... y eso se repite en un ciclo infinito :: PA :: Aventura Tier 2
#7
Amalia se dio cuenta de como el hombre pelirrojo le prestaba atención cuando le contaba lo poco que sabía de las desapariciones. Aunque ya confiaba en él, ver el destello de un compromiso sincero en su único ojo, la hizo terminar de convencerse que quizás, y solo quizás, si estaba delante de un héroe, uno muy apuesto y algo tontarron.

En la Calle Carmesí se podían conseguir todo tipo de placeres sin importar la especie y el género. La rubia iba a comentarle sobre separarse e interrogar a quien pudiesen, pero Annie se lo llevo antes de cualquier otro intercambio. Amalia toco su cabello, y rodó los ojos, típico de la castaña. La conocía desde hacia dos años, siempre fingiendo una inocencia que no poseía, no sabía cómo los hombres caían ante esos pestañeos y palabras empalagosas. En fin, le daba igual, era problema del pelirrojo, por su parte ella se acerco a Ms. Brown: Un okama realmente amable y siempre muy a la moda. El vestido verde que llevaba esa noche estaba precioso. Intercambiaron un par de palabras, y le dio información muy valiosa: Olor a pescado ranció, hombres peces y playa rocosa.

La rubia miro de reojo al masculino, y como logro soltarse del agarre de Annie. Una media sonrisa se formó en sus labios mientras pensaba: Así que no caes en tonterías, vas ganando puntos, Tuertito. Despidiéndose de Ms. Brown fue a su encuentro, no sin antes sacarle la lengua a la castaña que la veía enfurruñada desde el otro lado de la calle.

Seguro que debo parecer un idiota, pero no encuentro relación del pescado rancio con la desaparición.

La voz del hombre sonó apenada. Eso fue refrescante para Amalia, acostumbrada a los brutos mineros de Briss, claro nunca se lo diría, jamás bajaría la guardia ante un hombre. La mujer se cruzo de brazos y alzo una de sus finas cejas cuando sintió la mano de Jesse en el hombro. Estaba apunto de decirle que si quería tocar a alguien que fuera con Annie, pero las palabras que le dedico a continuación primero llegaron a su alma y luego tocaron una tecla que no se imagino sentir, no cuando el estrés de la desaparición de su amiga la tenía tensa y de muy mal humor.

Ahora te guiñaría un ojo, pero como soy tuerto podrías pensar que tengo un "tic" o que parpadeo lento.

Amalia descruzo los brazos y llevo ambas manos a su cara, y la tapo al tiempo que una sonrisa se ampliaba en sus labios — Pihaha Pihaha Pihaha Pihaha — comenzó como un murmullo en su garganta hasta convertirse en una sonora carcajada, la broma la hizo reírse — ¿Con qué clase de idiota me vine a encontrar? — dijo mientras dejaba de reír y limpiaba las lagrimas imaginarias, no fue una pregunta despectiva, contrario a su sarcasmo empezaba a gustarle mucho el héroe que el destino le envió — … si tengo una pista, gracias a Ms. Brown, ven vamos a la playa de la piedras y ten lista esa espada tuya… porque quizás la necesitemos — comento empezando a caminar, y esperando que el hombre la siguiera.

Minutos después dejaron cualquier rastro de civilización, llegaron a una playa difícil de acceder y en lugar de arena solo habían piedras lisas, a lo lejos acantilados con lo que parecían ser cuevas. Las prostitutas tenían razón, olía a pescado rancio, y con su oído podía escuchar un ÑAKAÑAKAÑAKA de los acantilados. Amalia suspiro, miro al idiota pelirrojo, alguien que le tendió la mano no lo podía poner en riesgo, si realmente habían hombres peces, todo se volvería más difícil — … no tienes porque continuar, si hay lo que creo que hay, tal vez no salgamos vivos. Agradezco tu ayuda, pero puedes regresar. Estaremos bien, siempre lo estamos.. — le dijo mirándolo a su único ojo, no sacrificaría a nadie, solo así misma si eso significaba salvar a Sienna…

La cueva poseía una tenue luz, obviamente alguien la habitaba. Amalia camino con cuidado hasta que pudo tener una mejor visión: Una explanada, con el agua entrando hacia la derecha, en el extremo opuesto a ella una jaula con varias chicas en su interior, pudo ver a Sienna entre ellas, habían cinco chicas, sin contar a su amiga… sin embargo ¿No debían ser seis más su amiga? Una fogata en el medio y un horrible hombre pez comiendo lo que parecía carne cruda, desde esa distancia no podía determinar que era. ¿Qué debería hacer?



NARRADORNAIDOR
Karma Fanático: Hyakinthos. 
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RE: ... y eso se repite en un ciclo infinito :: PA :: Aventura Tier 2 - por Maria Merlot - 04-04-2026, 09:57 PM

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