[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4
#37
En bolas, sí… ¿Qué mejor manera de volver a presentarse a sus compañeros después de haber sido secuestrado, encerrado y puesto a prueba en un combate a muerte que enseñarles la plenitud de su vitalidad en toda su extensión? Al caer la prenda se miró a sí mismo, al cuerpo entrenado pero lleno de cicatrices que ostentaba; vio las marcas de tres puñaladas poco profundas, una en cada empeine de los pies y otra en el hombro izquierdo, y luego miró a Juan. El gyojin estaba como nuevo. Un poco sucio, sí, pero su armadura de piel quitinosa apenas presumía uno que otro rasguño.

Enji sonrió.

—¡Parece que a ti no te hicieron sudar, grandote! ¡Shihahahaha! —Se acercó por un costado y le dio una fuerte palmada en el hombro—. No te vayas a poner arrogante, eh.

Masami llegó poco después a la embarcación y junto a Sigrid atendieron al moribundo Don. ¿Gastar energía para mantenerlo vivo valdría la pena? No estaba seguro, pero dejarlo ensartado en esos pinchos o en las instalaciones subterráneas de las que acababan de escapar hubiera significado lo mismo que darle una última puñalada. Existían cárceles para algo y no se iban a llenar solas.

Además, tenía que retribuirle de alguna forma el espectáculo. Hacía mucho tiempo que no bailaba tanto.

—Oe, ¿y ese tipo qué? —Con el entrecejo apretado y la mano en el cuello, rascando con insistencia su piel pálida, vio como una mola abordaba el barco. Un mastodonte incluso más alto y mucho más corpulento que Sigrid. Reconoció el color y diseño del chaquetón que cubría sus hombros, pero ese detalle, antes que calmarlo, lo puso en alerta. ¿Otro traidor? El veneno empezó a correr desde sus palmas y gotear al suelo… Solo para que, un minuto después, desde debajo de la masa de músculos inertes emergiera Akira.

El rubio luchador de la División 80 levantó sobre su cabeza lo que parecía ser un trofeo de guerra, y no un nuevo enemigo. Rugió como una bestia que saca pecho por el resultado de su caza y luego cayó al suelo.

Ford se acercó y le meó la pierna.

Enji puso los ojos en blanco.

—¡Arriba, rubiales! El barco se va a ir a pique si no te pones a trabajar. —Se acercó y recogió a Ford junto a sus cosas, después se dirigió al interior de la nave—. ¡Está claro que el mar nos quiere matar!



¡ K R A A K A B O O M !

—¡ SHI HA HA HA HA !

El trueno retumbó a la par que la enloquecida carcajada, desgarrando el aire y cortando las gotas que caían del cielo en forma de diluvio. Los vientos corrían de un lado a otro, salvajes y erráticos, de la misma forma que el marine recorría la cubierta tensando sogas y amarres. Un boxer nuevo y limpio como única prenda, ungüentos medicinales taponando las heridas de batalla y una sonrisa larga y afilada que coronaba sus pintas, además del extraño cinturón que lo envolvía de la cintura.

—¡Parece que nos quiere arrancar las velas! ¡SHI HA HA HA HA! —bramó con fuerza, tratando de sobreponerse al ruido de la tormenta—. ¡Sujeta fuerte ese maldito timón, rubiales, o nos iremos a la mierda!

Los furiosos vendavales que azotaban a la fila de barcos querían arrojarlo fuera de la cubierta. Las altísimas olas lo golpeaban, una detrás de otras, pero Enji resistía agarrado a una gruesa cuerda trenzada que había asegurado primero a la base del mástil principal y luego a su propia cintura. El agua corría por todo su cuerpo, la adrenalina también. Delante suyo estaba el centro del mundo y el inicio del fin para cualquiera que buscase la gloria. La línea de lo imposible se tensó cuando una corriente ascendente apareció en el horizonte.

Enji sonrió, echándose el cabello hacia atrás con una mano mientras sostenía la cuerda que lo envolvía con la otra.

—¡Sopla, hijo de puta! ¡Sopla! ¡SHI HA HA HA HA…!
Sonó un extraño chasquido cerca suyo.
—¿Uh? —Lo vio por el rabillo del rojo: algo se disparó en el aire—. ¡Mierda!

Un anclaje no aguantó más y se cortó, comprometiendo una importante polea, pero estaba atento. Saltó y capturó los dos extremos de la soga antes de que pudieran separarse demasiado, tiró de ellos hasta volver a juntarlos y armó un nudo, uno sencillo pero resistente, antes de dejarse caer de regreso a la cubierta. El barco estaba resistiendo bien los embates del temporal y Akira estaba demostrando habilidad para guiarlo, esquivando las rocas que aparecían en su camino y manteniéndose alineado al centro de la corriente ascendente, lejos de los muros de roca que resguardaban ese pasillo al cielo. Estaban bien. Tenían que seguir así.

Apretó los dientes, la mandíbula tensa y los ojos abiertos de par en par, sin querer perderse de un solo detalle. La roca roja los rodeaba, eran paredes enormes a cada lado del barco y una cima a lo lejos, donde la intensa corriente parecía morir. Cada vez más alto. Cada vez más cerca. El aire se volvió denso, difícil de respirar. Enji sostenía firmemente un anclaje metálico fijado a la base del mástil principal, desde el cual se proyectaban docenas de cuerdas hacia arriba para después repartirse por la vela mayor. Desde allí podía comprobar la mayoría de amarres con un simple vistazo, y estaban todos resistiendo bien. Podían llegar a la cima.

¿Y luego?

—¡Sujetense de algo o vayan adentro cuando esto caiga! —advirtió a sus compañeros. Akira debía quedarse para sostener el timón, pero Sigrid y Masami podían volver adentro. Sigrid le preocupaba por su tamaño y la posibilidad de que la cuerda de seguridad se rompiera en el envión de la caída.

Respiró profundo, parado en cubierta frente a las puertas del único cielo que podía conocer. Cuanta emoción, cuánto caos, cuanta locura en la cima de la Red Line. Lo más alto que ningún hombre pisaría jamás. El final del ascenso, donde la imagen del horizonte los esperaba. Por un instante, sumergidos en las nubes, estuvieron por encima de todo y de todos. El fin del inicio. Un instante de paz en mitad de la vorágine.

¿Qué decir ante tamaño cuadro? Enji lo tenía claro. Se aferró a su anclaje junto al mástil, fijó la mirada al frente, tomó aire y gritó:

—Ai Beliv Ai Can Flaaaaaayyyyy !!!!!
Ai beliv aI can toch the skaaaaaaayyyyy !!!!!




Y empezó la caída.

Off


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 4 - por Enji - 22-04-2026, 11:12 PM

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