05-07-2026, 06:36 PM
Nacía otra noche de invierno mientras la Luna continuaba su eterno recorrido por el firmamento . Al mismo tiempo, el frio inundaba isla Baterilla; una sensacion que para la mayoría no seria tan desagradable debido a que la estación invernal ya tenia los días contados.
Nine se encontraba sobrevolando la isla con decisión, pero sin premura. Se dirigía hacia su reunión con Alex, para la cual en su último encuentro habrían decidido verse al caer la noche en el Faro de Baquella. Su intención no era otra que la de continuar con las sesiones de aprendizaje en las que el lunarian impartía al gigante su conocimiento sobre la lengua común.
La luz del faro atravesaba la oscuridad de la noche, sirviendo como guía incluso desde el otro extremo de la isla. A medida que Nine se acercaba a su destino, una enorme silueta comenzaba a dibujarse junto a la torre, casi como si una segunda estructura hubiese aparecido al lado del faro. Para cualquiera hubiera sido algo sorprendente de presenciar, pero el lunarian sabía que solo podía tratarse de una persona.
—¡Raaaahaha! Parece que el grandullón ha llegado antes que yo… No debería hacerle esperar.
Apenas se encontraba ya a dos kilómetros de distancia, algo que a su velocidad habitual de vuelo suponía muy poco tiempo. Sin embargo, su característica impaciencia le obligaba a acelerar. En tan solo un minuto, el lunarian se encontraba llegando a la zona de reunion, donde Alex esperaba sentado junto al Faro. Aún sin desacelerar el ritmo, Nine comenzó gritar y reír.
—¡AAAAAAAAAAALEEEEEEEEEEEX! ¡RAAAAAAAAHAHAHAHA!
Tras unos segundos, Nine frenó en seco a pocos metros del gigante, mirándolo con una sonrisa en la cara.
—Ça fait longtemps que tu attends, grand gaillard ?! J'espère que je n'ai pas interrompu ta conversation avec...
(¡¿Llevas mucho esperando, grandullón?! Espero no haber interrumpido tu conversación con...)
El lunarian intentó ponerse serio, pero fue algo impracticable.
—Raaaaahaha, je plaisante, grand gaillard ! Prêt pour ta nouvelle leçon ? Aujourd'hui, nous avons toute la nuit devant nous, alors je ne veux entendre aucune plainte tant que la Lune brûle encore.
(¡Raaaaahaha, es broma, grandullón! ¿Listo para tu nueva clase? Hoy tenemos toda la noche por delante, así que no quiero escuchar ni una sola queja mientras la Luna aún Arde.)
Nine se encontraba sobrevolando la isla con decisión, pero sin premura. Se dirigía hacia su reunión con Alex, para la cual en su último encuentro habrían decidido verse al caer la noche en el Faro de Baquella. Su intención no era otra que la de continuar con las sesiones de aprendizaje en las que el lunarian impartía al gigante su conocimiento sobre la lengua común.
La luz del faro atravesaba la oscuridad de la noche, sirviendo como guía incluso desde el otro extremo de la isla. A medida que Nine se acercaba a su destino, una enorme silueta comenzaba a dibujarse junto a la torre, casi como si una segunda estructura hubiese aparecido al lado del faro. Para cualquiera hubiera sido algo sorprendente de presenciar, pero el lunarian sabía que solo podía tratarse de una persona.
—¡Raaaahaha! Parece que el grandullón ha llegado antes que yo… No debería hacerle esperar.
Apenas se encontraba ya a dos kilómetros de distancia, algo que a su velocidad habitual de vuelo suponía muy poco tiempo. Sin embargo, su característica impaciencia le obligaba a acelerar. En tan solo un minuto, el lunarian se encontraba llegando a la zona de reunion, donde Alex esperaba sentado junto al Faro. Aún sin desacelerar el ritmo, Nine comenzó gritar y reír.
—¡AAAAAAAAAAALEEEEEEEEEEEX! ¡RAAAAAAAAHAHAHAHA!
Tras unos segundos, Nine frenó en seco a pocos metros del gigante, mirándolo con una sonrisa en la cara.
—Ça fait longtemps que tu attends, grand gaillard ?! J'espère que je n'ai pas interrompu ta conversation avec...
(¡¿Llevas mucho esperando, grandullón?! Espero no haber interrumpido tu conversación con...)
El lunarian intentó ponerse serio, pero fue algo impracticable.
—Raaaaahaha, je plaisante, grand gaillard ! Prêt pour ta nouvelle leçon ? Aujourd'hui, nous avons toute la nuit devant nous, alors je ne veux entendre aucune plainte tant que la Lune brûle encore.
(¡Raaaaahaha, es broma, grandullón! ¿Listo para tu nueva clase? Hoy tenemos toda la noche por delante, así que no quiero escuchar ni una sola queja mientras la Luna aún Arde.)
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