29-03-2026, 06:08 PM
La esencia de la danza corría fuerte por sus venas. Desde antes de que Don Ald tuviera alguna influencia en su cuerpo, Enji cargaba con ella. Lo tenía dentro. La habilidad, el ritmo y el instinto para soltarse en la pista y obsequiar un espectáculo al público, fueran diez, cien, mil, o, cómo en este caso, solo tres.
Bailar era divertido. Lo aprendió de pequeño, cuando el escenario era la alfombra frente a la chimenea y sus jueces lo arropaban para dormir al final del show. Cuando todo era más simple. Cuando la vida era suave y cálida, y bailaba a un ritmo distinto. Un ritmo muy diferente al que proponía Don Ald.
A su ritmo.
Plantado a la derecha de Don Ald, sintió la influencia de su Akuma no Mi, la Novi Novi no Mi, renovándose en sus carnes. El baile que, creyó, se detendría pronto, reavivó su llama y se volvió más atrevido, más rápido, más vehemente. ¿Todo seguía igual? ¿Los tendría bailando hasta caer desmayados del cansancio y morir de la forma más macha posible?
—Eso no ha estado bien, mis queridas víctimas.
No.
Había una diferencia, un matiz sutil pero importante. Enji, cuya alma bailaba a diario, lo notó. El ritmo del baile estaba cambiando. Mejor dicho, él estaba cambiando el ritmo del baile. Sintió la potestad de hacerlo, el poder de decisión que segundos antes yacía secuestrado por las directrices del baile del gorila. Manos arriba y manos abajo, ya no más. Enji cruzó las piernas, extendió los brazos a los costados y dió un giró a toda velocidad un segundo después del ataque a Dharma. El ímpetu de su movimiento lo convirtió en un trompo y el medido ángulo de sus brazos, una acción premeditada, proyectó su mano derecha hasta el rostro de Don Ald. ¿Un golpe? ¿Una cachetada? ¡No!
—¡Estoy que ardo, viejo! —exclamó Enji al girar y sujetar a Don Ald del rostro.
La mano del marine se adelantó con fuerza y velocidad durante el giró, plantó su palma sobre la boca del aparente magnate y cerró los dedos alrededor de la mandíbula. El reducido tamaño del Don hacía más sencilla la tarea de abarcar completamente la zona. Y su reducido peso, además, lo instó a levantar del suelo al tontatton y llevarlo consigo mientras danzaba, como un accesorio que colgaba de su mano.
Enji sonrió cuan ancho podría sonreír.
—¡Bailemos! ¡Au! —Tras dar un pequeño salto, aterrizó en puntas de pie y con las rodillas adelantadas. Después aterrizó y empezó a retroceder usando un particular juego de pies, uno que hacía la ilusión de estar siendo arrastrado hacia atrás mientras sus pasos parecían anhelar el avance adelante.
—As he [ininteligible] window
It [ininteligible] of [ininteligible] A CRESCENDO.
He [ininteligible] apartment
He [ininteligible] on the carpet
She [ininteligible] on the table
He [ininteligible] was unable
So [ininteligible] to the bedroom
She [ininteligible] her doom
El marine claramente no sabía la letra de lo que quería cantar.
—¡Au! ¡Annie aryu okey! ¿Aryu okey? ¡Aryu okey, Annie!
Finalizó con la mano izquierda en su hombro, la postura recta y el brazo derecho extendido a su derecha, sosteniendo firme al tontatton que colgaba de su agarre a más de un metro del suelo.
Sentía el reflector sobre su cabeza. Lo imaginaba, destacando en el escenario su pose.
—¡Fua! ¡Eso estuvo bien! Estoy transpirando. ¡Shihahaha!
Pero no sé demoraría en seguir bailando, todavía sentía ese impulso en el cuerpo.
Bailar era divertido. Lo aprendió de pequeño, cuando el escenario era la alfombra frente a la chimenea y sus jueces lo arropaban para dormir al final del show. Cuando todo era más simple. Cuando la vida era suave y cálida, y bailaba a un ritmo distinto. Un ritmo muy diferente al que proponía Don Ald.
A su ritmo.
Plantado a la derecha de Don Ald, sintió la influencia de su Akuma no Mi, la Novi Novi no Mi, renovándose en sus carnes. El baile que, creyó, se detendría pronto, reavivó su llama y se volvió más atrevido, más rápido, más vehemente. ¿Todo seguía igual? ¿Los tendría bailando hasta caer desmayados del cansancio y morir de la forma más macha posible?
—Eso no ha estado bien, mis queridas víctimas.
No.
Había una diferencia, un matiz sutil pero importante. Enji, cuya alma bailaba a diario, lo notó. El ritmo del baile estaba cambiando. Mejor dicho, él estaba cambiando el ritmo del baile. Sintió la potestad de hacerlo, el poder de decisión que segundos antes yacía secuestrado por las directrices del baile del gorila. Manos arriba y manos abajo, ya no más. Enji cruzó las piernas, extendió los brazos a los costados y dió un giró a toda velocidad un segundo después del ataque a Dharma. El ímpetu de su movimiento lo convirtió en un trompo y el medido ángulo de sus brazos, una acción premeditada, proyectó su mano derecha hasta el rostro de Don Ald. ¿Un golpe? ¿Una cachetada? ¡No!
—¡Estoy que ardo, viejo! —exclamó Enji al girar y sujetar a Don Ald del rostro.
Contenido Oculto
La mano del marine se adelantó con fuerza y velocidad durante el giró, plantó su palma sobre la boca del aparente magnate y cerró los dedos alrededor de la mandíbula. El reducido tamaño del Don hacía más sencilla la tarea de abarcar completamente la zona. Y su reducido peso, además, lo instó a levantar del suelo al tontatton y llevarlo consigo mientras danzaba, como un accesorio que colgaba de su mano.
Enji sonrió cuan ancho podría sonreír.
—¡Bailemos! ¡Au! —Tras dar un pequeño salto, aterrizó en puntas de pie y con las rodillas adelantadas. Después aterrizó y empezó a retroceder usando un particular juego de pies, uno que hacía la ilusión de estar siendo arrastrado hacia atrás mientras sus pasos parecían anhelar el avance adelante.
—As he [ininteligible] window
It [ininteligible] of [ininteligible] A CRESCENDO.
He [ininteligible] apartment
He [ininteligible] on the carpet
She [ininteligible] on the table
He [ininteligible] was unable
So [ininteligible] to the bedroom
She [ininteligible] her doom
El marine claramente no sabía la letra de lo que quería cantar.
—¡Au! ¡Annie aryu okey! ¿Aryu okey? ¡Aryu okey, Annie!
Finalizó con la mano izquierda en su hombro, la postura recta y el brazo derecho extendido a su derecha, sosteniendo firme al tontatton que colgaba de su agarre a más de un metro del suelo.
Sentía el reflector sobre su cabeza. Lo imaginaba, destacando en el escenario su pose.
—¡Fua! ¡Eso estuvo bien! Estoy transpirando. ¡Shihahaha!
Pero no sé demoraría en seguir bailando, todavía sentía ese impulso en el cuerpo.
Off


![[Imagen: uYidrGG.jpeg]](https://i.imgur.com/uYidrGG.jpeg)