[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 6)
#18
Una nueva sucesión de acciones consecutivas que el de cabello azabache no es siquiera capaz de comprender. Para cuando termina de aplicar el botiquín al rubio, observa, mira...y entiende con miedo como la plataforma se hace pedazos hasta el punto en que esta misma es destrozada, partiéndose prácticamente por la mitad. Durante un breve instante, esto no le preocupa. No puede ver a su compañero, pero cree que con su increíble velocidad ha podido escapar de esa situación...hasta que escucha en el agua el sonido de un animal propinando un fuerte golpe a algo, algo solido, carne viva, y aunque no era el único que estaba en el agua en ese momento, el sonido era suficiente para comprender a quién le había golpeado.

Los segundos de terror se superponían uno tras otro. El enemigo acecha de una forma extremadamente atroz, y no son pocos los tiempos que le recuerdan una situación en la que murieron varios de sus compañeros por un ataque sin visibilidad como este.

"¿Shin?" Primero, preguntó en su cabeza, haciendo un escaneo muy veloz de la zona intentando localizar la luz de su amigo albino, sin éxito alguno.

—¿Dónde está Hasegawa?—preguntó al viento, teniendo en el fondo la nula esperanza de recibir una respuesta, pues de hacerlo, tan solo confirmaría sus sospechas. ¿Se había ahogado? ¿Ese golpe que ha escuchado...? Pero...¿Shin sabe nadar? 

No, el problema no es si sabe nadar o no. Su mayor problema reside en la cadena atada a su cuello, una que le impide respirar correctamente, pesada, difícil de manejar. Shin se está hundiendo en el agua. No necesita verlo para saber que lo está perdiendo.

La criatura enemiga se había presentado frente a ellos, ordenándole a él que se detenga.

– “¡Basssta!”

Pero no había prestado atención a esas palabras. La plataforma debajo de aquel Wotan se hundió un instante después, al no ser capaz de soportar el peso de una criatura tan grande, y aún así, el marine pudo verlo con claridad. Kael no vió en él a la criatura de diez metros, ni tampoco a una persona similar a un cocodrilo que había causado todo ese destrozo. No. El soldado raso vio en él lo que verdaderamente era, lo que a sus hombros colgaban como chamarras de un atuendo elegante, lo que en sus brazos se mantienen como restos de una chaqueta que él conoce a la perfección como si fuera suya propia...y es que esta lo es. No vio en él un enemigo de verdad. Ese hombre, al igual que Kael y su amigo, era marine, y los adornos dorados de su chaqueta delataban su rango.

—Teniente.—Exclamó, o hizo el ademán de ello con su incapacidad para elevar el tono de voz.—Es usted teniente, ¿verdad? Usted no es ningún enemigo. ¿Por qué está haciendo esto?

A juzgar por la mirada en sus ojos, no le valdría sencillamente con esas palabras tras comprobar como había curado a un pirata, dado que es algo que ni él mismo habría hecho estando en la posición del contrario.

—Señor, mi compañero y yo formamos parte del cuerpo de marines, pero él se está hundiendo.—Está convencido de ello, y no necesita verlo para saberlo.—Usted es un hombre honrado, y a nosotros nos han atacado. No sabemos quién nos ha puesto esto, pero no ha sido usted, ¿me equivoco?[/color]—Tiene que preguntar, pues en su cabeza no entra que un hombre de su rango haya hecho algo así. Todavía no conoce la corrupción que se esconde en su misma organización.—No se que órdenes ha recibido, si está aquí para ayudarnos, o si viene para intentar acabar con nuestras vidas...pero al igual que yo usted entró a la Marina como una persona orgullosa de formar parte en esta institución. Proteger y servir al inocente, ¿lo recuerda?

Quiere creer que puede entenderlo, que un marine, entre toda la población existente, por más altanería que muestre en su forma de actuar, e incluso por exigente que esta persona fuera, sería una persona clemente al escuchar las palabras de un igual.

—Usted es un guardián de estos mares, un guardián del South Blue, al igual que yo. No voy a combatir contra un aliado de la marina y lo que esta representa, y seguro que usted puede entender perfectamente por qué.—Se da ligeramente la vuelta, mirando hacia el muro que tiene frente a él, dispuesto a saltarlo.—Y mi misión ahora es ayudar a un compañero en apuros.

No medió mayor palabra. El miedo desapareció de su cuerpo al pensar en lo que tenía que hacer. Nada de eso importaba si en el proceso perdía a su amigo, y el terror por una presencia de un cazador muy superior se había perdido al pensar en la desesperación en la que podría llegar a entrar si pierde a su amigo.

El muro no llega a medir dos metros de alto, suficiente como para cubrir a los cuatro humanos de ataques a cualquier parte de su cuerpo, pero no lo suficiente como para sobreponerse a él, quién finalmente decide saltar esos dos metros con toda su capacidad y fuerza de salto quedando así al otro lado, al borde de lo que quedaba de plataforma y que milagrosamente no se había hundido por ese salto, buscando en el aire a su amigo hasta comprobar las burbujas de agua y el salpicar de los intentos humanos por no hundirse. Kael vela en su juramento de marine, habiendo hecho una promesa al mundo y al mar, lo que lo hace ahora perder su forma humana para adquirir una nueva forma tumbado en el suelo.

La criatura que debería alzarse en el cielo lo hace hacia delante y los lados, alcanzando un tamaño de 15 metros, quedando los 5 de ellos que representa desde las piernas hasta su cintura sobre la plataforma, y los otros 10 acercándose hasta la posición del marine que poco a poco se ahoga en el agua. Su cuerpo tumbado de lado sobresale ocho metros por encima del muro de arcilla, y aún así...su cuerpo sigue sin llegar hasta su compañero. Estira su brazo como puede, rescatando sobradamente los tres metros que le restan hasta llegar a él...

—Te tengo.—Lo agarra sumergido en el agua, abriendo en su mano un agujero al verlo disminuir su tamaño a una centésima parte de lo que era su amigo conforme va cerrando el puño mientras lo agarra, dejando que finalmente, su amigo se adentre en el interior de los pasillos de la fortaleza que él mismo había creado, preparándose, precisamente, para lo peor que pudiese pasar. Agradece internamente haber pensado en decenas de posibilidades, y haber prevenido necesitar crear todo esto antes de que este momento llegase. Ahora, su amigo está a salvo en el interior de la fortaleza, y tan solo debe retraer su forma para devolverlo a su lado.

A disposición
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1338 + 0 = 1338
Energia: 1251 - 184 = 1067
Espiritu: 300 + 0 = 300


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 6) - por Kael Omuyaga - 31-03-2026, 08:55 PM

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