Suave como la mantequilla, refrescante como el verano :: Pasado :: Privado.
#9
Narrador / María Merlot



El temor que la recorrió rompió su burbuja. ¡Fantasma le había dicho que la darían por muerta! ¿Fantasma mintió? ¡No, nunca! Él quemo el burdel, él no dejo rastro de esos asquerosos comerciantes de mujeres. Él hizo lo que la supuesta justicia nunca logro: liberarla de una vida que no pidió, de una profesión que nunca quiso ejercer. Entonces… ¿Cómo había un Pirata del Abismo ahí? ¿Índigo hizo eso? ¡Ese horrible gyojin! Bueno, de horrible no tenia nada, la verdad. No importaba a dónde fuera ni que hiciera, ellos siempre venían por ella.

¡Debería dejar de ser tan confiada! Pensó que la Gomita Blanca solo era un tipo investigando el arroz, un cereal que hasta ese momento no había considerado tan complejo ni interesante, él le dio una nueva perspectiva sobre esos granos blancos… la instruyo en algo, que quizás para muchos resultara absurdo o irrisorio, pero para ella había sido revelador. María Merlot siempre estaba ávida de conocimiento, pero por su "condición" el acceso al mismo siempre resultaba complicado… así que esas migajas que los conocedores iban soltando ella las recogía, las apelmazaba y las atesoraba en un rincón especial dentro de su cabeza, el único lugar que nadie jamás lograría profanar.

Señor... no sé que tenía su jugo de arroz, pero no entiendo porqué MM está reaccionando así.

La respuesta del albino atrajo la mirada de la mestiza, quien aun estaba procesando la verdadera identidad del sujeto. ¿Qué tenía que ver el jugo con todo eso? El jugo estuvo muy bueno, no lo esperaba del blanco y estéril arroz. La mujer trago saliva y mordió su labio inferior, habito que adopto de Hyakinthos de forma inconsciente. Tal vez solo imitaba lo que adoraba con locura.

Vine aquí porque estoy estudiando la flora y fauna del South Blue…

La voz del hombre continuo, mientras los orbes ámbar seguían sobre él. María solo escuchaba, su explicación parecía correcta… ¿o estaba actuando? ¡Ella no lo sabía! ¿Pero desde cuando era desconfiada? Subió su diestra a la cabeza, metiendo los dedos entre las hebras azuladas de este y formó un puño que en el proceso le causo dolor, porque enterró las uñas en el cuero cabelludo. El masculino se alejó, lo que de una forma alivio pero agobio a la mestiza… cuyos grillos ahora estaban revoloteando con miles de ideas distintas sobre lo que estaba sucediendo. ¿Era enviado de Pedro? ¿Era un simple explorador? ¿Ella lo hirió? ¿Eso la hacia peor persona que sus némesis? ¿Acaba de dañar a alguien inconscientemente? ¿ALGUIEN QUE LE BRINDO CONOCIMIENTO? 

No sé que te habrá pasado, pero quédate tranquila, no planeo hacer nada a nadie, si les incomoda mi presencia me voy sin problema…

Su voz ahora un poco más alta la hizo estremecer, pero no por lo anterior sino porque… parecía que acababa de golpear a un cachorro. ¿Su presencia les incomodaba? No, no había sido así, bueno hace minutos si pero antes no. Su corazón decayó, y pudo sentir el sabor metálico invadir su boca, provocado por los dientes presionando el labio más fuerte de lo normal. María miro la espalda del albino, luego bajo la mirada a sus zapatos llenos de lodos. La mano en su cabeza cayo, al borde de su vestido, dónde la imito la otra. Apretando la tela… se dejo llevar por los reproches de su mal actuar…

¿Desde cuándo era mala persona?
¿Desde cuándo heria a otros?
¿Desde cuándo había dejado de confiar?

Solo se asustó, por el temor latente a volver a las fauces del lobo, de regresar a aquella vida que detestaba y que debía fingir que le encantaba. Aunque no entendiera sobre la libertad que hablaba fantasma, había visto a todos aquellos que lo rodeaban buscar sus propios sueños… ella también quería soñar y pensar que podía hacerse realidad. ¿Para ello necesitaba hacer mal a otros? ¡No! Aunque no estaba libre pecados, jamás buscaría menoscabar la valía de alguien, y fue lo que sintió de las palabras del hombre.

— Gracias, traeré a mis amigos seguro. Arrolecezco día, Señor — enfoco su atención al vendedor, al que dedico una enorme sonrisa. Luego empezó a seguir los pasos del albino.

María lo siguió en silencio, a unos prudenciales metros, quizás cuatro. Ver su espalda, y aquella vestimenta tan impoluta la hizo sonreír de nuevo, porque en comparación con ella, era la viva imagen de la limpieza.

— ¿Gomita? — lo llamo tímidamente, algo que ella no era pero la situación lo causo. No volvería asumir cosas, tal vez su pregunta fue porque también era un pirata que quería conocer a otros nakamas, fue lo que dijo antes ¿no? Que el termino era utilizado única y exclusivamente por piratas, lo tendría en cuenta a futuro, ella no sabía eso — … no incomodas ¡Todo lo contrario! No pensé que el arroz fuera tan interesante hasta que te escuche hablar sobre él ¡Ahora siento un respeto profundo sobre ese cereal! — le dijo con su alegría brotando de cada palabra, aun había un trecho entre ambos — … yo pensé que eras un pirata malvado enviado por el pez morado, quien es aún más malvado que la horrible bruja que encanto a nuestra rana príncipe del arrozal… — comento mirando el suelo, sus manos las llevo a la espalda, ella estaba sucia y a veces era muy kinestésica, mejor evitar un riesgo de manchadura —… lo siento — se disculpó, le sabia fatal el sentimiento de hacer sentir apartado o no bienvenido a alguien, cuando toda su vida ella fue… invisibilizada — … déjame compensártelo, te ayudaré a conseguir más información sobre los cultivos. Soy muy buena hablando con las personas, a la mayoría les gusto. Y si necesitas algo del arrozal, puedo entrar a buscarlo, ya estoy sucia y así no tienes que ensuciarte y si te ensucias prometo lavar toda tu ropa… — empezó a recitar con su energía positiva y simpatía natural mientras juntaba las manos frente a ella en forma de rezo (palma con palma) y le guiñaba con encanto uno de sus orbes ámbar al hombre.

María le creería, confiaría en él… aunque si terminaba siendo un tipo malo de los Piratas del Abismos, estaba cavando su propia tumba. Claro, ella actuaba y luego pensaba, dejándose llevar más por el corazón que por la cabeza…



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RE: Suave como la mantequilla, refrescante como el verano :: Pasado :: Privado. - por Maria Merlot - 16-04-2026, 02:29 AM

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