11-06-2026, 11:01 PM
La estancia en Báltigo estaba siendo de lo más fructífera. Había compartido y departido con sus camaradas, había conocido a muchos jóvenes prometedores y había ampliado su escuadrón, que estaba bajo mínimos de personal desde lo de Mogaro. No obstante tenía prevista su salida para el día siguiente al amparo de la noche, puesto que no quería dejar mucho tiempo Mogaro mientras aún estaba todo en construcción. Además tenía ganas de empezar a instruir y pulir las joyitas que había adquirido, aunque no pudo evitar sonreír irónicamente al recordar la escena el día anterior en su despacho con ellos y como le habían impactado sus diversas personalidades y excentricidades. Se levantó del váter y tiró de la cadena, siguiendo su ritual mañanero, y se prendió un cigarro tras lavarse las manos. Salió del baño y se encaminó a la cantina.
"Cuando se vacía el depósito, hay que volver a llenarlo... kuhahahaha..."
En la cadera llevaba prendidas su katanas que se iban bamboleando con los pasos del antiguo pescador, y quería ver a Panda para ultimar los detalles de su partida. También quería hablar con Alhen para pedirle algún consejo para hacer su viaje lo más seguro posible, teniendo en cuenta que tendrían que cruzar de nuevo la Red Line por la Isla Gyojin. El mink parecía muy contento con lo que se habían encontrado en esta, su segunda, estancia en Báltigo; seguramente por la mucha mayor cantidad de revolucionarios allí presentes y de que sentía que el movimiento por el que estaba dispuesto a darlo todo, seguía creciendo y ganando poder poco a poco. Kisuke se sentía parecido, aunque no era un amor tan desmedido como el que profesaba Panda por la causa, pero si era más racional y bien cimentado en todas sus vivencias a lo largo de su vida, tanto en Ballywood como a lo largo de su viaje.
"Al final no importa el motivo por el que se encuentren aquí, si no la voluntad y la convicción de querer cambiar las cosas..."
Como venía siendo habitual desde que llegasen y se le "presentase" en el evento inicial de aquella reunión, un joven mink conejo se le acercó efusivamente, quizá más de lo que a Kisuke le hubiese gustado, pero tenía una posición y entendía que los jóvenes entusiastas se comportasen de aquella manera. No obstante la "simpatía" natural del antiguo pescador salió a relucir ante aquella avalancha de palabras que el joven, con toda su buena intención y admiración, había abordado al Comandante. Levantando las manos le miró con el ceño fruncido.
-Echa el freno madaleno, que si me haces tantas preguntas en menos de un minuto no te voy a poder responder a todo, peluchito...kuhahahaha... Apenas he escuchado que eras del South y que te llamabas Roger, ¿verdad?
Trato de quitarle hierro al asunto con su risa estridente, y esperaba no haberse pasado de borde, pero al final era su naturaleza y eso no era algo fácil de cambiar, hasta con Alhen tuvo su momento antes de saber que era "su jefe". Se rascó la cabeza intentando recordar algo de lo que le hubiese dicho aquel joven con su entusiasmo fogoso. Había mencionado al Almirante, lo cual no le extrañó, era muy habitual que le preguntasen por aquello. Bajo su punto de vista le daban demasiado bombo cuando ellos eran tres y encima sobrevivieron porque llegó el Yonkou Murray con ganas de fiesta a Sabaody y se tuvo que marchar. Si bien es cierto que consiguieron darle cierta pelea, Kisuke recordaba claramente que aquel muchacho no había ido en serio a por ellos, porque no quería matarlos, pero bueno, al final estas cosas siempre pasan cuando suceden eventos de este calibre.
-Si me enfrenté a Dimípalo, aunque no solo, estaban conmigo dos piratas en aquel momento y solo luchando los tres pudimos hacerle frente y sobrevivir hasta que por azares del destino Akahige apareció en Sabaody y dejamos de ser la presa más interesante y se marchó, aunque intercambiamos heridas, eso si.-se levantó la camiseta para enseñarle la cicatriz que cubría su pecho de lado a lado provocado por un ataque del Almirante. -Así que supongo que puedes hacerte una idea de lo fuerte que es ese perro del gobierno, y eso siendo un criajo no mucho mayor que tú...
Después dijo algo que no le sorprendió, referente a si mismo y ese entusiasmo desmedido que parecía mostrar. El antiguo pescador pensó que era una buena oportunidad para sacar a relucir sus dotes como instructor.
