14-05-2026, 01:48 AM
Dejó que la propia Nyra cerrase su comentario sobre Himari, asintiendo con un gesto solemne. De nada servía fantasear sobre ideas o interacciones que no iban a pasar, y realmente nunca fue su plan caer en aquel gesto de creatividad al pronunciar esas palabras, sólo hiló las tendencias de odio que suelen seguir las emociones del sujeto que se adjudica el título de 'padre' sobre él, porque veía un patrón incluso y si Kuroshiro tenía su propia visión del mundo, su energía única.
El viejo odia la humanidad. El individualismo.
Suspiró, perdió la cuenta de cuántas veces lo había hecho ya, era el efecto irremediable de interactuar con Ichiro, trayendo consigo la consecuencia de que justo la rubia llegó a verlos, dificultando el que pueda huir de ella por completo, al menos en lo emocional. Y si bien, no se sentía presionado, las preguntas que le cayeron impactaron de manera certera en su pecho, incapaz de distraerse ni aunque ella volvía a tocarlo, esta vez en sus labios.
—¡Oye! —se quejó, simulando que iba a morderla, y fallando adrede en el proceso. Se robaba páginas de su libro, esa manera tan descarada de entrar en contacto con la gente... había una diferencia enorme cuando se lo hacían a él, al menos lo percibía con una intimidad que atravesaba su guardia social. —No juegues a adivinar lo que haré, porque entonces buscaré sorprenderte de verdad. —se cruzó de brazos, haciendo una pose de niño pequeño y advirtiendo algo que era real. Lastimosamente para la paciencia de las personas, Shin tenía una creatividad infinita si de payasadas se trataba.
Tuvo suerte de que las preguntas tenían mucho más peso.
—Tenías miedo de que nuestra primera cita hubiese sido mentira. —contestó a la primera de las dos cuestiones, y si bien, todo se podía resumir a eso, decidió explicarse un poco más. —Y viste cosas que no debías. Realmente nadie tiene la responsabilidad de lidiar con mi familia, o mi pasado. —reconoció, sincerándose con las cargas que esa lucha entre clanes conllevan. —Yo no miento, o al menos no suelo hacerlo en todo. Y si hay algo que no es verdad, es porque decidí que así sería más fácil para los demás. —cargar con las cadenas de sus compañeros, las preocupaciones, los miedos.
—Y es así como debe ser porque lo que pasó no se puede cambiar. Quienes se preocupan por mí, son unos tontos, eso te incluye, y al idiota de Kael. —frunce el ceño al decirlo, mirando hacia el cielo, su vista sigue fija ahí. —Sólo se puede moldear el presente y el futuro. Tengo que centrarme en lo que voy a cambiar. —ya no se trataba de un "puedo", Shin lo asumía con todas las certezas que era capaz de imaginar —No voy a perderme en el camino, porque aunque algunos recuerdos duelan... —su diestra se cerró en un puño, con el pulgar extendido señalando a su pecho, a la altura del corazón, y girando su rostro hacia ella.
El viejo odia la humanidad. El individualismo.
Suspiró, perdió la cuenta de cuántas veces lo había hecho ya, era el efecto irremediable de interactuar con Ichiro, trayendo consigo la consecuencia de que justo la rubia llegó a verlos, dificultando el que pueda huir de ella por completo, al menos en lo emocional. Y si bien, no se sentía presionado, las preguntas que le cayeron impactaron de manera certera en su pecho, incapaz de distraerse ni aunque ella volvía a tocarlo, esta vez en sus labios.
—¡Oye! —se quejó, simulando que iba a morderla, y fallando adrede en el proceso. Se robaba páginas de su libro, esa manera tan descarada de entrar en contacto con la gente... había una diferencia enorme cuando se lo hacían a él, al menos lo percibía con una intimidad que atravesaba su guardia social. —No juegues a adivinar lo que haré, porque entonces buscaré sorprenderte de verdad. —se cruzó de brazos, haciendo una pose de niño pequeño y advirtiendo algo que era real. Lastimosamente para la paciencia de las personas, Shin tenía una creatividad infinita si de payasadas se trataba.
Tuvo suerte de que las preguntas tenían mucho más peso.
—Tenías miedo de que nuestra primera cita hubiese sido mentira. —contestó a la primera de las dos cuestiones, y si bien, todo se podía resumir a eso, decidió explicarse un poco más. —Y viste cosas que no debías. Realmente nadie tiene la responsabilidad de lidiar con mi familia, o mi pasado. —reconoció, sincerándose con las cargas que esa lucha entre clanes conllevan. —Yo no miento, o al menos no suelo hacerlo en todo. Y si hay algo que no es verdad, es porque decidí que así sería más fácil para los demás. —cargar con las cadenas de sus compañeros, las preocupaciones, los miedos.
—Y es así como debe ser porque lo que pasó no se puede cambiar. Quienes se preocupan por mí, son unos tontos, eso te incluye, y al idiota de Kael. —frunce el ceño al decirlo, mirando hacia el cielo, su vista sigue fija ahí. —Sólo se puede moldear el presente y el futuro. Tengo que centrarme en lo que voy a cambiar. —ya no se trataba de un "puedo", Shin lo asumía con todas las certezas que era capaz de imaginar —No voy a perderme en el camino, porque aunque algunos recuerdos duelan... —su diestra se cerró en un puño, con el pulgar extendido señalando a su pecho, a la altura del corazón, y girando su rostro hacia ella.
Sonrió con una fuerza capaz de apaciguar cualquier preocupación.
—Todo lo importante está aquí.
Donde convergían su pasado, presente y futuro.
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)
