[Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus
#38
Jude se acercó a ellas. Era tan llamativa, no solo medía dios y la madre, es que encima era atractiva, tenía una voz poderosa que usaba constantemente y era obviamente inútil en cualquier misión que hubiera requerido algo de sigilo. ¿Cómo era posible que ella fuera una miembro del Cp? Sería una interesante pregunta que hacer cuando volviera de cumplir la misión. A su superior le llegaría un gran informe de todo lo vivido, de opiniones propias sobre el caso y como no, de queja de varios integrantes, incluido Daryl. Eran demasiados fallos en el engranaje. Irina los destaparía a todos de hacer falta, por inútiles. —  Ir conmigo es la mejor opción para ti, pequeña. — Le diría al verla pasar por su costado. Era tan grande, costaba focalizar lo que una veía. Además, los gigantes no se propagaban mucho, ver alguno vivo era toda una odisea, pero allí estaba Jude, encima con la actitud de una joven humana con ganas de actuar, actitud jovial y sobre todo, claras ideas. A ojo aparentaba tener la edad de una mujer humana de uno veinte. Vio en ella un aura que deberían tener las chicas de su edad. La que desprendía en ocasiones Ikirami. La que ella debería poder generar. Pero las realidades de cada uno eran un mundo, Irina nunca pudo vivir ni su infancia ni su adolescencia, ella fue creada, criada y entrenada como lo que era hoy en día, una agente perfecta.

Comenzaron a adentrarse en su agujero. Jude por delante e Irina y su compañera bien cercanas. Jude parecía ser agente del Cp, básicamente por su información, aunque su vestimenta era bastante reglamentaria entre los suyos, por ahí se podía identificar. Como Irina Iba con Traje siempre o Daryl con un "semi-traje" oficial. Si te ponías a unir piezas incluso por la forma de vestir se identificaban con facilidad. — Si finalmente encontramos a Glatus o alguno de sus subordinados, tenéis que actuar con cautela. No es fácil, lo sé, Jude es imposible que pase desapercibida, pero su tamaño puede servir para cubrir posibles escapes. — Le guiñó un ojo a la gigante.  Enfocó con sus dos focos a la fémina de la marina. — Tú, sin embargo, físicamente no vas a ser muy útil para utilizar en combate. Eres pequeña, pero guapa. — Acarició su mejilla derecha, lentamente.—  Si son hombres podrías complacerlos, mientras lo haces, yo podría decapitarlos. — Dejó de tocarla y continuó avanzando. — Hay que sacar el partido necesario a lo que se tiene, el enemigo no dudará en hacerlo, menos Glatus, que es conocido por manipular muy bien la situación. —  Cerró el puño derecho. Glatus comenzaba a ser un despojo con una capacidad de escape por encima de lo esperado. — Ya es algo personal, necesito que sigáis lo que os diga. Si Glatus se vuelve a escapar, os culparé directamente a vosotras. —  Ni las miró. — Es importante que lo sepáis, no quiero lloros después. —  Finalizó, con crudeza.

No hubo mucho tiempo de charla, porque algo cambió. La mujer mestiza alargó la vista, cual águila. Irina comenzó a ojear cambios. Varias bifurcaciones hacia determinado lugar. Pronto encontrarían una puerta, por la que ella pasaría primero, dejando detrás a sus compañeras. Puso un pie dentro, era una sala rectangular, con focos de luz justos para identificar lo que había dentro. ¿Una sala de descanso? Irina no depositó sus ojos en primera instancia en la figura que había en frente. Pasó un dedo por encima de una mesa que estaba justo en la entrada a la izquierda. Levantó algo de polvo. Lo meció, rascó sus dedos, indagando. - Aquí ha habido gente recientemente - Pensó, oliendo después los dedos que tocaron la mesa. Al dar un segundo paso si que localizó la figura. Tan solo se le veía medio cuerpo, pero estaba justo delante. Comenzó a hablar. —  Glatus. —  Reaccionó Irina, algo acelerada, aunque no se notara exteriormente en absoluto. Facciones desgastadas, ojos hundidos, cabello desgarbado, grande, alto. Era la figura que logró desbancar la larga hilera de triunfos de Irina, la misión que se le estaba atravesando en su impoluto expediente de misiones. Por fin, era él. Pero si se había escondido antes tantas y tantas veces, si era realmente tan difícil de atrapar, era por no ser un cualquiera. Atacar sin pensar no solucionaría el problema, aunque al verlo ahí las ganas tiraban de cualquiera.

