02-06-2026, 09:04 PM
El vaivén del barco, la oscuridad e incertidumbre que los rodea, poco a poco podrían volver loco a alguien, desequilibrar a otros. Por fortuna, el chico era capaz de mantener la calma y considerar que era buena idea mantener una mentalidad firme y serena. Su cuerpo apoyado en la pared del barco mientras pule su arma, un tic que tiene debido a que se le da bien tomar cuidado de su arma, y le gusta, pues es el arma de su difunto padre. Un leve toque de la mano en su pecho donde se encuentra pendiente el colgante de su madre.
No sabe cuanto tiempo ha trascurrido desde que tomó aquella embarcación en Little Garden, tras recibir una notificación de la armada, una que le indicaba que se le requería y los pasos a seguir para cumplir con lo que se requería de él. Por ahora el muchacho mantiene el silencio, su forma de hablar puede ser problemática, su tono igualmente problemático por la potencia de su voz, haciendo que pueda malentenderse su presencia en el lugar en el momento en el que hable.
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Sus acompañantes parecen animados, aunque apenas interactúan con una mink que parece desconocer el sentido del secretismo y la discreción de toda esta operativa. Para el muchacho, hablar más de la cuenta, o más alto de lo que se debe, es un problema, pues su coletilla puede malinterpretarse bastante, y más si se dice en un tono excesivamente elevado.
El gigante se une al gentío que se mueve por las calles de la isla, sin decir mucho todos pueden entender que están en la zona por razones que conocen, pero mejor no verbalizar en voz alta. La reunión. El chico se encarga de mantenerse un poco alejado de la gente, no vaya a dar un paso en falso y dañar a alguno de los compañeros de la armada o causar revuelo nada más llegar, sería una terrible presentación.
Los pasos los llevan a todos a una zona bastante organizada, todo parecía estar calculado, hasta la altura del lugar que permitía la entrada a soldados del tamaño del sargento revolucionario. Mientras camina, aprovecha para darle un pequeño sorbo a su whisky, un impulso problemático más.
Una vez en aquel lugar, parece ser que los están dividiendo según su lugar de origen, y por ello, al chico le toca formarse junto a la agrupación de otros tantos que se encuentran frente a una figura que está llamando a los originarios del West Blue, como lo era el propio gigante.
El gigante se forma en la parte posterior, para no tapar la vista de nadie ni evitar que el comandante Kageyama pueda ver a nadie, igualmente, él sería visible incluso si se pusiera detrás. Ante la orden, el joven forma en posición como se supone debe de hacer un soldado al reportarse frente a un superior.
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Karmas
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