-Ya veo que tienes potencial, pero eso no significa que llegues a tu objetivo. No quiero desanimarte, pero he conocido muchos buenos hombres con gran potencial, que se han ido quedando en el camino.
Dio una nueva calada a su cigarro buscando la mejor manera de explicarle a aquel muchacho lo que quería y el antiguo pescador consideraba que necesitaba oír. Sabía bien lo que significaba estar en la Armada Revolucionaria y lo que implicaba estar en aquella causa.
-¿Quieres saber como llegué a Comandante? Con esfuerzo, mucho esfuerzo, y rodeándome de compañeros increíbles que me complementan y me ayudan siempre que lo necesito. No es malo tener ambición, pero aquí no estamos por gloria ni por ambición, estamos para ayudar a los oprimidos y liberar al pueblo. Yo no tenía como objetivo llegar a donde estoy, nunca aspiré a mandar, pero las circunstancias me han traído aquí y por el honor y el esfuerzo de mis compañeros y mío propio doy lo mejor de mi mismo, acorde a mi posición.
Lo siguiente que había dicho no le gustó mucho a Kisuke. El ego nunca es bueno y menos si se está en una causa como la suya, aunque el antiguo pescador pensó que se debería a que por su personalidad se encontraba demasiado solo. Al final aquella mañana estaba resultando muy interesante y quería ayudar a aquel joven a tomar el camino correcto.
-Yo te digo que si, hablas demasiado... Aunque quizá eso no sea del todo correcto, debería decir demasiado rápido. Pero esto métetelo en la cabeza si quieres progresar en la Armada. El autorreconocimiento está bien, pero no se debe olvidar nunca que el reconocimiento viene de los demás así que siempre es bueno escuchar lo que te dicen los demás.
Esperaba que el joven entendiese aquellas palabras. Kisuke siempre había tratado de manera igualitaria a sus compañeros y de hecho se sorprendió cuando le dieron primero el mando del escuadrón y luego le nombraron Comandante, porque él sabía que Panda o en su momento Zorak tenían más potencial o poder que él, siempre dentro de la igualdad de fuerza que habían tenido. Lo último que había dicho si que le pareció más acertado, porque el mismo había sufrido por esa falta de comunicación durante mucho tiempo.
-En eso si te doy la razón, Duracell, necesitamos mejorar nuestra comunicación, es un buen punto a trabajar. Y lo sé muy bien porque lo he sufrido en mis carnes. Así que dime, ahora que ya he conseguido, creo, contestar al alud de cosas que me has dicho, ¿necesitas algo de mi?
"Cuando se vacía el depósito, hay que volver a llenarlo... kuhahahaha..."
En la cadera llevaba prendidas su katanas que se iban bamboleando con los pasos del antiguo pescador, y quería ver a Panda para ultimar los detalles de su partida. También quería hablar con Alhen para pedirle algún consejo para hacer su viaje lo más seguro posible, teniendo en cuenta que tendrían que cruzar de nuevo la Red Line por la Isla Gyojin. El mink parecía muy contento con lo que se habían encontrado en esta, su segunda, estancia en Báltigo; seguramente por la mucha mayor cantidad de revolucionarios allí presentes y de que sentía que el movimiento por el que estaba dispuesto a darlo todo, seguía creciendo y ganando poder poco a poco. Kisuke se sentía parecido, aunque no era un amor tan desmedido como el que profesaba Panda por la causa, pero si era más racional y bien cimentado en todas sus vivencias a lo largo de su vida, tanto en Ballywood como a lo largo de su viaje.
"Al final no importa el motivo por el que se encuentren aquí, si no la voluntad y la convicción de querer cambiar las cosas..."
Como venía siendo habitual desde que llegasen y se le "presentase" en el evento inicial de aquella reunión, un joven mink conejo se le acercó efusivamente, quizá más de lo que a Kisuke le hubiese gustado, pero tenía una posición y entendía que los jóvenes entusiastas se comportasen de aquella manera. No obstante la "simpatía" natural del antiguo pescador salió a relucir ante aquella avalancha de palabras que el joven, con toda su buena intención y admiración, había abordado al Comandante. Levantando las manos le miró con el ceño fruncido.
-Echa el freno madaleno, que si me haces tantas preguntas en menos de un minuto no te voy a poder responder a todo, peluchito...kuhahahaha... Apenas he escuchado que eras del South y que te llamabas Roger, ¿verdad?
