16-02-2026, 09:14 PM
Después de haber pasado por la aventura de la Mink Cheetah, y su historia mezclada entre el resentimiento y el dolor. Era libre, supongo, de poder conocer un poco más de las maravillas que escondía Sorbet. Estaba motivada a encontrar aventuras musicales que puedan dejarme, no solo un buen recuerdo, si no, también la experiencia de aprender algo nuevo.
Hace poco escuché entre los habitantes de Sorbet que existe una academia de danza en la cuál algunos músicos a veces prestaban servicio. Mi curiosidad me conduce el día de hoy a ese lugar, necesitaba conocerlo, explorar las bellas metodología que influyen en ese lugar casi arcaico entre la sociedad.
Me encontré a mi misma derrotada frente aquel portón que prometía ser un emblema de desarrollo artístico. Mi entrada podría decirse fue negada, y claro, era una extranjera que no traía nada de dinero encima. Lo necesario para existir algunos días. De alguna manera me sentía algo decepcionada.
Caminé a los alrededores del instituto, disfrutando de sus detalles pulidos en sus estructuras. Las zonas verdes que brindan cobijo del sol. Y en lugar donde no podía estorbarle a nadie, encontré un buen sitio en el cuál podría distraerme un momento y sentir el amor que suele entregarme la melodía. Amphitrite siempre era la protagonista en todas mis interpretaciones.
Abrí el estuche de mi violín, dejando mi arco y mis flechas aun costado de mis pies, casi juntos del estuche de mi violín. Coloqué a Amphi sobre mi hombro izquierdo, colocando mi mentón sobre la parte inferior de su madera azul, y con delicadeza, usando el arco del violín, comencé a tocar una melodía que mezclaba lo dulce con la tristeza, pero era armonía al corazón. Cerré mis ojos en silencio profundo en mi cabeza, solo era yo y la música de Amphi.
Tras minutos de dedicación, al primer parpadeo después de soñar despierta, los aplausos de las personas logran asombrarme. Pensé que estaría sola pero en cambio logré atraer un grupo de personas, y sus elogios llenaron mi corazón de sublime gratitud. Aunque uno en especial logró captar mi completa atención, un joven de pelo celeste y ojos en igualdad de tonalidad, alto y de porte algo elegante. El nombre de tan perfecto era Julian.
Y sin contexto, me lanzó un comentario que no comprendí del todo. ¿Quién era Viola?. Le escuché atenta porque parecía algo concentrado en lo que quería explicarme. Parecía que necesitaba una persona con habilidades musicales para distraer a un señor que tenía en custodia al amor de su vida. Y sin pelos en la lengua, me hizo una pregunta tan directa que me hizo dudar en responder. ¿Amor a primera vista?, nunca he experimentado tal cosa como el romance. Sí sé que cada uno de nosotros está destinado a una persona, pero, aún así, cuando trato de darle una cara a esa persona destinada, no la encuentro. Sonreí de forma gentil, con suavidad, colocando una de mis manos, la derecha, sobre mi corazón, y con un atisbo de sonrojo, si recordé algo, a mi familia, a mis amigos, a todas personas que he conocido en Baquella, en Samba, aquí en Sorbet. Personas tan especiales como el chico de la playa en Baquella, a quién me gustaría volver a ver, recordé a Iggy y su música, a Hiiragi en la pastelería. Y sobre todo, también recordé a Cill. — No sé que es el amor a primera vista, pero, si sé lo que es amar a alguien con el corazón.
— Con gusto le ayudaré a conquistar el corazón de su amada… —- Dije con una gran sonrisa llena de admiración y deseo por la aventura. — ¿Qué debemos hacer?.
Hace poco escuché entre los habitantes de Sorbet que existe una academia de danza en la cuál algunos músicos a veces prestaban servicio. Mi curiosidad me conduce el día de hoy a ese lugar, necesitaba conocerlo, explorar las bellas metodología que influyen en ese lugar casi arcaico entre la sociedad.
Me encontré a mi misma derrotada frente aquel portón que prometía ser un emblema de desarrollo artístico. Mi entrada podría decirse fue negada, y claro, era una extranjera que no traía nada de dinero encima. Lo necesario para existir algunos días. De alguna manera me sentía algo decepcionada.
Caminé a los alrededores del instituto, disfrutando de sus detalles pulidos en sus estructuras. Las zonas verdes que brindan cobijo del sol. Y en lugar donde no podía estorbarle a nadie, encontré un buen sitio en el cuál podría distraerme un momento y sentir el amor que suele entregarme la melodía. Amphitrite siempre era la protagonista en todas mis interpretaciones.
Abrí el estuche de mi violín, dejando mi arco y mis flechas aun costado de mis pies, casi juntos del estuche de mi violín. Coloqué a Amphi sobre mi hombro izquierdo, colocando mi mentón sobre la parte inferior de su madera azul, y con delicadeza, usando el arco del violín, comencé a tocar una melodía que mezclaba lo dulce con la tristeza, pero era armonía al corazón. Cerré mis ojos en silencio profundo en mi cabeza, solo era yo y la música de Amphi.
Tras minutos de dedicación, al primer parpadeo después de soñar despierta, los aplausos de las personas logran asombrarme. Pensé que estaría sola pero en cambio logré atraer un grupo de personas, y sus elogios llenaron mi corazón de sublime gratitud. Aunque uno en especial logró captar mi completa atención, un joven de pelo celeste y ojos en igualdad de tonalidad, alto y de porte algo elegante. El nombre de tan perfecto era Julian.
Y sin contexto, me lanzó un comentario que no comprendí del todo. ¿Quién era Viola?. Le escuché atenta porque parecía algo concentrado en lo que quería explicarme. Parecía que necesitaba una persona con habilidades musicales para distraer a un señor que tenía en custodia al amor de su vida. Y sin pelos en la lengua, me hizo una pregunta tan directa que me hizo dudar en responder. ¿Amor a primera vista?, nunca he experimentado tal cosa como el romance. Sí sé que cada uno de nosotros está destinado a una persona, pero, aún así, cuando trato de darle una cara a esa persona destinada, no la encuentro. Sonreí de forma gentil, con suavidad, colocando una de mis manos, la derecha, sobre mi corazón, y con un atisbo de sonrojo, si recordé algo, a mi familia, a mis amigos, a todas personas que he conocido en Baquella, en Samba, aquí en Sorbet. Personas tan especiales como el chico de la playa en Baquella, a quién me gustaría volver a ver, recordé a Iggy y su música, a Hiiragi en la pastelería. Y sobre todo, también recordé a Cill. — No sé que es el amor a primera vista, pero, si sé lo que es amar a alguien con el corazón.
— Con gusto le ayudaré a conquistar el corazón de su amada… —- Dije con una gran sonrisa llena de admiración y deseo por la aventura. — ¿Qué debemos hacer?.
Off
Vestimenta
Inventario
Resumen
Posicionamiento
bélico
karmas
![[Imagen: miyoocheja.png]](https://i.ibb.co/20ZJ1jdH/miyoocheja.png)
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
