Bartolomew había mencionado aquello de juegos sintió que la competencia le llamaba. Solo esperaba que el monstruo de los Valar estuviera a la altura y no resultara en una jodida decepción como en todo lo demás que intentaba.
Play Me!

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