[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4
#42

Y al fin, una tripulación reunida y viva después de todo lo que habían pasado se juntaba de nuevo en el mismo ferri que los trajo hasta aquí. Barald no sabía que clase de historias podrían contarle cada uno de ellos de ese sitio, lo que el tenía claro es que cada uno de los allí presentes había vivido su propia parte de esta aventura, no hacía falta hablar demasiado de momento pues con sus propios ojos veía el resultado. Apaleados, todos y cada uno de ellos había sufrido a su manera pero habían conseguido encontrarse ¿aun recuerdan como se desmayaron o se les olvidó? Barald no supo el que, ni el como, pero recordó por un momento aquella sensación de desconexión en su cerebro, como si se desmayara sin un motivo aparente. Quizá en algún tiempo, descubriera de que se trataba. Sabía que todos y cada uno de sus compañeros había vivido una situación parecida a la suya y cuando estuvieran mas tranquilos, con gusto, escucharía todas esas historias, pero no había tiempo que perder. Miro a Tezca cuando reposo con la cabeza su hombro, parecía que sus fuerzas empezaban a agotarse pero aun así ... les dijo a todos que se veían como recién atropellados.

No le faltaba razón, Barald, milagrosamente, a pesar de estar herido y aun mojado por las tremendas zambullidas de papa cocodrilo, había evitado morir y oler a cloaca, era un gran logro. Dejo a Tezca bajar de su espalda, pendiente de el en todo momento por si perdía las fuerzas, dejando que el mismo intentara moverse, aunque tuviera que ayudarlo inmediatamente. Observó la tenacidad de Ryota en sus ojos, dando prioridad a lo que realmente importaba en esos momentos.- Eh Ryota si que te volviste más fuerte hasta pareces un capitán aunque ... ¿te equivocaste de bando no? - Bromeo al castaño, aunque nada mas allá de la propia realidad, si que parecía un capitán marine. Se acercó a el junto a Tezca mientras le ayudaba a caminar, apoyó su mano izquierda en su hombro en señal de complicidad justo cuando paso a su lado, Barald le confiaba la vida de el y la de los suyos a un man que sin barco, era el mejor navegante de todo ese lugar, el sabía lo que tenian que hacer para sobrevivir en alta mar, aunque capaz le diera pereza y dejara todo en manos del destino.

El tono de voz de Barald siempre era el mismo, pausado, tranquilo, pero siempre era directo, Tezca también podría escuchar sus palabras. - Haz que salgamos de aquí bro-  Tras aquellas palabras dejo pasar su mano de largo para continuar su camino mirando a Tezca - ¿crees que el capitán hara que el ferri explote? -  Comentó con Tezca a medida que caminaban poco a poco al interior del barco en búsqueda de un camarote, riendo. - Dahahahahahaha -  Con suerte llego hasta un camarote cerca, abrió la puerta y ayudó al rubio a entrar, colocándolo en una de las camas del camarote mientras rebuscaba entre las cosas que había por allí, había unas cuantas velas. Saco el mechero con el que se encendía los cigarrillos siempre que, sin saber como, había sobrevivido al combate con papa cocodrilo, usándolo para encenderlas alumbrando el lugar. - ¿Así mejor? - Podía ver entre líneas como el rubio disimulaba su estado actual con su comportamiento y Barald, sin decirle palabra alguna, empezaría a tratar sus heridas con el botiquín que Kael le dio antes de que todo acabara.

No era ningún experto, pero sabía lo que tenía que hacer para aplicar un botiquín, aunque no fuera tan rápido como los profesionales. Sonrió con el rubio y su palabra de comerciante, tuvo una gran impresión de el al conocerlo y tras todo lo vivido, sin duda, se había convertido en alguien importante, tanto que lo curaría y aguardaría junto a el hasta su recuperación. - ¿Viste que sprint de espadachín? Ni en tus mejores sueños fuiste  tan rápido. - Ni el mismo creía sus palabras, sabía que era mas lento que una piedra, eso si, sus piernas no pararon. - Sabes que soy justo, es lo menos que puedo hacer. - Dijo el espadachín esta vez en un tono mas serio. Escuchó la historia del viejo de Tezca y su canción. Barald intentaba ponerle el botiquín pero un rubio mal herido creía que estaba de fiesta y no con un cirujano en prácticas  y a pesar de que le hiciera gracia, se contuvo su risa igual que cuando regañabas a un niño pequeño, moviendo su mano izquierda hasta su cara para con tan solo un chasquido, golpearlo con el dedo indicé en la frente mientras seguia aplicando el botiquin.- Si sigues moviéndote así, te corto un brazo idiota - Inmediatamente se dio cuenta de un dato super importante que le faltaba en su ecuación.

[Imagen: ppY1JFX.jpeg]
- ¿Mierda no puedo no? me olvidé que eras de arcilla dahahahahahaha -

Tras su risa siguió curando al rubio. Había pasado un tiempo desde que habían llegado al ferri y por fin, había tratado las heridas del gran capitán postizo de los Hanu Mahana, aunque capaz sus habilidades de curación no son nada del otro mundo. Había estado tan centrado en hacer de medico que había perdido la noción del tiempo y se había perdido todo lo que había ocurrido fuera del barco, hacía poco que Ryota los había visitado en el camarote ¿cuántas horas habían pasado desde que entraron ahí? desconocía de aquello. Podía escuchar los relampagos, y de pronto sintió al barco moverse de manera inesperada, pronto podría salir a fuera a ver lo que estaba pasando pues justo, había terminado de tratar las heridas de su compañero. ¿El barco parecía estar inclinado? ¿por que gritaba tanto la gente de ahí fuera? - ¿Ya puedes andar? Salgamos ahí a fuera, no pienso perderme eso. -

Cofre del tesoro
[Imagen: FIRMA.jpg]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 361 + 0 = 361
Energia: 851 + 22 = 873
Espiritu: 450 + 0 = 450


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4 - por Barald Kane - 23-04-2026, 08:39 PM

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