29-04-2026, 08:43 PM
La jornada se estaba terminando ese día y los trabajadores se iban a sus casas luego de haber estado casi todo el día allí, esperando a conseguir suficiente producción y mérito para un pago que les permitiera costear sus vidas. Se quedaban en el sitio los cuidadores nocturnos -que tampoco eran muchos- y el capataz, quien vivía allí para evitar que los costosos cultivos estuvieran en peligro cuando caía la noche. Esto haría la tarea de infiltración un poco más difícil para nuestra amiga Gyojin, quien pronto notaría que algunos estaban mirándola de más, como si estuvieran esperando que se retiraran. Aunque de momento nadie le decía absolutamente nada... después de todo, tampoco era la última en rise de entre los que habían estado trabajando en el día.
Y quizás fuera algo de suerte o el destino quería jugar con ella, pero unos de los trabajadores, en total unos siete, se habían armado de valor para ir a reclamar en la entrada principal de la casa en la que estaba viviendo Pierre el Callado. Estaban molestos por la cantidad de dinero que les habían dado y aseguraban que no era suficiente para mantener a sus familias. Algunos amenazaban con retirarse de la cooperativa y otros de incluso sabotear los cultivos. Por supuesto, esto llamó la atención de los guardias que estaban allí como del mismo Pierre.
En menos de diez minutos, el escándalo fue suficiente para amontonar a dos docenas de trabajadores descontentos. Suficientes para entretener a todos los guardias. Pierre estaba de pie frente a ellos y parecía estar hablando con alguien a través de un Den Den Mushi bebé. Poco o nada se hablaba de la Gyojin que estuvo durante el día por el lugar, incluso no llegaron a notar en lo absoluto que el calzado que llevaba era bastante extraño. Posiblemente tampoco es que pagaran muy bien a los guardias...
Si Mizuki se daba la maña, podría escabullirse en la casa. O bien podría mirar más de lo que decían los trabajadores descontentos, quienes estaban recriminándole a Pierre las heridas que había causado a varios de sus colegas la semana pasada cuando reclamaron; y por la reputación que tenía ese capataz, era más que seguro que también iba a terminar golpeando a aquellos productores que solo estaban reclamando lo que les parecía que era justo.
En lo que todo eso sucedía, ya había caído casi por completo la noche y quedaban apenas unos minutos escasos de luz; el sol daba sus últimos rayos, dando una ilumunación anaranjada a todo el sitio y alargando las sombras por varios metros ya. Quizás esto pudiera servir de ventaja para ocultar a la Gyojin, o quizás le jugara en contra. Lo que Mizuki seria capaz de entrever por la situación es que tenía un margen bastante chico para infiltrarse en la casa del capataz antes de que golpeara severamente a los trabajadores. Si hacia esto, no iba a poder ayudarlos, sin embargo.
Y quizás fuera algo de suerte o el destino quería jugar con ella, pero unos de los trabajadores, en total unos siete, se habían armado de valor para ir a reclamar en la entrada principal de la casa en la que estaba viviendo Pierre el Callado. Estaban molestos por la cantidad de dinero que les habían dado y aseguraban que no era suficiente para mantener a sus familias. Algunos amenazaban con retirarse de la cooperativa y otros de incluso sabotear los cultivos. Por supuesto, esto llamó la atención de los guardias que estaban allí como del mismo Pierre.
En menos de diez minutos, el escándalo fue suficiente para amontonar a dos docenas de trabajadores descontentos. Suficientes para entretener a todos los guardias. Pierre estaba de pie frente a ellos y parecía estar hablando con alguien a través de un Den Den Mushi bebé. Poco o nada se hablaba de la Gyojin que estuvo durante el día por el lugar, incluso no llegaron a notar en lo absoluto que el calzado que llevaba era bastante extraño. Posiblemente tampoco es que pagaran muy bien a los guardias...
Si Mizuki se daba la maña, podría escabullirse en la casa. O bien podría mirar más de lo que decían los trabajadores descontentos, quienes estaban recriminándole a Pierre las heridas que había causado a varios de sus colegas la semana pasada cuando reclamaron; y por la reputación que tenía ese capataz, era más que seguro que también iba a terminar golpeando a aquellos productores que solo estaban reclamando lo que les parecía que era justo.
En lo que todo eso sucedía, ya había caído casi por completo la noche y quedaban apenas unos minutos escasos de luz; el sol daba sus últimos rayos, dando una ilumunación anaranjada a todo el sitio y alargando las sombras por varios metros ya. Quizás esto pudiera servir de ventaja para ocultar a la Gyojin, o quizás le jugara en contra. Lo que Mizuki seria capaz de entrever por la situación es que tenía un margen bastante chico para infiltrarse en la casa del capataz antes de que golpeara severamente a los trabajadores. Si hacia esto, no iba a poder ayudarlos, sin embargo.
A Gyojin with a mission!

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)