Me moví con prisa, con agilidad, con astucia y con una agilidad incomparable. Envidiable, recordando las cualidades superiores para el atletismo que dotaban su cuerpo fue el primero en llegar. Sin duda alguna, es lo que tiene ir sin mirar atrás. Encontrar el ferry que no inspiraba demasiada confianza pero no estaba en condiciones de comprarse un problema con alguna tripulación. Ganarse enemigos ahora mismo no era nada tentador, como ya había pensado, no dejaría que nadie se metiera en su manera pacífica de hacer las cosas.
Tras ingresar recorrió el mismo directo a la sala donde se encontraría el timón. Confiaba en sus habilidades por completo que podría llevarse el barco a destino, miró hacia atrás cuando por fin estaba en su destino y pudo ver cuerpos como hormigas que venían y claro, al sujeto azul grande. No gastó su voz al momento, no era necesario gritarles que su presencia estaba aquí. Con ayuda de la brújula ayudó a orientarse y ya sabía cómo iba a timonear el barco. Pero, algo lo retenía, no la veía. Su vista era buena y aun desde lo alto podría identificarla. Ella no venía, ella no estaba ahí. ¿No lo logró? Agarró el denden mushi que le había regalado la voz del cielo y con le pidió llamar por ella.
Si allí vienen todos ella debe estar cerca.
Su corazón se hacía pequeño a cada segundo que el caracolito fachero hacía los ruidos de llamada. Entonces ella no lo logró. Pensé en volar de regreso a buscarla, es lo que haría alguien enamorado y yo no estaba seguro de lo que sentía por ella. Indudablemente era una atracción, pero ¿era tan fuerte para regresar? Si, pero más era el temor de no poder escapar de allí. Si se devolvía sabiendo que ya todos iban cerca del barco no iba a salir del new era joy park. Una apuesta que de seguro iba a perder. Suspiré, sintiendo el aire más amargo que sus pulmones habían inhalado jamás. Frío como ningún otro, le cortaba y sentía que en la boca de su estomago se acumulaba un vacío.
No se inventó ninguna excusa, sabía que estaba fallando. Afrontarlo ahora sería mejor que lidiar con ese pesar el día de mañana. No convencería a todos de esperar por ella, así que tendría que tomar las riendas de su decisión si nuestros caminos se volvían a cruzar. Sin disculparse ya que ella incluso podría haber muerto, pero de seguro no, ellos no querrían eso, ellos querían esclavos, entonces seguramente ella regresaría y nos volveríamos a ver.
Podría haber huido con ese barco y dejarlos a todos, pero eso no iba con mi manera de actuar. Iba en contra de los caminos pacíficos. Aun cuando ahí venia el incitador de problemas y los marines, pero ellos tenían su propio barco y si antes no habían venido por él. no lo harían ahora. — Bien, entonces nos iremos con los que lleguen. — Decidí. Guarde mi Denden Mushi. Y el barco aun con el agua violenta comenzó a apuntar hacia su escapada controlado por mi.
En ello una presencia escamosa se hizo presente en la sala del timón. Alguien que había visto pero no observado con atención. Me encuentro con mi brújula en la mano y el timón en la otra. Una mirada atenta y felina. Cuando vi a todos los que venían ella estaba cerca. —Bienvenida, siempre puedes ayudar en la escapada. Ya tendremos oportunidad de hablar cuando escapemos.— Conciso, sincero, al grano, ya estoy cansado de la cháchara no necesaria.
En cuanto el ancla se elevó y se izó la vela, el barco zarpó, como si fuera una competición. Tomando distancia de los marines y de los otros barcos. — Ayúdame a fijarlo y a que nadie venga por estribor o por la popa. que me cuesta estar pendiente de todo con tanto oleaje. Si puedes indicarles a todos que se pongan seguros o las amarras. — Recomendé, sereno, serio, audible. Seguramente más gente querría llegar donde estábamos nosotros pero no me iba a compartir este momento. Mi vista aguda y capacidad de adaptarse a la oscuridad de avisaba que se venía algo intenso y por ello necesitaba que alguien le avisara a todos los mentecatos que se montaron en nuestro ferry.
Lo mío no era ser capitán de nadie, solo le dije lo que como marino sabemos que es necesario hacer en una situación como esta. Ya los dotes de liderar a la gente se los dejaría a ella. Nos llevaría hasta el siguiente umbral. Un viaje intenso, como la montaña rusa, la que debería haber tenido el new era joy park. Una subida que yo solo no habría podido manejar. Tal que llevó al límite mis habilidades con el barco hasta que fue una breve calma. El fuego en mi se hizo visible, solo para afianzarse con mayor resistencia a la marea brusca. Ahora se venía la bajada que por lo intenso de la misma de seguro no sería menos intensa que eso.
