17-03-2026, 03:13 PM
(Última modificación: 17-03-2026, 07:28 PM por Juan Sebastian.)
[personajeinvalido=3367]
El inicio del viaje daba a entender que todo sería tranquilo durante un tiempo, el viento soplaba con fuerza impulsando las velas de nuestro navío, lo que hizo que pudieramos tomarnos el inicio del viaje con la calma y la tranquilidad que nos caracterizaba. Y ahí estábamos Akira y yo comiendo la deliciosa comida que nos habían preparado, observando a nuestros compañeros como si su trabajo no fuese con nosotros.
Sin darme tiempo a reaccionar, Masami se transformó de golpe en un gran reptil, una escamosa serpiente cuya presencia iba acompañado del rítmico sonido de su cascabel. La impresión hizo que me atragantara con la comida —*Cough* *Cough*— Tosí mientras me daba golpes en el pecho como quien intentaba arreglar un Den Den Mushi defectuoso —¡¿Desde cuando has comido una fruta Masami?!— Me retiré del borde del barco para acercarme a él y observarle con detenimiento —Como mola… ¿Tienes veneno? ¡¿Puedes hacer música con la cola?!— Mi genuina curiosidad desbordaba por mi cuerpo mientras rodeaba a mi compañero observando las peculiaridades de su cuerpo.
Akira hizo un repaso exhaustivo de la lista de criminales buscados —Son un problema ciertamente— Dije mientras sacaba una manzana de las provisiones que se habían cargado con anterioridad —Con las ganas que tenía de disfrutar del parque…— Me froté la manzana en el uniforme para sacarle brillo y le di un bocado que abarcaba la mitad de la fruta —*Ñom* *Ñom*... Están buenas… Ese Dharma…*Ñom* *Ñom*... Tiene unos ojos penetrantes…— Mi comentario fue acompañado por un gesto perezoso para limpiarme las manos frotándolas entre sí —Bromas de lado, es un tipo bastante fuerte, le vi pelear cuando llevaba poco tiempo asignado en Baterilla, la verdad es que ni siquiera podía apreciar el movimiento de su espada. Parecía majo, pero resulta ser un asqueroso pirata...—
—Jajajajaja— Me eché a reír al escuchar a Akira que parecíamos un zoo, y tras secarme la lagrimilla que caía de mi ojo derecho con mi pinza, señalé a Akira, intentando parecer una persona completamente seria, a pesar de que era evidente que no era el caso y le dije —¡Tu eres el mono!— Tras escuchar que Sigrid se había dejado el Arma dentro, me froté la barbilla mientras negaba con la cabeza —Te voy a tener que hacer una vaina para tu alabarda, así no se te olvida jajaja— Enji trató de atribuirse el mérito de la comida que nos preparó Nyra, pero para este punto ya le tenía calado (Más o menos) Así que me limité a mirarle con una ceja levantada que trataba de incriminarle. Pero antes de poder decirle algo, nos informaron de que el ferry había cambiado de dirección —Raro…— Pensé, por lo que parecía nada en este viaje iba a ser tan sencillo como investigar la dudosa financiación de un parque de atracciones…
Tras unas horas de viaje, el sol comenzó a fundirse con el horizonte, y las nubes cubrieron el cielo en su totalidad, lo que resultaba en un precioso espectáculo de colores carmesí que cubría el firmamento —¿Alguien sabe algo de clima? Espero que no nos sorprenda una tormenta de verano…Y menos de noche…— El frío empezaba a apretar, lo que contrastaba de forma anormal con el clima extremadamente caluroso que habíamos tenido durante el día.
Me coloqué junto a Enji a observar la isla a la que nos estábamos acercando, oculta entre la niebla y comenté —Pues vaya montón de chatarra ¿No?— El barco iba sorteando los obstáculos en su camino con dificultad, por nuestra parte no podíamos hacer más que confiar en las habilidades del navegante a cargo de nuestras vidas. Pero mi atención hacia los escombros que se veían desde la borda fue robada por el destello verde que se vislumbró en la lejanía que marcó el final del día y la entrada de la noche —¿Qué mierda ha sido eso?— Le pregunté a Akira. No era un navegante experto, por lo que ese tipo de fenómenos estaban fuera de mi campo de conocimiento.
Tras llegar finalmente a las inmediaciones de la isla un estruendo retumbó en el cielo, erizando mi caparazón y haciendo que me pusiese tieso como un mástil, contrastando con la postura relajada que tenía al estar relajado sobre la madera del navío —¡Lo sabía! Una tormenta— Me puse a buscar destellos de luz en la oscuridad de la noche para intentar determinar la dirección de la que provenía, pero nada apareció, nada hasta ver una figura que se erguía sobre una roca —Eso es...— Le comenté a Enji —Es un pingüino... Está clarísimo...—
Pero lo que apuntaba a ser un intrépido debate sobre biología animal se vio interrumpido. No llegué a saber que estaba pasando, pero, de un momento a otro, todo comenzó a dar vueltas, mi vista se nublaba y mis rodillas cedieron sobre sí mismas. Ni siquiera tuve tiempo para pensar, simplemente me desvanecí en el suelo ante una presión que parecía una mano que agarraba mi corazón para apretarlo con furia.
