07-05-2026, 11:37 PM
Alejado del bullicio, de la gente, de los dilemas mundanos que pudieran presentar, en solitario, sin mas compañía que el y sus propios pensamientos. En una pequeña colina llena de pasto verde se encontraba descansando entre la sombra de varios arboles un hombre, sentado en el pasto y su espalda recargada en uno de estos frondosos arboles. Miraba, asimilaba, respiraba todo ese aire puro y la tranquilidad de la naturaleza misma. Después de semanas sin estar en un clima agradable por fin estaba en la isla numero dos de la corriente Akai. La manera en que llego fue un tanto fortuita logrando colarse junto con Melly en un barco mercante, no sin tener que sobornar a uno de los tripulantes, el mismo que después fue robado por su nakama, claramente sin que este se diera cuenta. Para Dharma era bastante usual las cosas que realizaba su navegante mas extravagante, navegante sin navío, capitán sin tripulación.
| Mierda... este buen clima y esta isla... impulsan a querer jubilarse de esta vida tan forzada... En que momento elegí ser quien debía ser... en que momento... | No eran preguntas solo anotaciones. | Hablando solo por que nunca me he llevado bien con nadie que pueda hilar palabras adecuadamente, bueno... ahora esta Melly... ella es agradable y rara a una manera que puedo entender y que además no me incomoda... pero perder tanto y apenas ganar poco... maldita ruta.... maldito Grand Line... sobre ti descargare todo mi pesar, mi desidia y mi inconformidad... sobre ti y sobre todo lo que se interponga en mi camino... Jahjahjah... |
Su risa hacia eco entra la soledad de la naturaleza, sus pensamientos extraños vociferados sin detenimiento alguno, eran muestra de su total confianza. | Pero por lo menos hoy, solo seré un tonto más... solo hoy aquí | En eso comenzó a cerrar los ojos lentamente, mientras observaba la variedad de flores y colores que tenia a varios cientos de metros de el, un paisaje excepcional, el viento corría refrescando con una brisa especial. El ambiente de la isla era de mucho comercio y cordialidad. Tanta paz era extraña y le agradaba, no estaba demente. Aun no caía en esa locura ni en esos traumas de buscar aniquilar todo lo que no fuera útil. Pero quizá un día todo esa búsqueda de paz se transformaría en la búsqueda del caos. En su interior lentamente se agitaba y se alzaba un universo de conflictos, una oscuridad endemoniada. Nadie podría detener lo que se estaba forjando en el interior de la mente y el espíritu de Dharma. Nadie, solo él, quizá.
A su mente venían filosofías extrañas, pensamientos cruentos y violentos, ideas de poder y de la oscuridad misma, divinidades de lo maligno. Pero al mismo tiempo que se dejaba poseer por las ideas mas extrañas y oscuras, su mente las absorbía como propias. La paz, la calma eran de lo mas agradables, pero aburrían, pero dejaban todo intacto, dejaban todo al natural, como si esa utopía pudiera ser real y además la única. Sabiendo que hay mas seres, repugnantes, tontos, inútiles y soberbios merodeando por ahí, pensando que lo tienen todo controlado, pensando que nadie puede reventarles el corazón, pensando que Dharma no aplastara sus ilusiones y seguridades. Ese es mi propósito.
| Mierda... este buen clima y esta isla... impulsan a querer jubilarse de esta vida tan forzada... En que momento elegí ser quien debía ser... en que momento... | No eran preguntas solo anotaciones. | Hablando solo por que nunca me he llevado bien con nadie que pueda hilar palabras adecuadamente, bueno... ahora esta Melly... ella es agradable y rara a una manera que puedo entender y que además no me incomoda... pero perder tanto y apenas ganar poco... maldita ruta.... maldito Grand Line... sobre ti descargare todo mi pesar, mi desidia y mi inconformidad... sobre ti y sobre todo lo que se interponga en mi camino... Jahjahjah... |
Su risa hacia eco entra la soledad de la naturaleza, sus pensamientos extraños vociferados sin detenimiento alguno, eran muestra de su total confianza. | Pero por lo menos hoy, solo seré un tonto más... solo hoy aquí | En eso comenzó a cerrar los ojos lentamente, mientras observaba la variedad de flores y colores que tenia a varios cientos de metros de el, un paisaje excepcional, el viento corría refrescando con una brisa especial. El ambiente de la isla era de mucho comercio y cordialidad. Tanta paz era extraña y le agradaba, no estaba demente. Aun no caía en esa locura ni en esos traumas de buscar aniquilar todo lo que no fuera útil. Pero quizá un día todo esa búsqueda de paz se transformaría en la búsqueda del caos. En su interior lentamente se agitaba y se alzaba un universo de conflictos, una oscuridad endemoniada. Nadie podría detener lo que se estaba forjando en el interior de la mente y el espíritu de Dharma. Nadie, solo él, quizá.
A su mente venían filosofías extrañas, pensamientos cruentos y violentos, ideas de poder y de la oscuridad misma, divinidades de lo maligno. Pero al mismo tiempo que se dejaba poseer por las ideas mas extrañas y oscuras, su mente las absorbía como propias. La paz, la calma eran de lo mas agradables, pero aburrían, pero dejaban todo intacto, dejaban todo al natural, como si esa utopía pudiera ser real y además la única. Sabiendo que hay mas seres, repugnantes, tontos, inútiles y soberbios merodeando por ahí, pensando que lo tienen todo controlado, pensando que nadie puede reventarles el corazón, pensando que Dharma no aplastara sus ilusiones y seguridades. Ese es mi propósito.
|Yo soy lo que tú serás.|
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
