Si había algo que a Jesse le gustaba, y además, le parecía útil era estrechar lazos con su compañeros, en especial con aquellos con los que compartía división, en este caso su objetivo era conocer más en profundidad a Nyssa. Saber más de ella en general, y por supuesto, si ella quería, también conocer si ella tenía un objetivo más allá de simplemente ser un soldado de la marina. Una meta que el propio Jesse seguía buscando.
Pudo ver en la distancia como la mencionada mujer estaba entrenando con dureza a pesar de que la mayoría ya se habían marchado. Debía decir que el traje de entrenamiento de la marina le quedaba muy bien. Se acercaba a la espalda de ella, no porque quisiera pillarla por sorpresa, si no porque la zona por la que había entrado a la sala de práctica provocaba que tuviera que acercarse de esa forma a ella.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, como para que ella pudiera oírle sin tener que alzar la voz decidió hablar. No obstante en uno de los movimientos de ello pudo ver una especie de pico que brotaba del escote de la muchacha, algo que no podía definir lo que era, y estaba seguro de que tampoco sería buena idea preguntar, no quería que ella le viera como un pervertido, pero es que solamente le quedaba un ojo y su vista panorámica era limitada.
– Buenas compañera. – Saludo con su alegría habitual, con una sonrisa en los labios. – Me alegro de que al final hayas evitado que apuñalará la mano del gigante. Es obvio quien tiene la mente más fría en situaciones críticas. – Lo decía, porque en serio estaba pensando en apuñalar la mano de Alex si ella no le hubiera detenido, aunque también se unió Kagura a esa petición.
Se quedó pensativo un momento, se echó los brazos a la espalda y frotando la punta de su bota contra el suelo finalmente dijo lo que quería decir.
– Gracias por evitar que cometiera una imprudencia y poneros en peligro a todos. – Era impulsivo, y tenía que tener en cuenta que en muchas situaciones era mejor mantener la calma y actuar con cabeza, aunque esas cosas nunca se le habían dado del todo bien.
Se preguntaba qué opinión tendría su nueva compañera de él, después de haberle tenido que detener a punto de cometer una imprudencia, que sí, probablemente la intención era la de detener al gigante, pero no había pensado en la otra gran cantidad de posibilidades que realmente serían peores que la situación de ir sobre la palma de la mano de aquel chico.
Se quedó quieto observando a su nueva compañera, Nyssa, y ver qué era lo que tenía que decir a sus palabras. Consideraba que seguramente la opinión de la chica sobre él, tal vez, no era la mejor especialmente, porque nadie en aquella primera reunión le había respetado como líder, al menos esa impresión daba, y eso no era una buena señal…
Pudo ver en la distancia como la mencionada mujer estaba entrenando con dureza a pesar de que la mayoría ya se habían marchado. Debía decir que el traje de entrenamiento de la marina le quedaba muy bien. Se acercaba a la espalda de ella, no porque quisiera pillarla por sorpresa, si no porque la zona por la que había entrado a la sala de práctica provocaba que tuviera que acercarse de esa forma a ella.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, como para que ella pudiera oírle sin tener que alzar la voz decidió hablar. No obstante en uno de los movimientos de ello pudo ver una especie de pico que brotaba del escote de la muchacha, algo que no podía definir lo que era, y estaba seguro de que tampoco sería buena idea preguntar, no quería que ella le viera como un pervertido, pero es que solamente le quedaba un ojo y su vista panorámica era limitada.
– Buenas compañera. – Saludo con su alegría habitual, con una sonrisa en los labios. – Me alegro de que al final hayas evitado que apuñalará la mano del gigante. Es obvio quien tiene la mente más fría en situaciones críticas. – Lo decía, porque en serio estaba pensando en apuñalar la mano de Alex si ella no le hubiera detenido, aunque también se unió Kagura a esa petición.
Se quedó pensativo un momento, se echó los brazos a la espalda y frotando la punta de su bota contra el suelo finalmente dijo lo que quería decir.
– Gracias por evitar que cometiera una imprudencia y poneros en peligro a todos. – Era impulsivo, y tenía que tener en cuenta que en muchas situaciones era mejor mantener la calma y actuar con cabeza, aunque esas cosas nunca se le habían dado del todo bien.
Se preguntaba qué opinión tendría su nueva compañera de él, después de haberle tenido que detener a punto de cometer una imprudencia, que sí, probablemente la intención era la de detener al gigante, pero no había pensado en la otra gran cantidad de posibilidades que realmente serían peores que la situación de ir sobre la palma de la mano de aquel chico.
Se quedó quieto observando a su nueva compañera, Nyssa, y ver qué era lo que tenía que decir a sus palabras. Consideraba que seguramente la opinión de la chica sobre él, tal vez, no era la mejor especialmente, porque nadie en aquella primera reunión le había respetado como líder, al menos esa impresión daba, y eso no era una buena señal…
La primera impresión era al final la que importaba…
Vestimenta
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)

![[Imagen: wpJOwEM.jpeg]](https://i.imgur.com/wpJOwEM.jpeg)