El inicio del viaje daba a entender que todo sería tranquilo durante un tiempo, el viento soplaba con fuerza impulsando las velas de nuestro navío, lo que hizo que pudieramos tomarnos el inicio del viaje con la calma y la tranquilidad que nos caracterizaba. Y ahí estábamos Akira y yo comiendo la deliciosa comida que nos habían preparado, observando a nuestros compañeros como si su trabajo no fuese con nosotros.
Sin darme tiempo a reaccionar, Masami se transformó de golpe en un gran reptil, una escamosa serpiente cuya presencia iba acompañado del rítmico sonido de su cascabel. La impresión hizo que me atragantara con la comida —*Cough* *Cough*— Tosí mientras me daba golpes en el pecho como quien intentaba arreglar un Den Den Mushi defectuoso —¡¿Desde cuando has comido una fruta Masami?!— Me retiré del borde del barco para acercarme a él y observarle con detenimiento —Como mola… ¿Tienes veneno? ¡¿Puedes hacer música con la cola?!— Mi genuina curiosidad desbordaba por mi cuerpo mientras rodeaba a mi compañero observando las peculiaridades de su cuerpo.
Akira hizo un repaso exhaustivo de la lista de criminales buscados —Son un problema ciertamente— Dije mientras sacaba una manzana de las provisiones que se habían cargado con anterioridad —Con las ganas que tenía de disfrutar del parque…— Me froté la manzana en el uniforme para sacarle brillo y le di un bocado que abarcaba la mitad de la fruta —*Ñom* *Ñom*... Están buenas… Ese Dharma…*Ñom* *Ñom*... Tiene unos ojos penetrantes…— Mi comentario fue acompañado por un gesto perezoso para limpiarme las manos frotándolas entre sí —Bromas de lado, es un tipo bastante fuerte, le vi pelear cuando llevaba poco tiempo asignado en Baterilla, la verdad es que ni siquiera podía apreciar el movimiento de su espada. Parecía majo, pero resulta ser un asqueroso pirata...—
—Jajajajaja— Me eché a reír al escuchar a Akira que parecíamos un zoo, y tras secarme la lagrimilla que caía de mi ojo derecho con mi pinza, señalé a Akira, intentando parecer una persona completamente seria, a pesar de que era evidente que no era el caso y le dije —¡Tu eres el mono!— Tras escuchar que Sigrid se había dejado el Arma dentro, me froté la barbilla mientras negaba con la cabeza —Te voy a tener que hacer una vaina para tu alabarda, así no se te olvida jajaja— Enji trató de atribuirse el mérito de la comida que nos preparó Nyra, pero para este punto ya le tenía calado (Más o menos) Así que me limité a mirarle con una ceja levantada que trataba de incriminarle. Pero antes de poder decirle algo, nos informaron de que el ferry había cambiado de dirección —Raro…— Pensé, por lo que parecía nada en este viaje iba a ser tan sencillo como investigar la dudosa financiación de un parque de atracciones…
Tras unas horas de viaje, el sol comenzó a fundirse con el horizonte, y las nubes cubrieron el cielo en su totalidad, lo que resultaba en un precioso espectáculo de colores carmesí que cubría el firmamento —¿Alguien sabe algo de clima? Espero que no nos sorprenda una tormenta de verano…Y menos de noche…— El frío empezaba a apretar, lo que contrastaba de forma anormal con el clima extremadamente caluroso que habíamos tenido durante el día.
Me coloqué junto a Enji a observar la isla a la que nos estábamos acercando, oculta entre la niebla y comenté —Pues vaya montón de chatarra ¿No?— El barco iba sorteando los obstáculos en su camino con dificultad, por nuestra parte no podíamos hacer más que confiar en las habilidades del navegante a cargo de nuestras vidas. Pero mi atención hacia los escombros que se veían desde la borda fue robada por el destello verde que se vislumbró en la lejanía que marcó el final del día y la entrada de la noche —¿Qué mierda ha sido eso?— Le pregunté a Akira. No era un navegante experto, por lo que ese tipo de fenómenos estaban fuera de mi campo de conocimiento.
Tras llegar finalmente a las inmediaciones de la isla un estruendo retumbó en el cielo, erizando mi caparazón y haciendo que me pusiese tieso como un mástil, contrastando con la postura relajada que tenía al estar relajado sobre la madera del navío —¡Lo sabía! Una tormenta— Me puse a buscar destellos de luz en la oscuridad de la noche para intentar determinar la dirección de la que provenía, pero nada apareció, nada hasta ver una figura que se erguía sobre una roca —Eso es...— Le comenté a Enji —Es un pingüino... Está clarísimo...—
Pero lo que apuntaba a ser un intrépido debate sobre biología animal se vio interrumpido. No llegué a saber que estaba pasando, pero, de un momento a otro, todo comenzó a dar vueltas, mi vista se nublaba y mis rodillas cedieron sobre sí mismas. Ni siquiera tuve tiempo para pensar, simplemente me desvanecí en el suelo ante una presión que parecía una mano que agarraba mi corazón para apretarlo con furia.
Cajita de tortuga

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
