Algún día de finales de invierno del 16....
Maldito PUTO frío. ¿En serio pueden vivir con una temperatura que baje de los diez grados y estar tan campantes como si nada? Seraphim no puede entender a la gente que se levanta puntual a las cinco de la mañana sabiendo que hace menos de cero grados para salir a correr como indican los superiores. Cada día duda menos de que todos los sargentos de la marina están idos de la cabeza o son personas crueles si les obligan a entrenar cuando el sol no ha salido, ¡y encima de todo con camisetas de manga corta! Sus pequeñas alas no resisten bien el frío de la Baterilla. El haberse criado con buen tiempo y temperaturas que no solían fluctuar de los quince grados hacia arriba hace que ella tolera muy bien el calor, pero… ¡ESTE INVIERNO ES MORTAL!
Las mañanas le estaba costando muchísimo tener que levantarse de la cama para los entrenamientos matutinos, pero ya había utilizado todo tipo de mentiras y excusas para no acudir. ¿Cuántas veces le ha dolido el estómago y ha vomitado a posta para que su mentira fuera veraz? ¿Y la regla no le vino ya? Creo que mañana va a tener que ir a correr como todos en su escuadrón, pero…
Justo una idea pasa por su cabeza muy rápido que le hace sonreír mientras estaba terminando de cambiarse en su habitación. Ya solo necesita a algún tonto que le siga la corriente.
La idea era tan sencilla que se le ocurre porque el otro día vio como alguien le pasaba lo mismo cuando ella tuvo que ir a uno de esos entrenamientos en ese infierno helado, teniendo envidia de quien se escaqueaba en lugar de ella. Es ingenioso porque sabe que esa mañana el capitán superior, el mandamás no estará y solo se encarga un soldado de mayor rango que ellos al que puede engañar con facilidad; así que tan solo coge una carta vieja sin nada dentro donde pone el nombre del capitán para entonces comenzar su plan.
En medio del pasillo ella finge ir con los demás al entrenamiento, pero llegado un tramo por donde van a por unas escaleras entonces ella desliza la carta en unos escalones más atrás mientras ella baja lentamente y se para incluso a atarse las cordoneras unos escaleras, diciéndole a sus compañeras que se adelanten sin ellas. Mira hacia atrás para ver si algún necio cae en su trampa de la carta falsa con el nombre del capitán, pues entonces ella actuará rápido para meterse por medio y ser ella, junto al tonto que la coja, quienes vayan buscando a ese tipo.
La araña ya ha preparado su tela para comerse a la mariposa que caiga en sus redes.
Maldito PUTO frío. ¿En serio pueden vivir con una temperatura que baje de los diez grados y estar tan campantes como si nada? Seraphim no puede entender a la gente que se levanta puntual a las cinco de la mañana sabiendo que hace menos de cero grados para salir a correr como indican los superiores. Cada día duda menos de que todos los sargentos de la marina están idos de la cabeza o son personas crueles si les obligan a entrenar cuando el sol no ha salido, ¡y encima de todo con camisetas de manga corta! Sus pequeñas alas no resisten bien el frío de la Baterilla. El haberse criado con buen tiempo y temperaturas que no solían fluctuar de los quince grados hacia arriba hace que ella tolera muy bien el calor, pero… ¡ESTE INVIERNO ES MORTAL!
Las mañanas le estaba costando muchísimo tener que levantarse de la cama para los entrenamientos matutinos, pero ya había utilizado todo tipo de mentiras y excusas para no acudir. ¿Cuántas veces le ha dolido el estómago y ha vomitado a posta para que su mentira fuera veraz? ¿Y la regla no le vino ya? Creo que mañana va a tener que ir a correr como todos en su escuadrón, pero…
Justo una idea pasa por su cabeza muy rápido que le hace sonreír mientras estaba terminando de cambiarse en su habitación. Ya solo necesita a algún tonto que le siga la corriente.
La idea era tan sencilla que se le ocurre porque el otro día vio como alguien le pasaba lo mismo cuando ella tuvo que ir a uno de esos entrenamientos en ese infierno helado, teniendo envidia de quien se escaqueaba en lugar de ella. Es ingenioso porque sabe que esa mañana el capitán superior, el mandamás no estará y solo se encarga un soldado de mayor rango que ellos al que puede engañar con facilidad; así que tan solo coge una carta vieja sin nada dentro donde pone el nombre del capitán para entonces comenzar su plan.
En medio del pasillo ella finge ir con los demás al entrenamiento, pero llegado un tramo por donde van a por unas escaleras entonces ella desliza la carta en unos escalones más atrás mientras ella baja lentamente y se para incluso a atarse las cordoneras unos escaleras, diciéndole a sus compañeras que se adelanten sin ellas. Mira hacia atrás para ver si algún necio cae en su trampa de la carta falsa con el nombre del capitán, pues entonces ella actuará rápido para meterse por medio y ser ella, junto al tonto que la coja, quienes vayan buscando a ese tipo.
La araña ya ha preparado su tela para comerse a la mariposa que caiga en sus redes.