Comenzó a aplaudir, lo que sacaría de cualquier razonamiento a cualquiera que estuviera un poco metido. Después se dejó ver al completo, no titubeo al mencionar la muerte de sus subordinados. No tenía compasión o empatía, eso determinaba una clara ventaja para el, denotando uno de los por qué era tan peligroso. La propia Irina era semejante, aunque ella si se imponía líneas que no rebasar, de lo contrario sería otro Glatus de la vida. Dominar los limites es lo que volvía grandes a personas como ellos. Él era muy pequeño al lado de Irina. Solo que aún no lo sabía. Propuso un fantástico plan, unirse a él. A cuanta gente habría convencido con ese truco. Irina tenía que ser inteligente, sin pasarse. Tenía que englobar las personalidades y psiques de los que le rodeaban, pues no actuaba sola, para su desgracia. ¿Jude? aún había dudas con ella, ¿acataría las órdenes de Irina? Ikirami parecía mucho más focalizada con ello, podría ser una pieza mucho más util si necesitaban mentir. Multitud de ideas brotaban de la mente de la Volkov. Engañarlo, aceptar su trato y que aquel idiota con aires de grandeza les llevara a algún pez mayor. Dejarse de hablar y atacar. Hacerle alguna contraoferta y etc. Muchas ideas volaban por la cabecita pelirroja de Irina. Saber decidir también formaba parte de estas misiones. Sutilmente, Irina giró el rostro, contactando con sus compañeras visualmente. Primero focalizó a la pelirroja y señaló hacia la derecha. En aquella parte no habían mesas, pero sí varias sillas y algún utensilio de comidas (algún vaso de hierro y tenedores) encima. Después fijó sus faros en la gigante. A diferencia de Ikriami señalizó al suelo. Era muy importante que Jude cortara la salida, daba igual si Ikirami e Irina morían, no podía salir de allí vivo y en caso de que esto pasara, Jude tendría que ser la encargada de asestarle un golpe final. Ella era la única que les brindaba una doble oportunidad de derrotar a Glatus si la primera salía mal. Era el real plan B que ninguno de los chicos en sus agujeros tendría en esta misión. Irina la quería por eso y por mucho más, ella nunca daba un paso en falso.

Este cambio de información se daría en una fracción de segundo justo antes de que volviera a centrar su vista en Glatus. —  Glatus "Piel azul". —  Irina daría dos pasos hacia delante, quedando su figura bajo un foco de luz que emanaba el techo. — Soy Irina Volkov, llevo buscándote semanas. Eres un tipo dificil de atrapar. Lo admito. —  Irina no gesticulaba a penas, algo que solía hacer. Como una muñeca de porcelana que da mucho mal rollo. —  Como has dicho hemos exterminado a tus subordinados. Estamos aquí, somos tres contra uno, en un lugar cerrado que intuyo que no has elegido por casualidad. —  Chasqueó la lengua. —  Pero te conozco muy bien, Glatus "Piel azul". —  Parecía que los ojos de Irina se salían de sus propias orbitas. —  Me he leído tus informes cientos de veces. Sé dé donde vienes, qué familia te queda aún con vida, quienes son cada uno de los integrantes de tu estúpida banda de idiotas. Se que eres el tipo de hombre que no decidiría reunirse en una sala cerrada para pedir algo como lo que acabas de hacer sin tener un plan B. —  Avanzó otro par de pasos. —  Y lo sé por qué yo soy peor que tú. ¿Crees que estamos aquí solos? ¿crees que si un imbécil inferior como tú ha inventado un plan A y B una mente prodigiosa como la mía no tiene un plan Y, U o Z? —  Otro paso más. —  No sabes quién soy, Glatus "Piel azul". —  La fosa (la boca) de Irina se abría mientras avanzaba, salivando por un costado. De un momento a otro, Irina se calmó. Cerró la boca, relajó la mirada y atrasó lo que avanzó, hasta sentarse en una silla cercana.

—  No nos vamos a unir a ti. Pero sí estamos interesadas en lo que tienes que ofrecernos. —  ¿Dinero?¿Poder? Glatus no era idiota, sabía que si agente del Cp como Irina le buscaban, estarían allí cubriendo todas las posibilidades existentes. Si decidía jugar por las malas, moriría irremediablemente. Pero Irina le planteaba una mesa de ajedrez donde darle la oportunidad de negociar. Podía intuir varias cosas de aquello, la primera; Que Irina era una agente corrupta y qué genial, era una opción plausible poder salir de allí sin derramar su propia sangre y dos: Buscaba poder, contactos, información aún más suculenta de la que era ya la propia vida de Glatus. El era una fuente de información, Glatus podría servir para más que para morir allí. También era cierto que Irina no haría ascos a riquezas e información. Incluso no haría ascos a convertir al propio Glatus en un informante si era importante lo que tenía que decir. — Chicas, sentaos. —  Finalizó Irina, sin mirarlas. Ellas debían ser las caras restantes de sus monedas. Debían seguirle el hilo. Darían la validez necesaria para la Volkov, ganándose así parte de su confianza al entender un plan sin verbalizar, como hacía Daryl. 




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RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus - por Irina Volkov - 25-11-2023, 11:05 PM

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