04-03-2026, 09:43 PM
Al acercarme lo suficiente pude darme cuenta de que aquellos hombres se parecían más a guerreros que a simples agricultores. Los seguí de cerca, vigilando todas las cosas que hacían, siempre intentando no ser descubierta por aquellos hombres. No hablaban, hacían gestos para comunicarse y parecían bastante bien entrenados, para ser simples agricultores. Entonces fue cuando lo vi, uno de ellos se agachó a recoger algo del suelo. Recogió una cinta de color rosa, algo que podría ser del vestido de alguna de las chicas. Y para mi sorpresa parecían preocupados por encontrar aquel trozo de tela. Algo me decía que aquellos hombres tramaban algo y no era nada bueno o eso era lo que creía.
Aquello hombres sacaron machetes y empezaron a cortar las hierbas para abrirse paso por aquel lugar, mientras avanzaban yo los seguía observando desde lo lejos, intentando no perderlos de vista. Al poco empezó a aparecer una niebla y más adelante llegamos a un claro, donde apareció una especie de pequeño templo. Me posé en una rama cerca de la entrada de aquella cueva. Y empecé a dudar de cuál era la mejor forma de seguirlos. Pues, mi forma cuervo me hacía pequeña, pero podría llegar ser descubierta por el sonido de mi aleteo. Y en mi forma humana podría pasar más desapercibida gracias al tono oscuro de mi pelaje, además de que mis ojos felinos me ayudarían a ver en aquella oscuridad.
Una vez que aquello hombres entraron en la cueva, di un salto desde aquella rama y mientras iba cayendo, fui transformándome y adquiriendo de nuevo mi forma humana. No sabía que podría encontrar en aquel lugar, así que saque mi daga y la empuñé para poder estar preparada ante cualquier ataque furtivo al entrar a la cueva. Me acerqué lentamente hacia la cueva y entré en ella, intentando perder el mínimo tiempo posible, pues no quería alejarme demasiado de aquellos hombres.
Aquello hombres sacaron machetes y empezaron a cortar las hierbas para abrirse paso por aquel lugar, mientras avanzaban yo los seguía observando desde lo lejos, intentando no perderlos de vista. Al poco empezó a aparecer una niebla y más adelante llegamos a un claro, donde apareció una especie de pequeño templo. Me posé en una rama cerca de la entrada de aquella cueva. Y empecé a dudar de cuál era la mejor forma de seguirlos. Pues, mi forma cuervo me hacía pequeña, pero podría llegar ser descubierta por el sonido de mi aleteo. Y en mi forma humana podría pasar más desapercibida gracias al tono oscuro de mi pelaje, además de que mis ojos felinos me ayudarían a ver en aquella oscuridad.
Una vez que aquello hombres entraron en la cueva, di un salto desde aquella rama y mientras iba cayendo, fui transformándome y adquiriendo de nuevo mi forma humana. No sabía que podría encontrar en aquel lugar, así que saque mi daga y la empuñé para poder estar preparada ante cualquier ataque furtivo al entrar a la cueva. Me acerqué lentamente hacia la cueva y entré en ella, intentando perder el mínimo tiempo posible, pues no quería alejarme demasiado de aquellos hombres.
Resumen
Fruta