— Aviseles a todos que se preparen, no planeo parar esta belleza hasta que atraquemos lejos de los azules. Y avisame que Seraphine esté bien.— Dentro de aquella pausa sería bueno algo de información antes de la inminente bajada, pero solo la agilidad de mi compañera en el timón me haría cambiar de parecer. Pero tendría que suceder algo muy fuerte y estoy consciente de que todos aguantan lo necesario con tal de sobrevivir.
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Tras ingresar recorrió el mismo directo a la sala donde se encontraría el timón. Confiaba en sus habilidades por completo que podría llevarse el barco a destino, miró hacia atrás cuando por fin estaba en su destino y pudo ver cuerpos como hormigas que venían y claro, al sujeto azul grande. No gastó su voz al momento, no era necesario gritarles que su presencia estaba aquí. Con ayuda de la brújula ayudó a orientarse y ya sabía cómo iba a timonear el barco. Pero, algo lo retenía, no la veía. Su vista era buena y aun desde lo alto podría identificarla. Ella no venía, ella no estaba ahí. ¿No lo logró? Agarró el denden mushi que le había regalado la voz del cielo y con le pidió llamar por ella.
Si allí vienen todos ella debe estar cerca.
berebereberebere…
berebereberebere…
berebereberebere…
[b]beeep…[/b]
Su corazón se hacía pequeño a cada segundo que el caracolito fachero hacía los ruidos de llamada. Entonces ella no lo logró. Pensé en volar de regreso a buscarla, es lo que haría alguien enamorado y yo no estaba seguro de lo que sentía por ella. Indudablemente era una atracción, pero ¿era tan fuerte para regresar? Si, pero más era el temor de no poder escapar de allí. Si se devolvía sabiendo que ya todos iban cerca del barco no iba a salir del new era joy park. Una apuesta que de seguro iba a perder. Suspiré, sintiendo el aire más amargo que sus pulmones habían inhalado jamás. Frío como ningún otro, le cortaba y sentía que en la boca de su estomago se acumulaba un vacío.
No se inventó ninguna excusa, sabía que estaba fallando. Afrontarlo ahora sería mejor que lidiar con ese pesar el día de mañana. No convencería a todos de esperar por ella, así que tendría que tomar las riendas de su decisión si nuestros caminos se volvían a cruzar. Sin disculparse ya que ella incluso podría haber muerto, pero de seguro no, ellos no querrían eso, ellos querían esclavos, entonces seguramente ella regresaría y nos volveríamos a ver.
Podría haber huido con ese barco y dejarlos a todos, pero eso no iba con mi manera de actuar. Iba en contra de los caminos pacíficos. Aun cuando ahí venia el incitador de problemas y los marines, pero ellos tenían su propio barco y si antes no habían venido por él. no lo harían ahora. — Bien, entonces nos iremos con los que lleguen. — Decidí. Guarde mi Denden Mushi. Y el barco aun con el agua violenta comenzó a apuntar hacia su escapada controlado por mi.
En ello una presencia escamosa se hizo presente en la sala del timón. Alguien que había visto pero no observado con atención. Me encuentro con mi brújula en la mano y el timón en la otra. Una mirada atenta y felina. Cuando vi a todos los que venían ella estaba cerca. —Bienvenida, siempre puedes ayudar en la escapada. Ya tendremos oportunidad de hablar cuando escapemos.— Conciso, sincero, al grano, ya estoy cansado de la cháchara no necesaria.
En cuanto el ancla se elevó y se izó la vela, el barco zarpó, como si fuera una competición. Tomando distancia de los marines y de los otros barcos. — Ayúdame a fijarlo y a que nadie venga por estribor o por la popa. que me cuesta estar pendiente de todo con tanto oleaje. Si puedes indicarles a todos que se pongan seguros o las amarras. — Recomendé, sereno, serio, audible. Seguramente más gente querría llegar donde estábamos nosotros pero no me iba a compartir este momento. Mi vista aguda y capacidad de adaptarse a la oscuridad de avisaba que se venía algo intenso y por ello necesitaba que alguien le avisara a todos los mentecatos que se montaron en nuestro ferry.
Lo mío no era ser capitán de nadie, solo le dije lo que como marino sabemos que es necesario hacer en una situación como esta. Ya los dotes de liderar a la gente se los dejaría a ella. Nos llevaría hasta el siguiente umbral. Un viaje intenso, como la montaña rusa, la que debería haber tenido el new era joy park. Una subida que yo solo no habría podido manejar. Tal que llevó al límite mis habilidades con el barco hasta que fue una breve calma. El fuego en mi se hizo visible, solo para afianzarse con mayor resistencia a la marea brusca. Ahora se venía la bajada que por lo intenso de la misma de seguro no sería menos intensa que eso.
— Aviseles a todos que se preparen, no planeo parar esta belleza hasta que atraquemos lejos de los azules. Y avisame que Seraphine esté bien.— Dentro de aquella pausa sería bueno algo de información antes de la inminente bajada, pero solo la agilidad de mi compañera en el timón me haría cambiar de parecer. Pero tendría que suceder algo muy fuerte y estoy consciente de que todos aguantan lo necesario con tal de sobrevivir.
Resumen
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