[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4
#43
[personajeinvalido=3367] 
 
 
¿Qué era algo que podía revivirme de las garras del cansancio? Ver a la tripulación completa. Barald, el único lo suficientemente genial y confiable para no abandonarme, Ryota, Runin, Yuuki, Wyatt, Cardan y Tocho Morocho. Finalmente. En el lugar que, geográficamente, había dado de ser lo que buscábamos pero donde la suerte nos había hecho una broma de pésimo gusto.
 
Nunca más ¿me escuchaste, suerte? No seas tan quisquillosa conmigo que lo único que este pobre hombre ha hecho es amarte. Levanté la cabeza al escuchar el hablar del capitán, notando también la cercanía entre Runin y este. Huh, Ver evolucionar aquello podría ser muy interesante. Quien lo diría: El extrañar une más a la gente, suponía… Maldita sea, no era momento para que aquel pelinegro yakuza apareciera en mi mente. Fuera de aquí pensamientos intrusivos. Seguía estando en la mierda y probablemente si ese hombre me viera en este estado se preocuparía de más. Debía llamarle, pronto. Sin más, tomé la cantimplora que Runin me ofrecía, tomándola para olerla apenas y darle un sorbo antes de guardarla en mi pantalón. Se la devolvería en un rato pero algo me dice que la iba a necesitar pronto. —Ah, querida, siempre sabes lo que necesito. Dicen que alcohol para las heridas, así que provecho. —
 
Con un quejido intenté reincorporarme, bajando de la espalda del hombre de ojos rojos, me dolía la espalda: Mi postura me recordaba al maldito viejo cada vez que terminaba de trabajar. No, probablemente me dolía más que a él y estaba tomándolo como todo un campeón. —Venga, lo voy a aceptar pero no por gusto, capitán ¿me entiendes? Bien podría quedarme por aquí y vigilar lo que hacen, soy un supervisor muy exigente. Vamos, no me malacostumbres o no querré volver a pisar tierra y prometo por mi amante el mar que lo cumplo.— Bromeé, dándole una palmada en la espalda al espadachín antes de cruzar mi brazo por su espalda para apoyarme en este y caminar a los camarotes.
 
Estaba oscuro, dándole un toque lúgubre que no ayudaba con mi inquietud: Parte de la tripulación estaba fuera de mi visión una vez más y eso sin duda me causaba cierta inquietud, estarían bien, al igual que nosotros. Nadie estaba solo y solo necesitaba un pequeño descanso antes de retomar mi usual y fuerte yo. —Nah y si explota pues igual ya le tocaba. Con nuestra fortuna no me parecería extraño. —
 
Esperé a que el hombre abriera la puerta para entrar con este, soltando un doloroso quejido al reposar contra la cama, ladeando la cabeza al espadachín. —Mira esto, sin luz es una mierda, si yo fuera el capitán del navío saltaba al mar por la vergüenza. Servicio deplorable. — Le sonreí, intentando que no notara la expresión de dolor detrás y finalmente cerré los ojos, quitándome los lentes para dejarlos a un lado de la cama. El mar se mecía pero no daba tranquilidad: Nuestro destino era mucho más intenso de lo que había sido y el viaje apenas iniciaba. Noté que el hombre comenzó a curarme, y solo pude soltar una pequeña risa antes de observarlo una vez más. —No dejas ninguna cuenta pendiente ¿verdad? Eso es honorable. Si alguien quiere hacerte algo te traeré su cabeza como regalo. Palabra de comerciante. —
 
Y la inquieta quietud volvió, inquieta pues en realidad no había quietud más que truenos, relámpagos e incesante mar: Tal vez molesta porque no me hundí en sus brazos: no lo disfrutaba, menos cuando me costaba estar tan alerta. —¿Sabes? Cuando el viejo me curaba dolía como la mierda, las heridas duelen y sanarlas para que no se infecten es peor ¿me entiendes? Así que me enseñó una canción que cantaban los borrachos de sus amigos— Carraspeé, tomando aire antes de comenzar a cantar.
Cita:
—“With iron fists
We shout at the sea
These fish won't have
Our company
At least not today
Not while we breathe
Yo ho ho aye oh…”—

 
Esperaba que eso nos distrajera lo suficiente, acompañando el temblar del mar y sintiendo la percusión de los truenos acompañar la canción ¡La dama Mar podría estar molesta conmigo pero el cielo sabía que esta era una muy buena canción! Y entonces comenzamos a levantarnos, el barco comenzaba a moverse como un barril en una tormenta y solo pude sostenerme de la base de la cama esperando lo mejor y entonces… el descenso. —Puedes intentar cortarlo, es más, te hago un cenicero, idiota. Ah, la lata se mueve… ¡No están llevando pescados en barriles! No dejan a un hombre entonar en paAAAA — Era terrible, como si estuviéramos en aquellos juegos a los que prometimos subirnos, el barco parecía moverse con ansía como si también deseara llegar al destino o tirarnos por la borda.
 
Eso era lo que necesitaba, un parche, con lo que sentirme mejor para nuestro siguiente capitulo. —Venga, suficiente descansamos y no te voy a cobrar la canción. — Le sonreí, acomodándome ligeramente una de las vendas, probablemente necesitara más, pero que más daba: De pie o acostado, apenas podría cerrar los ojos. 
 
 
Resumen

 
Karmas

 
Posicionamiento

 
Bélico

 
 
 
Gastos de energía y vitalidad

 
 
 
Akuma

 
 
Estados

 
Inventario
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 31 + 100 = 131
Energia: 1524 + 22 = 1546
Espiritu: 249 + 0 = 249


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4 - por Tezca Norova - 23-04-2026, 09:07 PM

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