14-05-2026, 02:06 AM
Mizuki vuelve a impresionarlos a todos con una jugada que nadie esperaba. Y si bien los hombres que se habían lanzado al ataque estaban listos para poder dejar el mundo de los vivos ese mismo día y en ese instante, iban a tener la oportunidad de continuar respirando y respondiendo por sus propios actos por un día más. El ataque de la Gyojin es devastador y eficiente; no solo logra asaltar a la unidad de tiradores que ya estaba lista para descargar una ráfaga de plomo sobre los rebeldes, sino que además logra avanzar entre ellos, deshaciéndose de todos y cada uno a una velocidad aún mayor de la que ellos podrían tener la oportunidad de reaccionar.
Con los mercenarios derrotados, Mizuki no se detiene, sino que además captura también al líder de aquella cooperativa y lo toma como rehén inmediatamente por el cuello.
—¿Q-Qué? ¿C-Como t-te at-treves? —Dijo el hombre forcejeando inútilmente por separarse—. ¡Déjame ir! ¿Es dinero lo que quieres? Te daré todo el que quieras... —Por supuesto, era mentira.
Los hombres que habían decidido luchar junto a la Gyojin se aproximaron rápidamente y la rodearon, aunque no parecían hostiles en lo absoluto. Lo que sí es que de la determinación que les había visto antes, ahora lo que Mizuki podría notar era genuina preocupación. ¿Quizás estaban sintiendo pena por el hombre? Habían visto lo que le hizo a Pierre y sabían un castigo físico así no iba a ser algo que este otro hombre pudiera soportar. Uno era un luchador, el otro era solo un idiota venido a más.
—Por favor. No lo haga. Déjenoslo a nosotros. Si lo lastima, no podremos cobrarle todo el daño que nos ha causado. —El tono del rebelde era casi suplicante—. No ensuciaremos su victoria arrebatándole la vida ni destruyéndolo. Pero le pido que nos lo deje para que podamos hacer justicia de manera correcta con ese hombre.
Y siguiendo con lo que el hombre decía, los otros tres se acercaron a Mizuki y se aseguraron de retirar al hombre de brazos de la Gyojin, no sin antes haberlo esposado y amordazado. Por supuesto, el desagradable sujeto pataleó y vociferó, pero le fue en vano, pues ahora estaban siendo llevado por los otros tres en dirección a donde se habían llevado a los heridos antes, y a Pierre.
El que quedaba allí se paró frente a Mizuki y le hizo un saludo agradecido. Luego se buscó en sus bolsillos un token que cargaba consigo y lo extendió a ella. Era parecido a una moneda, incluso tenía el mismo color dorado de un berry. Pero en lugar de estar marcada por el Gobierno Mundial, tenía una orquídea impresa en ella. Y también cabe decir que era bastante vieja.
—Hubo un tiempo en que Matsuri y el Reino de Ran eran un lugar más... libre... esta moneda, y otras más parecidas a esta se pasan entre algunas de nuestras familias para recordarnos que no hay ningún mal que dure ni un cuerpo que lo aguante. Quiero que la conserve usted. Podré vivir más gracias a sus actos hoy. Y vamos a dar nuestro grano de arena para la causa de la revolución. Cuando se encuentre con alguien de esta isla durante su viaje, puede usar esta moneda. Seguro que encontrará un amigo en quien la reciba.
Y dicho aquello, el hombre sonrió de manera tranquila y se despidió. No iba a quedarse allí más tiempo. Había burlado a la muerte dos veces ese día y sería arrogante pensar en que lo lograría una tercera.
Con los mercenarios derrotados, Mizuki no se detiene, sino que además captura también al líder de aquella cooperativa y lo toma como rehén inmediatamente por el cuello.
—¿Q-Qué? ¿C-Como t-te at-treves? —Dijo el hombre forcejeando inútilmente por separarse—. ¡Déjame ir! ¿Es dinero lo que quieres? Te daré todo el que quieras... —Por supuesto, era mentira.
Los hombres que habían decidido luchar junto a la Gyojin se aproximaron rápidamente y la rodearon, aunque no parecían hostiles en lo absoluto. Lo que sí es que de la determinación que les había visto antes, ahora lo que Mizuki podría notar era genuina preocupación. ¿Quizás estaban sintiendo pena por el hombre? Habían visto lo que le hizo a Pierre y sabían un castigo físico así no iba a ser algo que este otro hombre pudiera soportar. Uno era un luchador, el otro era solo un idiota venido a más.
—Por favor. No lo haga. Déjenoslo a nosotros. Si lo lastima, no podremos cobrarle todo el daño que nos ha causado. —El tono del rebelde era casi suplicante—. No ensuciaremos su victoria arrebatándole la vida ni destruyéndolo. Pero le pido que nos lo deje para que podamos hacer justicia de manera correcta con ese hombre.
Y siguiendo con lo que el hombre decía, los otros tres se acercaron a Mizuki y se aseguraron de retirar al hombre de brazos de la Gyojin, no sin antes haberlo esposado y amordazado. Por supuesto, el desagradable sujeto pataleó y vociferó, pero le fue en vano, pues ahora estaban siendo llevado por los otros tres en dirección a donde se habían llevado a los heridos antes, y a Pierre.
El que quedaba allí se paró frente a Mizuki y le hizo un saludo agradecido. Luego se buscó en sus bolsillos un token que cargaba consigo y lo extendió a ella. Era parecido a una moneda, incluso tenía el mismo color dorado de un berry. Pero en lugar de estar marcada por el Gobierno Mundial, tenía una orquídea impresa en ella. Y también cabe decir que era bastante vieja.
—Hubo un tiempo en que Matsuri y el Reino de Ran eran un lugar más... libre... esta moneda, y otras más parecidas a esta se pasan entre algunas de nuestras familias para recordarnos que no hay ningún mal que dure ni un cuerpo que lo aguante. Quiero que la conserve usted. Podré vivir más gracias a sus actos hoy. Y vamos a dar nuestro grano de arena para la causa de la revolución. Cuando se encuentre con alguien de esta isla durante su viaje, puede usar esta moneda. Seguro que encontrará un amigo en quien la reciba.
Y dicho aquello, el hombre sonrió de manera tranquila y se despidió. No iba a quedarse allí más tiempo. Había burlado a la muerte dos veces ese día y sería arrogante pensar en que lo lograría una tercera.
A gyojin with a mission!

). Un saludo y un abrazo enorme.![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)