07-04-2026, 10:45 PM
La joven estuvo durmiendo toda la mañana, y sino fuera por los ruidos afuera de la tasca donde se estaba quedando, siguiera durmiendo un poco más, su cuerpo estaba agotado y el motivo era muy simple, desde que había conseguido su katana, Sylvanas había estado practicando por su cuenta, le faltaba mucha técnica pero era cuestión de tiempo para poder perfeccionar su técnica, si ahora quería hacer cumplir su sueño de destruir todo lo establecido necesitaba volverse más fuerte.
Se levantó con cuidado de la cama, observando como su Serpiente descansaba en un rincón, tras un bostezo, su mirada pasó por el resto de la habitación, encontrando un vaso de agua que había dejado en la madrugada y hasta ahora no había podido probar un solo sorbo. Sylvanas tomo aquel recipiente de cristal para llevarlo a sus labios, bebiendo aquella agua completamente de un trago
— Poplar — llamo a su Serpiente, tras dejar el vaso y comenzar a vestirse, ajustándose las botas y finalmente tomando aquella túnica negra, en lo que la serpiente se enredaba en su pierna e iba subiendo como era de costumbre.
Las calles de aquel pueblo, habian muchas personas bastantes alegres y es que el día era perfecto, estaba lo suficientemente nublado para que la temperatura fuera agradable y que no tuvieran mucho calor, en su lugar hacia bastante fresco, lo unico en que te iba que preocuparse era que tenía hambre y un poco de cerveza no vendría mal.
Sus pasos se detuvieron en una taberna que llamo su atención, principalmente porque habían algunas personas jugando cartas, paso entress personas hasta toparse con uno que parecía tener una buena racha de victorias, ya que contaba con muchas fichas en su poder — parece que la fortuna te sonríe hoy — respondió con una sonrisa, mientras tomaba asiento y retiraba la capucha que ocultaba su rostro — ¿Te parece si jugamos algo diferente? Se barajea el mazo, repartimos cartas y luego vamos sacando cartas a enfrentar, el de mayor valor gana la apuesta — se inclino hacia atrás, mientras cerraba su ojo derecho a la vez que daba la idea del juego, algo diferente pero que pensaba que podría ser divertido precisamente por eso — ¿Te dices? ¿Te animas a jugar? — fue entonces cuando saco una pequeña bolsa de berries
Se levantó con cuidado de la cama, observando como su Serpiente descansaba en un rincón, tras un bostezo, su mirada pasó por el resto de la habitación, encontrando un vaso de agua que había dejado en la madrugada y hasta ahora no había podido probar un solo sorbo. Sylvanas tomo aquel recipiente de cristal para llevarlo a sus labios, bebiendo aquella agua completamente de un trago
— Poplar — llamo a su Serpiente, tras dejar el vaso y comenzar a vestirse, ajustándose las botas y finalmente tomando aquella túnica negra, en lo que la serpiente se enredaba en su pierna e iba subiendo como era de costumbre.
Las calles de aquel pueblo, habian muchas personas bastantes alegres y es que el día era perfecto, estaba lo suficientemente nublado para que la temperatura fuera agradable y que no tuvieran mucho calor, en su lugar hacia bastante fresco, lo unico en que te iba que preocuparse era que tenía hambre y un poco de cerveza no vendría mal.
Sus pasos se detuvieron en una taberna que llamo su atención, principalmente porque habían algunas personas jugando cartas, paso entress personas hasta toparse con uno que parecía tener una buena racha de victorias, ya que contaba con muchas fichas en su poder — parece que la fortuna te sonríe hoy — respondió con una sonrisa, mientras tomaba asiento y retiraba la capucha que ocultaba su rostro — ¿Te parece si jugamos algo diferente? Se barajea el mazo, repartimos cartas y luego vamos sacando cartas a enfrentar, el de mayor valor gana la apuesta — se inclino hacia atrás, mientras cerraba su ojo derecho a la vez que daba la idea del juego, algo diferente pero que pensaba que podría ser divertido precisamente por eso — ¿Te dices? ¿Te animas a jugar? — fue entonces cuando saco una pequeña bolsa de berries
