De un momento a otro las manos de ella se movieron, Dharma tenia cierta inquietud y además el prejuicio de no confiar en nadie de forma genuina y esta mujer estaba a punto de dirigir sus manos a un punto donde el no solía permitírselo a nadie. Su mente reacciono, sus ojos también, pero algo en su criterio se aturdió por unos segundos. La gentileza que emanaba de alguna forma la mujer, lo había distraído un poco, pero no así a su propia voluntad "primal" aquel instinto innato a su poder. Sin quererlo ni desearlo su mano derecha se había colocado en la empuñadura de su arma a una velocidad imperceptible para cualquier ahí presente.
Sus diestra se había movido con tal velocidad que parecía solo un movimiento sutil del viento, pero estaba a unos instantes de desenfundar su espada y ejercer lo que siempre sabia hacer, violencia, sin embargo, para cuando pensaba hacerlo, aquella mujer de ojos celestes musito unas palabras cargadas de nada más que paz y bondad.
—- ¿Mejor ahora? | Dharma se quedo quieto, su expresión no había cambiado nada en lo mas mínimo, así como su voz, sus emociones eran casi invariables y aun más con aquellos que conocía nada. | Si. | Dijo al mismo tiempo que pudo sentir como sus cabellos ya no estorbarían en su movimiento y como el sol que se escabullía entre las sombras que proporcionaban los puestos, ya no se sentía con la misma intensidad. Al tiempo el espadachín, soltaba unos cuantos billetes, sabiendo que con eso cubriría el costo.
—- ¿Dharma? …. —- | El oriundo de Wano mantuvo su mirada confusa ante lo que era una reacción de desconocimiento genuina. " Bro... creo que hay gente que no lee el periódico " Pensó, suspirando muy tenuemente, su pecho se inflaba un poco, sabiendo que no abría mas problemas y que esta joven de cabellos naranjas, era nada más una especie de turista, pero los titubeos también eran extraños. | —- Dharma…Dharma…. |
El pirata podría entender que alguien no conociera su nombre o su rostro y ahora menos que había avanzado del South blue, pero no se podía confiar, sin embargo esta chica parecía titubear e intentar recordar. Al mismo tiempo las manos de Dharma volvían al frente, con total naturalidad y su presencia maligna disminuía casi por completo, no es que pudiera hacerse sentir, pues podía disimular solemnidad, paz, tranquilidad, pero aquella presencia era como el mismo se refería a la oscuridad de su interior que le motivaba a desconfiar y exterminar aquello que podría ser perjudicial para él.
| Si... soy ese | La mirada del espadachín se volvió menos intensa e interrogativa, su postura se volvía a reajustar a una postura mas tranquila y relajada | Supongo entonces... que tu también tuviste que sobrevivir a lo mismo que Melly ¿correcto? | Dharma se alejaba un par de pasos del puesto, denotando un poco de más espacio entre la mujer de cabellos naranjas y él. | Entonces no eres solo una turista... ¿Qué eres?|
Dharma termino de hablar, su voz aunque aun seria a su manera de siempre, era con un "dejo" de más relajación y dio pausa a que Miyori pudiera interactuar con la vendedora, el sol aunque era más tenue que en horas intensas, aun podía ser un poco molesto y si ella necesitaba un sombrero, lo mejor era darle un poco de espacio, eso es al menos lo que pasaba por la mente del espadachín. El cual se mantenía esperando a que la joven terminara de hacer su compra, tenia cierta curiosidad ahora de saber como es que no solo conoció a Melly, sino también sobrevivió y como es que podía andar aparentemente sola en este tipo de islas, que aun de cierta forma eran un tanto desconocidas para el propio pelinegro.
Sus diestra se había movido con tal velocidad que parecía solo un movimiento sutil del viento, pero estaba a unos instantes de desenfundar su espada y ejercer lo que siempre sabia hacer, violencia, sin embargo, para cuando pensaba hacerlo, aquella mujer de ojos celestes musito unas palabras cargadas de nada más que paz y bondad.
—- ¿Mejor ahora? | Dharma se quedo quieto, su expresión no había cambiado nada en lo mas mínimo, así como su voz, sus emociones eran casi invariables y aun más con aquellos que conocía nada. | Si. | Dijo al mismo tiempo que pudo sentir como sus cabellos ya no estorbarían en su movimiento y como el sol que se escabullía entre las sombras que proporcionaban los puestos, ya no se sentía con la misma intensidad. Al tiempo el espadachín, soltaba unos cuantos billetes, sabiendo que con eso cubriría el costo.
—- ¿Dharma? …. —- | El oriundo de Wano mantuvo su mirada confusa ante lo que era una reacción de desconocimiento genuina. " Bro... creo que hay gente que no lee el periódico " Pensó, suspirando muy tenuemente, su pecho se inflaba un poco, sabiendo que no abría mas problemas y que esta joven de cabellos naranjas, era nada más una especie de turista, pero los titubeos también eran extraños. | —- Dharma…Dharma…. |
El pirata podría entender que alguien no conociera su nombre o su rostro y ahora menos que había avanzado del South blue, pero no se podía confiar, sin embargo esta chica parecía titubear e intentar recordar. Al mismo tiempo las manos de Dharma volvían al frente, con total naturalidad y su presencia maligna disminuía casi por completo, no es que pudiera hacerse sentir, pues podía disimular solemnidad, paz, tranquilidad, pero aquella presencia era como el mismo se refería a la oscuridad de su interior que le motivaba a desconfiar y exterminar aquello que podría ser perjudicial para él.
| Si... soy ese | La mirada del espadachín se volvió menos intensa e interrogativa, su postura se volvía a reajustar a una postura mas tranquila y relajada | Supongo entonces... que tu también tuviste que sobrevivir a lo mismo que Melly ¿correcto? | Dharma se alejaba un par de pasos del puesto, denotando un poco de más espacio entre la mujer de cabellos naranjas y él. | Entonces no eres solo una turista... ¿Qué eres?|
Dharma termino de hablar, su voz aunque aun seria a su manera de siempre, era con un "dejo" de más relajación y dio pausa a que Miyori pudiera interactuar con la vendedora, el sol aunque era más tenue que en horas intensas, aun podía ser un poco molesto y si ella necesitaba un sombrero, lo mejor era darle un poco de espacio, eso es al menos lo que pasaba por la mente del espadachín. El cual se mantenía esperando a que la joven terminara de hacer su compra, tenia cierta curiosidad ahora de saber como es que no solo conoció a Melly, sino también sobrevivió y como es que podía andar aparentemente sola en este tipo de islas, que aun de cierta forma eran un tanto desconocidas para el propio pelinegro.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
