28-06-2026, 07:53 AM
Evidente era que todos los piratas allí presentes terminarían envueltos en serios inconvenientes por la adquisición del barco e, incluso, por el dinero que Barald ostentaba con tanto orgullo.
Sin embargo, tras el abrazo de hermandad y felicidad que llenaba los corazones de aquellos dispuestos a sufrir juntos.
¿Para qué preocuparse?
No es como si no fueran piratas dispuestos a poner sus vidas en juego para hacer valer su libertad. Llegase quien llegase a reclamar el vil acto por el que eran acreedores de tanto, que viniera y que estuviera dispuesto a morir, porque si algo era cierto, es que Ryota no estaba dispuesto a seguir vivo sacrificando a uno de los suyos.

“Kekeke si no nos quiere contar, en serio estamos hasta el cuello.”
Continúo riéndose con las manos en su estómago. No iba a ser él quien sacara la información de los labios de Barald, menos allí entre tantos empleados segundones que ahora no estaban a su altura. “No hay problema, el tio Kalani nos cuida.” Sentencio viendo la estatua desde la distancia.
Tezca fue el primero en encaminarse al barco y allí, el peli negro llamo al ultimo integrante a la postal. Un poderoso chiflido fue el llamado perfecto para la bestia de los Hanu Mahana.

“¡¿No estaba con Wyatt?! ¿También lo tomaste prestado?”
La sorpresiva expresión de Ryota siguió el recorrido del desenfrenado corcel hasta que este se detuvo frente a ellos, relinchando con el imponente sonido que lo caracterizaba. “Kekeke, Tocho amigo, tiempo sin verte.” Sonrió al verlo, para acercarse luego de que Barald fuera el primero en acariciarlo.
Allí hizo lo mismo, abrazando el cuello del animal para darle la bienvenida. “Bueno, también eres uno de nosotros, kekeke pero ojalá Wyatt no se asuste.” Expresó entre risa para ver cómo Barald llamaba a Tezca para una foto grupal. “¿Con fotógrafo y todo? Mierda bro, enserio hay presupuesto.” Sonrió juntándose para la fotografía, en compañía de todos sus compañeros para dar su mejor sonrisa. “Digan Cheeesssss.”

Fotografía
Tras tomarse la fotografía, Ryota se separó del grupo para acercarse a uno de los trabajadores del barco. “Eh bro, vea al bar mas cercano y tráete unas botellas y unos chicles, voy a celebrar con mis amigos que tenemos un barco.” Le dio unos cuantos berrys al trabajador. “Toma algo para ti, ahora que soy millonario, puedo darme la buena vida.”Terminó dándole una buena propina que dibujó una sonrisa en el hombre.
“¡Bien Hanu Mahana a conocer el barco y celebrar! ¡Apuesto 100 mil berries a que ganará quien se embriague primero!” Era algo temprano para beber, sin embargo, eso nunca detuvo al pirata. Quien se acercó al grupo para sonreír y adelantarse junto con Tezca al navío, avanzando por la rampa de ascenso, entre los pobres hombres que estaban esforzándose por terminarlo. “¡¿Tiene una piscina?! Kekekeke esto es increíble, me encanta.” Reacciono a la hermosa piscina ubicada en parte de la cubierta principal.
A partir de ese momento, los Hanu Mahana comenzaron cada uno a recorrer el interior del navío hasta que el trabajador regresó con licor y chicles. Ryota no perdió tiempo en comenzar a repartir las bebidas mientras inflaba sus bombas de chicle por todo el lugar. Una fiesta debía ser para todos, incluidos los trabajadores del barco. “¡Vamos, el Aloha Kai merece su primera fiesta grupal!” A partir de allí, la música, el licor y los Hanu Mahana festejarían hasta el día siguiente, encima del nuevo integrante.
Karmas
