10-04-2026, 11:57 PM
En el momento que el alivio entró en mi cuerpo, un corto instante en el que sentí que el mundo dejaba de golpearme. Desde el suelo busqué ubicarse en el tiempo y el espacio buscando con la vista a todos mis con miradas rápidas. Mucha más fue mi impresión cuando vi aquel impacto estruendoso y sorpresivo. ¿Había muerto Seraphine? Desde mi posición no me ayudaba pero alcanzaba a ver lo que parecía la silueta de un cuerpo. Era demasiado grande, si era ella, pero si me movía a auxiliarla en el proceso seguro la rubia acabaría conmigo una segunda vez.
Mientras la araña gritaba desgarrador yo luchaba por mantenerme en control, aún con un miedo a su horripilante apariencia y su proximidad a mi entonces de cerca ví que conservaba parecido con Ryota. Diablos, qué le pasó, lo debe haber mordido una araña mágica o algo así. Ahora sufre de esta enfermedad. Que lo convierte en araña.
Entonces ya espere más y me puse de pie. El fuego en mi interior ardía una vez más y empatizando con quién despierta en mi un miedo involuntario. Me puse de pie con un brazo izquierdo cubriendo mi pecho y mi mano mi cara. Apretando fuerte del dolor que aún quedaba en mi. — Aquí sigo, no me abriste el pecho así que inténtalo de nuevo. — La invite, siendo ella una peladora, fuego de mi interior se hizo visible tras de mi cabeza y no eso que mi cuerpo comenzó.
La provocación estaba hecha. Mi postura firme. Claro que no me quedaría aquí. Si bien todos estaban dando su máximo yo no me reservaría a lo que decidí escalar la situación y volverla aún más grande. Hacer crecer mi cuerpo lo necesario para llegar al baremo de un gigante. Unos trece metros de altura para ser exactos. Mis músculos tensos se preparaban para lo peor y si con eso llevaba a la victoria del grupo sería suficiente.
Mientras la araña gritaba desgarrador yo luchaba por mantenerme en control, aún con un miedo a su horripilante apariencia y su proximidad a mi entonces de cerca ví que conservaba parecido con Ryota. Diablos, qué le pasó, lo debe haber mordido una araña mágica o algo así. Ahora sufre de esta enfermedad. Que lo convierte en araña.
Entonces ya espere más y me puse de pie. El fuego en mi interior ardía una vez más y empatizando con quién despierta en mi un miedo involuntario. Me puse de pie con un brazo izquierdo cubriendo mi pecho y mi mano mi cara. Apretando fuerte del dolor que aún quedaba en mi. — Aquí sigo, no me abriste el pecho así que inténtalo de nuevo. — La invite, siendo ella una peladora, fuego de mi interior se hizo visible tras de mi cabeza y no eso que mi cuerpo comenzó.
La provocación estaba hecha. Mi postura firme. Claro que no me quedaría aquí. Si bien todos estaban dando su máximo yo no me reservaría a lo que decidí escalar la situación y volverla aún más grande. Hacer crecer mi cuerpo lo necesario para llegar al baremo de un gigante. Unos trece metros de altura para ser exactos. Mis músculos tensos se preparaban para lo peor y si con eso llevaba a la victoria del grupo sería suficiente.
Bonchona Bonchona
