05-04-2026, 06:34 PM
Narrador / María Merlot
MUSIQUITA
Primavera (76).
Año 16.
01:11 p.m.
Algún lugar del mar alrededor de Isla Karate, South Blue.
Año 16.
01:11 p.m.
Algún lugar del mar alrededor de Isla Karate, South Blue.
La mestiza siempre se levantaba temprano, y se acostaba tarde. Las ganas de disfrutar cada momento, y su energía inagotable, le impedían estar en reposo. Iba de aquí para allá, absorbiendo todo lo que el de ojos fantasmas le brindaba. Aun no sabía la razón de su ayuda, el por qué quemo todo aquel barco y le dio una nueva vida, tampoco le importaba... la verdad era que: María Merlot vivía un día a la vez.
De entre todos los nakamas de ese grupo, había uno en particular que no podía dejar de perseguir. Él la trajo de vuelta a la vida, entonces su vida le pertenecía: Hyakinthos. Por eso estaba en su “consultorio médico” dentro del barco, revoloteando como un colibrí a su alrededor. La paciencia del hombre era proporcional a la belleza de ambos. Fue entonces cuando le pidió un favor, traerle algo de la isla.
— ¿Arroz, Algodón de Azúcar? — pregunto la hermosa mujer ladeando un poco su cabeza, lo que causo que su larga cabellera celeste se deslizara en consecuencia como una cascada de aguas cristalinas — … pensé que solo se comía — comento mirando al objeto de su obsesión, el medico de la tripulación pirata a la cual ahora pertenecía — ¡Traeré el mejor arroz de la isla para ti! — le aseguro con su habitual y encantadora sonrisa, una que iluminaba aun más sus rasgos divinos.
De entre todos los nakamas de ese grupo, había uno en particular que no podía dejar de perseguir. Él la trajo de vuelta a la vida, entonces su vida le pertenecía: Hyakinthos. Por eso estaba en su “consultorio médico” dentro del barco, revoloteando como un colibrí a su alrededor. La paciencia del hombre era proporcional a la belleza de ambos. Fue entonces cuando le pidió un favor, traerle algo de la isla.
— ¿Arroz, Algodón de Azúcar? — pregunto la hermosa mujer ladeando un poco su cabeza, lo que causo que su larga cabellera celeste se deslizara en consecuencia como una cascada de aguas cristalinas — … pensé que solo se comía — comento mirando al objeto de su obsesión, el medico de la tripulación pirata a la cual ahora pertenecía — ¡Traeré el mejor arroz de la isla para ti! — le aseguro con su habitual y encantadora sonrisa, una que iluminaba aun más sus rasgos divinos.
Primavera (76).
Año 16.
3:51 p.m.
Arrozales de Isla Karate, South Blue.
Año 16.
3:51 p.m.
Arrozales de Isla Karate, South Blue.
¿Se perdió?
¡Muchas veces!
Pero logro llegar.
La brújula de la joven peliazul vino defectuosa desde su nacimiento, sin embargo, aprendió que, con su encanto y alegría natural, las personas terminaban ayudándola. Así fue como pidió direcciones a los pueblerinos, y hasta uno la acompaño durante el camino, cumpliendo la meta de llegar a los Arrozales. ¿Qué mejor sitio para conseguir el mejor arroz de la isla? ¡Del campo al consultorio de Hyakinthos! No obstante, y siendo como era, se distrajo hablando con quien le dirigía alguna palabra, dejando varios suspiros y sonrojos para el recuerdo. No era su culpa, su apariencia atraía siempre las miradas, y su personalidad terminaba de envolverlos en una seducción inocente.
— ¿Solo tiene arroz? ¡Wow! — cuestiono con dulzura mientras observaba la bebida en sus manos, se detuvo un momento a refrescarse. Así termino sentada viendo a los arrozales mientras un hombre de mediana edad esperaba expectante el veredicto sobre su menjurje a base de arroz.
— Así mismo es, solo arroz — respondió orgulloso inflando el pecho y sonrojándose, no por el halago sino por la mirada ambar de la dama sobre él.
— ¡Delicioso! Podría tomar dos, tres, cuatro… mil más de esto. Es como morder la ropa de seda, pero sin el mal sabor de la tela… cremoso y aterciopelado. ¿Así se sentirá saborear las nubes? — divago con alegría dándole otro sorbo al vaso. El hombre sonrió y con una ultima mirada a su hermosa clienta regreso al interior de su tienda para seguir trabajando.
María por su parte, se quedó ahí sentada, disfrutando del jugo de arroz y del paisaje verde que se extendía ante sus ojos. ¿Por qué era que estaba ahí? Bueno, ya lo recordaría…
— ¿Solo tiene arroz? ¡Wow! — cuestiono con dulzura mientras observaba la bebida en sus manos, se detuvo un momento a refrescarse. Así termino sentada viendo a los arrozales mientras un hombre de mediana edad esperaba expectante el veredicto sobre su menjurje a base de arroz.
— Así mismo es, solo arroz — respondió orgulloso inflando el pecho y sonrojándose, no por el halago sino por la mirada ambar de la dama sobre él.
— ¡Delicioso! Podría tomar dos, tres, cuatro… mil más de esto. Es como morder la ropa de seda, pero sin el mal sabor de la tela… cremoso y aterciopelado. ¿Así se sentirá saborear las nubes? — divago con alegría dándole otro sorbo al vaso. El hombre sonrió y con una ultima mirada a su hermosa clienta regreso al interior de su tienda para seguir trabajando.
María por su parte, se quedó ahí sentada, disfrutando del jugo de arroz y del paisaje verde que se extendía ante sus ojos. ¿Por qué era que estaba ahí? Bueno, ya lo recordaría…
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Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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