14-03-2026, 10:11 PM
Día 55 de Verano | Año 16
Ciudad Gear. Decían que en Kutsukku se podían conseguir a los mejores fabricantes de armas de todo el South Blues. Y Yuuki dudaba un poco de esto, sin embargo, allí había llegado. Los rumores eran mejor si se confirmaban de manera personal, y además, nunca estaba mal hacer un poco de turismo. Así que lo primero que haría al desembarcar sería ir a una de las tabernas locales. No había tomado su té de la mañana y no quería ponerse a buscar otro espacio para ello tampoco. Así, mientras podía beber su tan apreciado té mañanero, iba a poder también enterarse se algún chisme que pudiera serle de utilidad. Si algo había aprendido en el corto viaje como fugitiva, es que la información llegaba a ser tan valiosa como los berries que cargaba encima.
Así pues, una vez en la taberna, se sentó en la barra y solicitó que le sirvieran un té negro y sin azúcar. Y aunque podía llegar a llamar la atención por su apariencia que llegaba a evocar a la belleza de un ángel, Yuuki sabía bien cómo no hacer más que lucir como una chica linda e inofensiva. Simplemente ocultó sus armas manteniéndolas ocultas bajo las alas, que estuvieron plegadas todo el tiempo. Cuando le sirvieron el té, tan solo cerró los ojos y dejó que la hermosa sustancia negra bajara por su garganta mientras dejaba que sus oídos hicieran todo el trabajo.
Allí fue cuando oyó que había unos sujetos que iban a poder ganar un buen dinero si vendían unos objetos que habían robado a uno de los patanes que servía para la banda que gobernaba la ciudad. Esperaban poder obtener una buena recompensa por ello, y, aunque se arriesgaban a ser reconocidos, el valor de aquella "mercancía" lo valía.
Yuuki sonrió de medio lado. Ya había encontrado pichones. Ahora solo debía de emboscarlos. Así que terminó su té en paz y luego siguió a los hombres al salir de la taberna, por sobre los tejados. Dando saltos y planeando de vez en cuando con las alas para así mantenerse siempre por encima de sus presas.
Sin embargo, cuando finalmente quiso lanzarse sobre los hombres, que eran dos, éstos se detuvieron y empezaron a hablar entre ellos. Estaban algo asustados, pues habían notado que los estaban siguiendo. Yuuki apretó los dientes y sacó las pistolas. Pero parecía que no era a ella a quien habían notado, sino que a otra figura. Una que se asomaba desde el fondo del callejón por el que iban los dos maleantes. La birkaniana echó la vista hacia el lugar al que veían los hombres aquellos, pero incluso con su vista mejorada, no veía mucho. Y eso que estaban a plena luz del día; sin embargo, es posible que aún no estuviera del todo compuesta por haber bebido su té tan tarde y todavía sentía los estragos de la abstinencia.
Miró nuevamente a los tipos, y estos seguían paralizados en su lugar. Así que la pistolera se agazapó y esperó a ver qué era lo que ocurriría ahora. ¿Porqué estaban aquellos dos tan asustados? ¿La habrían visto a ella también? Era complicado de tomar una decisión justo en ese momento.

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)