17-06-2026, 11:22 PM
Leyenda
Mi cuerpo se estaba transformando poco a poco en un hibrido entre un humano y un águila, o al menos eso podía ver quien me estuviese mirando. Mi altura aumentaría hasta los seis metros y 75 centímetros, mi cabeza cambiaría su forma desde los ojos hasta la boca, donde la nariz y la parte de arriba de la boca se volverían en un pico, mi boca, barbilla, pecho y vientre no cambiarían, todo lo demás cambiaría mi piel por un pelaje repleto de plumas oscuras, mis brazos se convertirían en grandes alas, las cuales cogerían un tamaño de seis metros de una punta de la ala, a la punta de la otra ala. Por otro lado, me crecería una cola plumada y mis piernas se convierten en las patas de un ave con los pies convertidos en garras.
Al principio al tener los ojos cerrados por la rara sensación que sentía al transformarme no vi nada, únicamente pude notar como mi peso y estatura aumentaban, aunque pese a eso, notaba una gran ligereza. Pero justo antes de abrir los ojos, noté como algo me agarraba de la cabeza y me levantaba del suelo, abrí los ojos y entonces vi que quien me había elevado era el mono de humo con cabeza de coco, el cual en su humosa mano derecha portaba una espada y con su mano izquierda me agarraba. "¿Que narices? ¿Acaso el humo es tan denso como para poder agarrarme y suportar mi peso? El jefe es muy poderoso" Me dije mientras llevaba la vista hacía el suelo, donde Ashura se encontraba, al bajar la vista pude ver mis piernas, bueno mis patas. "¿Que coño? ¿En que narices me he convertido?" Exclamé sorprendido mientras seguía mirando mis extremidades, pudiendo ver que ahora en vez de brazos tenía unas alas de color negro y unas patas de ave con unas garras por pies.
Mientras miraba mis extremidades pude escuchar como el capitán gritaba la palabra "Despliegue", cosa que llamó mi atención, haciendo que dejase de mirar mis extremidades, pero lo asombroso fue la cantidad de "¿Monos?" Me pregunté olvidando por completo mi transformación y contemplando como unos setenta monos de humo salían del cuerpo del capitán y estos se dirigían hacía mí a una velocidad endiablada, impidiendo ver como estos llegaban hasta mí y por tanto, además de no poderme mover por el agarre del mono con la cabeza de coco, el cual tenía una fuerza endiablada o al menos superior a la mía, aún así intente mover mis alas para intentar alejarme sin éxito alguno puesto que de repente noté como un montón de mosquitos enormes empezaban a pinchar mi cuerpo, el daño no era lo suficiente grande para impedir mis movimientos pero si para ser bastante molesto.
-¡Gracias, por serenarme, esta transformación me había hecho perder la concentración en el combate-don!- Grité en dirección al capitán humoso Ashura después de recibir el ataque de todos los monos. Relaje mi mente con unas pocas respiraciones profundas y entonces observé todo lo que me envolvía, desde el mono con el coco como cabeza, como sus setenta copias de humo, las cuales me acababan de atacar. "Son muchos monos... pero el poder de cada uno es muy leve... aún así son una molestia y no tengo ni idea como podría derrotarlo... aún no tengo el poder para tocar a un logia..." Me sumergí en mis pensamientos mientras no dejaba de mirar a mis extraños y peculiares oponentes. Para de repente y sin aviso ninguno lanzarme a agarrar con mis garras de las patas el coco que portaba el primer mono como cabeza.
Off
