Every man is guilty of all the good he did not do - P. Absoluto T4
#16
Lo positivo de haberse alejado del gentío hostil, era poder compartir un momento relajado junto a Ruri, detalle que sirvió para poder ponerse al día con sus últimas aventuras mientras él se preparaba de cara a lo que sería la misión que finalizó en Kutsukku, antes de seguir avanzando hacia los Cabos Gemelos.

Recibió con sorpresa la presencia de aquel pañuelo azul, mismo que portaba orgullosamente en ese preciso instante, y una sonrisa de oreja a oreja no tardó en aparecer, respondiendo casi de inmediato al entusiasmo que la chica mostraba. —¡Felicidades Ruri! Si algún día tienes un problema, no dudes en contactarme. Yo me haré cargo de todo lo que te ponga en peligro. —se señaló, víctima de un instinto protector que detectó pocos segundos después. Una risilla se escapó de entre sus labios.

—Aunque... supongo que si conseguiste que te reclutaran, es porque demostraste ser capaz. ¡Nada! Me tocará confiar en que sabrás defenderte. —entonces se acercó súbitamente al oído de la chica, susurrándole sólo a ella —Si necesitas dinero, es el momento de pedirlo. —y como si nada, volvió a su posición original.

A pesar de que preferiría mantener la conversación en un tono agradable, le tocaba rebuscar algo de información adicional sobre el infame Minato, dejando atrás la ayuda económica adicional para Ruri, después de todo lo que vivió, prácticamente sentía una inmensa sobreprotección hacia ella.

Detalles que sólo se profundizarían mientras ambas iban respondiendo a su duda.

Siguen avanzando, y mientras Hasegawa todavía muestra sutiles señales de estar en estado de alerta, observando hacia los lados, detrás y adelante, incluso hacia arriba, escucha a Samantha tener su pequeño instante de risas cada vez más alocadas. Es previo a la más sonora de todas ellas que dirige su mirada cerúlea en su dirección, confirmando lo que temía y también llegando a ver las lágrimas que trata de limpiarse. Habría dicho algo, pero creyó que no encontraría consuelo para las memorias que seguramente atravesaban su mente.

Fue Ruri quien tomó la palabra, colocando una de sus manos sobre el parche, como si tratase de proteger una herida expuesta al rojo vivo. Sus dedos se mueven levemente en una fuerte tensión de sólo imaginar lo que habrá experimentado, encerrada allí en una situación verdaderamente horrorosa. Ningún adjetivo alcanzaba para describir la crueldad que atravesó su cuerpo, y las cicatrices de su mente, imaginó que el caso de Samantha sería algo similar considerando su reacción.

La tensión se rompe al encontrar un refugio provisional, donde después del esfuerzo físico quizás podrían reponer energías y volver a ponerse en movimiento, detalle que no alcanzó para eliminar los pensamientos del albino, repasando la información y la necesidad de volver con Issei. Después de todo, y según la carta, Minato, o Yamato, ya no sabía cómo llamarle, había muerto en Baterilla, y es tras establecerse todos dentro de aquel interior que Samantha se atreve a preguntar cómo murió.

Shin se mantiene de pie, repasando los hechos, intentando unir cabos sueltos y calmando la urgencia de ir a toda marcha junto a su primo, en su defecto centra sus pensamientos en las memorias que aquella misión junto a Ruri le dejaron, y decide contar la verdad.

—¡Lo derroté, por supuesto! —afirmó, alzando el puño a la altura de su pecho —Aunque la suerte jugó de mi lado. Es posible que me haya terminado venciendo si seguíamos ese ritmo, pero la finca terminó explotando. —suspiró, negando con la cabeza. —Desde entonces enfrenté enemigos más poderosos, y desarrollé nuevas habilidades. Si hubiésemos peleado en estas condiciones, Minato no habría tenido oportunidad. —su sonrisa confiada lo afirma con una simpleza que puede asustar. No parece mentir al respecto.

—No será suficiente, de todas formas. Si pretendo cambiar el mundo, debo eliminar todas las posibilidades que permitan a personas como Minato obrar con libertad. —afirmó, una respuesta más directa a los relatos que contaron minutos atrás. —Cantarás muchas canciones sobre mí, Sammy. Y tú, Ruri, vas a desear no haberme tenido nunca como tu superior. —intentó aligerar la carga de los comentarios respecto a Minato con los puntos fuertes de ambas mientras seguía recuperando energía. De momento no creyó que fuese necesario utilizar elementos médicos para estabilizarse, con su aguante actual podía dominar cualquier tipo de situación.

—Hasta entonces... ¿me ayudas con el fuego, Ruri? Nunca hice este tipo de trabajos antes... —nacido en cuna de oro, tenía hordas de mayordomos dispuestos a dar la vida por él, ¿cómo no crecer con tanto ego de esa forma? Además de ser un absoluto prodigio.

Prefería mantener el ánimo alto, estabilizar la temperatura de las dos y pensar sobre esa guerra familiar. Una vez estuviesen a salvo buscaría a Issei, quizás en donde descansaba Minato habrían más respuestas.

El collar bajo su uniforme daba la sensación de arder.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1871 + 0 = 1871
Energia: 1223 + 28 = 1251
Espiritu: 468 + 0 = 468


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RE: Every man is guilty of all the good he did not do - P. Absoluto T4 - por Hasegawa Shin - 19-05-2026, 06:30 AM

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