[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3)
#3
[personajeinvalido=3367]

Los ojos de Seraphine se abrieron con lentitud, manteniéndose semi abiertos, cómo si su consciencia, se negase a despertarla del todo, sin saber muy bien cuantos minutos se quedó así, disociando, no siendo dueña de sí misma, volviendo, poco a poco a la realidad, saliendo de lo que parecía ser una espiral de malos recuerdos, pudiendo comprobarse gracias a las lágrimas que corrían por sus mejillas y fue en ese momento, que pareció encontrar más o menos, la luz, con la imagen de Kazan y Mizuki, reemplazando aquel recuerdo de donde, Seraphine, se encontraba ahogando con su propia sangre, recordando a la perfección como aquel hombre, le enterraba el cuchillo en su garganta.

No sabía muy bien por qué había soñado con eso, pero, sabía que aquella extraña sensación de terror que la cubría de los pies a la cabeza, tenía algo que ver, dejándola, ahí en el suelo, sin poder moverse ni un centímetro, con su largo cabello esparcido por el suelo, dándole una imagen de la cuál, Seraphine no tendría que envidiar demasiado cada vez que viese una imagen de la Bella Durmiente, con su cuerpo, negandose a escucharla, cuando le decía que se moviese, en búsqueda de sus compañeros y el recordar que estaba en el ferry, pero aquello no se asimilaba para nada al último lugar que recordaba, sin darse cuenta que movía sus labios, para llamar aquellas dos seres marines, pese no poder pronunciar palabra.

Y fue en ese momento que se le escapó una agitada respiración, con sus ojos adaptándose a la oscuridad, la voz de un hombre fue la que le llegó con más rapidez, siendo en ese momento que las ataduras, aunque no sintiéndose libre por completo de aquel terror, le hicieron pegarse contra la pared más cercana, apoyada sobre sus dos antebrazos, mientras parpadeaba, levantando con cierta dificultad su cabeza, con la intención de ver qué nuevo peligro se dibujaba ante ella.

Lo primero que vio fue lo que parecía un humano, si es que lo veía bien y a continuación, la sorpresa se dibujó en su rostro cuando vio a Lana y Heras, siendo algo que no esperaba para nada, viniéndole a la mente los rostros de Yuuki y Miyori, lo que ocasionó que se mordiese el labio inferior. ¿Dónde estarían sus amigos? Intentó encontrar consuelo en la imagen de que se encontrasen en el ferry, alejados de aquel curioso y extraño lugar; ante la pregunta de saber si alguien sabía cómo acabaron ahí, no pudo evitar sacudir su cabeza, sin saber si la veían o no.

¿Puerta?

Parpadeó, con sus manos pasando por su cuerpo, en búsqueda de seguir todo intacto, incluso no tardando demasiado en encontrar su libreta y lápiz para comunicarse, en perfecto estado, hasta que de pronto, sintió el peso en su cuello, al principio, tardó en darse cuenta de lo que era y cuando lo hizo… la parte superior de su cuerpo, impactó otra vez contra el suelo, sin creerselo del todo, temblorosa, se quedó quieta, pareciendo una estatua mientras sus dedos se aferraban al frío collar, haciendo una mueca, ocho años, siendo esclava, ocho años de todo tipo de maltratos y justo cuando volvía a tener su libertad, creando todo tipo de lazos, amistades, empezando, poco a poco, a recuperar una sensación de sí misma, que era una persona, que merecía estar ahí afuera, sintiendo la luz del sol, volvía a encontrarse con un collar métalico, resultando ser una emoción más terrorifica que cualquier Hao pudiese haber ocasionado en ella.

Se hizo una pelota, pegando su frente entre las rodillas, con su respiración agitada, intentando calmarse como pudiese, pero le estaba resultando dificil, siendo la voz de Ryota que la devolvió a la realidad, más o menos, sintiendo algo de náuseas y pálida, se sentó, con sus manos temblorosas, consiguió escribir, buscando pensar, de alguna manera de forma positiva, sin saber muy bien de donde sacaba aquella energía, ahora que probó el dulce sabor de la libertad y tenía gente esperando, si es que no hubiese sido un sueño, no tenía intención de quedarse ahí, haciendo de damisela en apuros.

—Seraphine— Intentó sonreír, su ortografía siendo un desastre y esperaba que fuese leíble para los demás, alzando su libreta a la altura de su rostro. —Creo que… Si alguien quiere, el intentar destruir aquella puerta, puedo ayudarlos, puedo darles más fuerza a través de mi baile— Sonaba estúpido, pero era algo que podía hacer.

Sin darse cuenta, empezó a frotar sus nudillos entre sí, un tic que lo encontró relajador.

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[Imagen: RlTqH6C.jpeg]
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - por Seraphine Soyer - 21-03-2026, 10:31 PM

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