Trato de quitarle hierro al asunto con su risa estridente, y esperaba no haberse pasado de borde, pero al final era su naturaleza y eso no era algo fácil de cambiar, hasta con Alhen tuvo su momento antes de saber que era "su jefe". Se rascó la cabeza intentando recordar algo de lo que le hubiese dicho aquel joven con su entusiasmo fogoso. Había mencionado al Almirante, lo cual no le extrañó, era muy habitual que le preguntasen por aquello. Bajo su punto de vista le daban demasiado bombo cuando ellos eran tres y encima sobrevivieron porque llegó el Yonkou Murray con ganas de fiesta a Sabaody y se tuvo que marchar. Si bien es cierto que consiguieron darle cierta pelea, Kisuke recordaba claramente que aquel muchacho no había ido en serio a por ellos, porque no quería matarlos, pero bueno, al final estas cosas siempre pasan cuando suceden eventos de este calibre.
-Si me enfrenté a Dimípalo, aunque no solo, estaban conmigo dos piratas en aquel momento y solo luchando los tres pudimos hacerle frente y sobrevivir hasta que por azares del destino Akahige apareció en Sabaody y dejamos de ser la presa más interesante y se marchó, aunque intercambiamos heridas, eso si.-se levantó la camiseta para enseñarle la cicatriz que cubría su pecho de lado a lado provocado por un ataque del Almirante. -Así que supongo que puedes hacerte una idea de lo fuerte que es ese perro del gobierno, y eso siendo un criajo no mucho mayor que tú...
Después dijo algo que no le sorprendió, referente a si mismo y ese entusiasmo desmedido que parecía mostrar. El antiguo pescador pensó que era una buena oportunidad para sacar a relucir sus dotes como instructor.
-Ya veo que tienes potencial, pero eso no significa que llegues a tu objetivo. No quiero desanimarte, pero he conocido muchos buenos hombres con gran potencial, que se han ido quedando en el camino.
Dio una nueva calada a su cigarro buscando la mejor manera de explicarle a aquel muchacho lo que quería y el antiguo pescador consideraba que necesitaba oír. Sabía bien lo que significaba estar en la Armada Revolucionaria y lo que implicaba estar en aquella causa.
-¿Quieres saber como llegué a Comandante? Con esfuerzo, mucho esfuerzo, y rodeándome de compañeros increíbles que me complementan y me ayudan siempre que lo necesito. No es malo tener ambición, pero aquí no estamos por gloria ni por ambición, estamos para ayudar a los oprimidos y liberar al pueblo. Yo no tenía como objetivo llegar a donde estoy, nunca aspiré a mandar, pero las circunstancias me han traído aquí y por el honor y el esfuerzo de mis compañeros y mío propio doy lo mejor de mi mismo, acorde a mi posición.
Lo siguiente que había dicho no le gustó mucho a Kisuke. El ego nunca es bueno y menos si se está en una causa como la suya, aunque el antiguo pescador pensó que se debería a que por su personalidad se encontraba demasiado solo. Al final aquella mañana estaba resultando muy interesante y quería ayudar a aquel joven a tomar el camino correcto.
-Yo te digo que si, hablas demasiado... Aunque quizá eso no sea del todo correcto, debería decir demasiado rápido. Pero esto métetelo en la cabeza si quieres progresar en la Armada. El autorreconocimiento está bien, pero no se debe olvidar nunca que el reconocimiento viene de los demás así que siempre es bueno escuchar lo que te dicen los demás.
Esperaba que el joven entendiese aquellas palabras. Kisuke siempre había tratado de manera igualitaria a sus compañeros y de hecho se sorprendió cuando le dieron primero el mando del escuadrón y luego le nombraron Comandante, porque él sabía que Panda o en su momento Zorak tenían más potencial o poder que él, siempre dentro de la igualdad de fuerza que habían tenido. Lo último que había dicho si que le pareció más acertado, porque el mismo había sufrido por esa falta de comunicación durante mucho tiempo.
-En eso si te doy la razón, Duracell, necesitamos mejorar nuestra comunicación, es un buen punto a trabajar. Y lo sé muy bien porque lo he sufrido en mis carnes. Así que dime, ahora que ya he conseguido, creo, contestar al alud de cosas que me has dicho, ¿necesitas algo de mi?
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