30-06-2026, 08:59 AM
El chico agarró mi humo. No me sorprendí. Sentí la presión de sus manos y replegué dejándole respirar de nuevo, le deje un tiempo para que respirase de nuevo y pudiera recibir de nuevo el aire del ambiente.
- Muy bien, chico - dije mientras replegaba mis poderes y me volvía a sentar en mi asiento - ya lo has despertado, ahora dominarlo es otra cosa. Pero para eso no me necesitas - asentí mientras terminaba de sentarme - Necesito que hagas unas cosas... Va a haber un torneo en un isla del cielo, han mandado cargaderos a por armas de nuestras fábricas aquí en Hachinosu y estamos enviando suministros. Monta en uno de ellos y sal hacia "El paraíso" y tráeme carne fresca para la montaña - dije refiriéndome a la tripulación, haciendo una referencia bastante desafortunada referente a que casi todo el que se nos une muere o termina desaparecido - quiero gente nueva. Si mi información no falla, vas a la tierra de otro de los siete... ¿Seis? Los que seamos, "Señores de la guerra". No debería ser peligroso. Te vas a convertir en un agente de campo para los Mushoku, chico. De ahora en adelante no es solo entrenar con nosotros y morir por un mal golpe... Es enfrentar a gente que pensará en matarte y darle la vuelta a cada situación para poder hacerlo - dije. Sabía que el chico era decidido, pero aún así no estaba de mal recalcárselo.
Era el momento de que diera un paso al frente y ver si estaba a la altura de seguir mis pasos... Dependiendo de su respuesta el futuro se tornaría de distintos colores para él. Lo que estaba claro es que en el horizonte, los Mushoku volvíamos a movernos, el periodo de adaptación tras la conquista había terminado. Era el momento de volver a la carga y Barto... Sería la siguiente pieza de un plan que ya estábamos orquestando.
- Muy bien, chico - dije mientras replegaba mis poderes y me volvía a sentar en mi asiento - ya lo has despertado, ahora dominarlo es otra cosa. Pero para eso no me necesitas - asentí mientras terminaba de sentarme - Necesito que hagas unas cosas... Va a haber un torneo en un isla del cielo, han mandado cargaderos a por armas de nuestras fábricas aquí en Hachinosu y estamos enviando suministros. Monta en uno de ellos y sal hacia "El paraíso" y tráeme carne fresca para la montaña - dije refiriéndome a la tripulación, haciendo una referencia bastante desafortunada referente a que casi todo el que se nos une muere o termina desaparecido - quiero gente nueva. Si mi información no falla, vas a la tierra de otro de los siete... ¿Seis? Los que seamos, "Señores de la guerra". No debería ser peligroso. Te vas a convertir en un agente de campo para los Mushoku, chico. De ahora en adelante no es solo entrenar con nosotros y morir por un mal golpe... Es enfrentar a gente que pensará en matarte y darle la vuelta a cada situación para poder hacerlo - dije. Sabía que el chico era decidido, pero aún así no estaba de mal recalcárselo.
Era el momento de que diera un paso al frente y ver si estaba a la altura de seguir mis pasos... Dependiendo de su respuesta el futuro se tornaría de distintos colores para él. Lo que estaba claro es que en el horizonte, los Mushoku volvíamos a movernos, el periodo de adaptación tras la conquista había terminado. Era el momento de volver a la carga y Barto... Sería la siguiente pieza de un plan que ya estábamos orquestando.
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
