El joven muchacho-dino asintió ante las palabras del mariscal dándole la razón en todo, volvió a colocar su cola en su lugar algo confundido, esperaba que el mariscal lo sacara de dudas pero hasta a él le pareció que era mejor usar su mangual que la espada por lo pronto, usaría ambas cosas, pero no es ambidiestro, quizá con el tiempo lo lograría…por lo pronto, no.
Agarró su mangual con su mano izquierda y tras sacudir dos veces la cola con el fin de ver que había conectado bien con su cuerpo, el joven se abalanzó nuevamente a por aquel tipo, su velocidad de movimiento se había incrementado, su fuerza también y su resistencia lo mismo, aún que bueno, eso no lo iban a notar pues por lo pronto el panda estaba siendo un bloque más duro que El Hierro el cual golpeaba, en cierta parte agradecía que fuera su mangual el que recibiera el impacto en vez de su mano.
Eso, le generó curiosidad. El niño atacó más de una vez, ya que el contrario no iba a reaccionar empezó a lanzar diversos ataques, golpeó con su mangual, dando vueltas con este y impactando en distintas zonas, rodillas, estómago, mandíbula, nariz incluso en uno de los giros aprovechó su cola para dirigir un corte hacia el cuello del panda. Por suerte para ambos, el panda era inmune a todo (literal el puto superman) por lo que todo lo que hacía era inútil. Más, si fuera alguien normal, seguramente ya estaría muerto, de hecho, el ataque al cuello fue con intenciones mortales pues el niño no sabía pelear sin ir a matar ya que le habían educado para eso mismo.
Tras golpear incansablemente al hombre panda, el muchacho retomó su distancia, habia gastado algo de energías? Si, lo estaba dando todo? Si. Cualquier otro estaría hioervebtilando, pero el niño era un maestro en esconder sus emociones y situaciones de estados, él controlaba su respiración. A pesar de que sus palpitaciones estaban brutalmente aceleradas en el no se podía notar nada de cansancio a simple vista.
~~Tsk! Es inútil…supongo que tengo que conformarme con haberte alcanzado por sorpresa señor mariscal. Es usted un hueso duro de roer…ajá.
Agarró su mangual con su mano izquierda y tras sacudir dos veces la cola con el fin de ver que había conectado bien con su cuerpo, el joven se abalanzó nuevamente a por aquel tipo, su velocidad de movimiento se había incrementado, su fuerza también y su resistencia lo mismo, aún que bueno, eso no lo iban a notar pues por lo pronto el panda estaba siendo un bloque más duro que El Hierro el cual golpeaba, en cierta parte agradecía que fuera su mangual el que recibiera el impacto en vez de su mano.
Eso, le generó curiosidad. El niño atacó más de una vez, ya que el contrario no iba a reaccionar empezó a lanzar diversos ataques, golpeó con su mangual, dando vueltas con este y impactando en distintas zonas, rodillas, estómago, mandíbula, nariz incluso en uno de los giros aprovechó su cola para dirigir un corte hacia el cuello del panda. Por suerte para ambos, el panda era inmune a todo (literal el puto superman) por lo que todo lo que hacía era inútil. Más, si fuera alguien normal, seguramente ya estaría muerto, de hecho, el ataque al cuello fue con intenciones mortales pues el niño no sabía pelear sin ir a matar ya que le habían educado para eso mismo.
Tras golpear incansablemente al hombre panda, el muchacho retomó su distancia, habia gastado algo de energías? Si, lo estaba dando todo? Si. Cualquier otro estaría hioervebtilando, pero el niño era un maestro en esconder sus emociones y situaciones de estados, él controlaba su respiración. A pesar de que sus palpitaciones estaban brutalmente aceleradas en el no se podía notar nada de cansancio a simple vista.
~~Tsk! Es inútil…supongo que tengo que conformarme con haberte alcanzado por sorpresa señor mariscal. Es usted un hueso duro de roer…ajá.
Resumen
Belico
