14-05-2026, 04:21 PM
Una vez había propuesto el juego a aquellos sujetos de mala muerte, había decidido jugar para ganar, ya venia con una racha de pérdidas en sus apuestas bastante fuertes y en aquella ocasión había marcado las cartas que llevaba consigo, de una manera muy sutil donde solo ella podría saber, o por lo menos estaba lo suficientemente sobria para fijarse en dichos detalles minimalistas
Quizás una de las cosas a su favor, era su belleza, Sylvanas había nacido pobre, sin un hogar pero era muy hermosa y aquello durante mucho tiempo lo utilizo a su favor, algunos de aquellos sujetos estaban más pendiente de ella que del juego, pero las cosas cambiaron cuando una nueva chica se sentó en el juego, con una actitud bastante ruda, y amenazante al resto de los presentes.
La joven peliblanca guardo silencio, mientras analizaba a la nueva chica, por su actitud era evidente que se trataba de una mujer de alta mar, no había conocido a nadie se que comportará de esa manera y fuera y a simple persona de pueblo — es un juego bastante simple — respondió junto a una sonrisa, manteniendo la calma — colocamos cartas boca abajo, y apostamos, la carta de mayor valor gana — cerro su ojo derecho, a la vez que le ofrecía las cartas — ¿Quieres probar tú suerte? Te dejo prepararlas — estaba confiada en que no iba a perder, sabía cuando retirarse de una apuesta y cuando poder subirla.
Su atención estaba enfocada en la nueva chica, quería tratar de conocer sus mañas, sus gestos y poder aprender de ella, quizás de esa manera podría tener una nueva ventaja en el juego — podemos jugar una sin apostar, o apuestas bajas para que aprendas — abrio el ojo que había mantenido cerrado — ya sabes lo que dicen, la primera es gratis — y así empezaban las ludopatías
Quizás una de las cosas a su favor, era su belleza, Sylvanas había nacido pobre, sin un hogar pero era muy hermosa y aquello durante mucho tiempo lo utilizo a su favor, algunos de aquellos sujetos estaban más pendiente de ella que del juego, pero las cosas cambiaron cuando una nueva chica se sentó en el juego, con una actitud bastante ruda, y amenazante al resto de los presentes.
La joven peliblanca guardo silencio, mientras analizaba a la nueva chica, por su actitud era evidente que se trataba de una mujer de alta mar, no había conocido a nadie se que comportará de esa manera y fuera y a simple persona de pueblo — es un juego bastante simple — respondió junto a una sonrisa, manteniendo la calma — colocamos cartas boca abajo, y apostamos, la carta de mayor valor gana — cerro su ojo derecho, a la vez que le ofrecía las cartas — ¿Quieres probar tú suerte? Te dejo prepararlas — estaba confiada en que no iba a perder, sabía cuando retirarse de una apuesta y cuando poder subirla.
Su atención estaba enfocada en la nueva chica, quería tratar de conocer sus mañas, sus gestos y poder aprender de ella, quizás de esa manera podría tener una nueva ventaja en el juego — podemos jugar una sin apostar, o apuestas bajas para que aprendas — abrio el ojo que había mantenido cerrado — ya sabes lo que dicen, la primera es gratis — y así empezaban las ludopatías
