Shiryūko observo durante unos instantes su nueva forma mientras escuchaba las palabras del panda, su mirada recorrió un momento loa brazos adicionales y el abdomen arácnido que le sobresalía, la trasformación no era precisamente elegante y tampoco le sorprendió el comentario —No es la primera vez que me llaman feo... o que dicen que parezco un monstruo sacado de una pesadilla— su mirada volvió a fijarse en el panda —Pero si esto me hace más fuerte, no me importa— la fuerza siempre había sido importante para el, no por orgullo ni por ambición, había aprendido hace mucho que existían personas capaces de utilizar su poder para aplastar a los demás y cuando eso ocurría los débiles eran quienes terminan pagando el precio, si esa forma tan monstruosa le permitía proteger a otros y seguir avanzando por el camino que había elegido, lo demás no le importaba. pero el mariscal también lo elogio —podrías convertirte en un auténtico problema para el Gobierno Mundial—, aquellas palabras se quedaron grabadas unos instantes en su mente —Gracias aún me queda mucho por aprender pero hare que esas palabras sean ciertas—
las deformaciones del suelo desaparecieron, y el pabellón recupero su aspecto habitual, durante un segundo observo el lugar donde antes habían surgido antes de volver a mirar al panda. ahora estaba mas lejos... no había visto cuando se había movido, simplemente estaba allí a varios metros de distancia aquello era frustrante y al mismo tiempo fascinante, su velocidad y resistencia... estaban a otro nivel. las palabras del panda resonaron nuevamente en su cabeza —Venga, ven a por mí entonces— Shiryūko ajusto el agarre sobre byakuren, no necesitaba que se lo dijeran dos veces sus piernas se tensaron mientas inclinaba el cuerpo hacia delante, el mink permaneció inmóvil apenas un instante antes de lanzarse hacia delante, sus pasos resonaron sobre el pabellón mientras corría cubriendo una distancia de dos metros, a que cuerpo aun le resultaba extraño pero ya tendría tiempo para acostumbrarse a el, cuando recorrió los dos metros impulso las piernas contra el suelo con fuerza en un salto hacia delante, su enorme figura abandono la superficie mientras se abalanzaba sobre el panda reduciendo la distancia en un metro, byakuren ascendió por encima de su cabeza el viento agitaba su pelaje blanco, todos sus ojos permanecieron fijos sobre el panda , aprovechando la fuerza de descenso descargo un corte vertical dirigido golpeando la cabeza del mariscal, por lo que comprobó antes sabia que no le aria nada al mariscal pero quería comprobar hasta donde podía llevar aquella nueva forma en combate, Shiryūko recupero el aliento y se puso en guardia
las deformaciones del suelo desaparecieron, y el pabellón recupero su aspecto habitual, durante un segundo observo el lugar donde antes habían surgido antes de volver a mirar al panda. ahora estaba mas lejos... no había visto cuando se había movido, simplemente estaba allí a varios metros de distancia aquello era frustrante y al mismo tiempo fascinante, su velocidad y resistencia... estaban a otro nivel. las palabras del panda resonaron nuevamente en su cabeza —Venga, ven a por mí entonces— Shiryūko ajusto el agarre sobre byakuren, no necesitaba que se lo dijeran dos veces sus piernas se tensaron mientas inclinaba el cuerpo hacia delante, el mink permaneció inmóvil apenas un instante antes de lanzarse hacia delante, sus pasos resonaron sobre el pabellón mientras corría cubriendo una distancia de dos metros, a que cuerpo aun le resultaba extraño pero ya tendría tiempo para acostumbrarse a el, cuando recorrió los dos metros impulso las piernas contra el suelo con fuerza en un salto hacia delante, su enorme figura abandono la superficie mientras se abalanzaba sobre el panda reduciendo la distancia en un metro, byakuren ascendió por encima de su cabeza el viento agitaba su pelaje blanco, todos sus ojos permanecieron fijos sobre el panda , aprovechando la fuerza de descenso descargo un corte vertical dirigido golpeando la cabeza del mariscal, por lo que comprobó antes sabia que no le aria nada al mariscal pero quería comprobar hasta donde podía llevar aquella nueva forma en combate, Shiryūko recupero el aliento y se puso en guardia
bélico
Gastos y recuperaciones
